El Gobierno y Ceuta acuerdan nuevos espacios para alojar a los migrantes que quedan en las calles
El Gobierno y el ejecutivo ceutí han acordado en el comité para la Situación de Interés para la Seguridad Nacional reunido este viernes un nuevo listado de emplazamientos que den cobertura a las personas que permanecen en las calles de la ciudad autónoma tras entrar el pasado 30 de julio. En el encuentro, presidido por Pedro Sánchez, todos los miembros del órgano han coincidido en la necesidad de condenar unánimemente la violencia para garantizar la convivencia, según informan fuentes de Moncloa, después de varias jornadas de disturbios y violencia contra los migrantes que continúan en la playa ante la falta de espacios en los que pernoctar.
El jueves por la tarde, por segundo día consecutivo, decenas de ceutíes destrozaron las pocas pertenencias que tienen las personas que permanecen en la playa y quemaron una parte de los asentamientos después de haber intentado impedir el reparto de comida por parte de la Cruz Roja. Ocurrió algo similar el miércoles, cuando centenares de ceutíes se dirigieron a la zona e intentaron echar a los migrantes que duermen a la intemperie lanzando sus cosas al agua, obligando a intervenir a la Policía. Unas horas después, durante la madrugada, las autoridades informaban también de la detención de 12 personas por apedrear un vehículo con cuatro militares.
El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, se opuso a que los polideportivos de la ciudad se incluyeran en el catálogo bajo la amenaza de atrincherarse —“Me tendrán que sacar de ellos”— y el Gobierno aceptó sacarlos, por lo que se rehará el listado completo de espacios que pueden utilizarse para las acogidas.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha cifrado este viernes en el Congreso en 5.000 las personas que continúan en la ciudad autónoma. A ese balance se suman los 1.500 menores no acompañados que la Policía Nacional ha localizado, identificado y puesto a disposición del Gobierno de la ciudad autónoma, que es la administración competente para su tutela. Mientras, el Ministerio de Infancia continúa buscando soluciones para el caso de las niñas y adolescentes migrantes.
El titular de Interior ha sido uno de los últimos en comparecer esta semana para dar cuentas en el Congreso de la gestión de la crisis humanitaria en un día marcado por los episodios de violencia en Ceuta. Marlaska ha calificado la situación de “extraordinaria” y comprensiblemente preocupante, pero ha recalcado que “la violencia no es en modo alguno el camino”.
La intervención del diputado del PP Javier Celaya, originario de Ceuta, ha sido para sumarse a la petición de serenidad. “Quien piense que con la violencia (...) ayuda a Ceuta, se equivoca completamente. Lo único que está haciendo es dar alas a aquellos que pretenden señalar a los invasores como víctimas, cuando las verdaderas víctimas somos los ceutíes”, ha afirmado. La vicesecretaria de Regeneración Institucional del PP, Cuca Gamarra, ha dicho en una entrevista que “nadie justifica la violencia” pero, a continuación, ha añadido que el Gobierno debe ser “consciente” de que la tensión a la que “están sometidos” los vecinos es “por su incapacidad y su ineficacia”.