La Comisión Europea pone en la diana a las armas fabricadas con impresoras 3D para que sean perseguidas en la UE
La Comisión Europea ha presentado este jueves una propuesta de directiva para combatir el tráfico de armas de fuego, que incluye por primera vez a las armas fabricadas con impresoras 3D. Bruselas pretende que haya una armonización de los códigos penales en toda la UE para perseguir “la creación, adquisición, posesión y distribución ilícitas de planos para la impresión 3D de armas de fuego, lo que representa una amenaza de seguridad nueva y en crecimiento”.
El comisario de Asuntos Internos y Migración, Magnus Brunner, ha añadido que “los delincuentes organizados y los terroristas explotan las nuevas tecnologías y las lagunas de nuestras leyes para propagar la violencia, el terror y el crimen. Las propuestas de hoy están dirigidas contra quienes quieren hacer daño a los europeos. Al establecer un marco a escala de la UE sobre los delitos y las penas relacionados con las armas de fuego, y al cerrar las brechas en torno a las armas impresas en 3D, haremos de la UE un lugar más seguro”.
Así, Bruselas ha propuesto que para la impresión 3D de armas de fuego, su creación, adquisición, posesión y la difusión ilícitas de planos se condene con una pena máxima de al menos 2 años.
El Código Penal español no recoge específicamente ningún artículo sobre la fabricación, posesión o tráfico de armas fabricadas con impresoras 3D. Aunque se sobreentiende que los artículos del Código Penal números 563 y 564 incluyen este tipo de armas, ya que incluye los delitos relativos a la tenencia, fabricación y tráfico de armas prohibidas, de armas que resulten de una modificación sustancial o armas con falta de marcas o numeración.
La medida también busca sanciones armonizadas en toda la Unión Europea con respecto al “tráfico, fabricación o posesión de armas de fuego ilícitas”, además de “la falsificación o eliminación ilícita de las marcas obligatorias que identifican las armas de fuego y sus componentes esenciales, que funcionan como una 'etiqueta de identidad' a lo largo de su ciclo de vida”.
Bruselas asegura que “las armas de fuego ilícitas representan una grave amenaza para la seguridad pública, al facilitar el terrorismo, la delincuencia organizada, la violencia de pandillas y otros delitos graves. Este riesgo se ve amplificado por los avances tecnológicos, como la impresión 3D, y por la evolución de las amenazas fuera de las fronteras de la UE, lo que exige una mayor preparación de la Unión Europea”.
Por este motivo propone que el tráfico y fabricación de armas de fuego ilícitas tenga una pena máxima de al menos 8 años de prisión, que posesión de armas de fuego ilícitas, componentes esenciales y munición conlleve una pena máxima de al menos 5 años de cárcel; que la manipulación de marcas de identificación: falsificación, eliminación ilícita o alteración de las marcas de las armas de fuego sea condenado con penas máximas de al menos 4 años.