Junts da un paso más en su choque con el Gobierno y pide a Sánchez que convoque elecciones

Un choque que cada día suena más a ruptura definitiva. Junts vuelve a escalar otro peldaño y eleva el tono contra el Gobierno para poner sobre la mesa el fin de la legislatura y la convocatoria de elecciones generales anticipadas. “Llevan demasiado tiempo ocupando el poder sin una mayoría, incumple acuerdos, aprueba políticas de espaldas a este parlamento. Y la guinda del pastel son los casos de corrupción que le rodean. ¿Qué argumento democrático le queda para no convocar elecciones?”, le ha preguntado la portavoz parlamentaria, Míriam Nogueras, al presidente durante la sesión de control en el Congreso.

Visiblemente incómodo con el tono y el fondo de las acusaciones de Junts, Sánchez ha intentado sacudirse la retahíla de reproches y despejar el horizonte de la legislatura. “La existencia de este Gobierno progresista se justifica también como con los acuerdos autonómicos de PP y Vox”, ha dicho el presidente en referencia a la advertencia ya lanzada de que el Ejecutivo central estará al quite de los pactos de las derechas que puedan rebasar preceptos constitucionales o vulneren derechos sociales de colectivos concretos.

El conjunto del Gobierno, de hecho, se ha lanzado en tromba contra ese acuerdo para investir a María Guardiola como presidenta de Extremadura. El ministro de Justicia, Félix Bolaños, ha calificado ese pacto como un éxito rotundo de la ultraderecha respecto a los populares, a los que ha dado por muertos durante la sesión de control por aparcar la defensa de los valores de la Constitución en pro de los postulados ultras.

“El pacto en Extremadura ha sido una victoria sin paliativos de la ultraderecha frente a la derecha moderada, que ha muerto. Descanse en paz el PP. Todos los postulados políticos y económicos del PP al servicio de la ultraderecha. Pero la victoria no será total ni eterna, porque el Gobierno va a frenar cualquier medida contraria a la Constitución. Las llevaremos a los tribunales”, ha prometido.

En su rifirrafe con Noguerras, el presidente también ha rechazado la crítica de Junts respecto a las consecuencias de su política fiscal, que según Nogueras “empobrecen a la gente” y, especialmente, a Catalunya, que ha dicho que “paga la fiesta” del resto de España. “No, perdone. Nosotros no empobrecemos a la gente. La empobrece una guerra ilegal a la que el Gobierno se opone y da respuesta con un paquete de medidas valorado en 5.000 millones de euros para ayudar a empresas, familias y autónomos”, ha contestado Pedro Sánchez, que también ha defendido la regularización de las personas migrantes ante las críticas de los independentistas catalanes.

Antes, en su turno de palabra, el líder de la oposición volvió a desaprovechar su oportunidad semanal de poner en un aprieto al presidente durante la sesión de control en el Congreso y apenas pudo colocar reproche respecto a la dedicación de Pedro Sánchez a su política exterior en mitad de un mundo convulso. “Perdone que le incordie con asuntos domésticos”, ha comenzado ironizando Alberto Núñez Feijóo, que ha criticado que el presidente viaje a China y desatienda, según él, las prioridades para los españoles.

“Viaja más a China que Adamuz o Paiporta. Lo único más peligroso que su corrupción es su falta de humanidad. Y lo único que empata con su corrupción es su incompetencia”, le ha espetado el líder del PP. El presidente le ha respondido con alusiones a los pactos de los populares con Vox, como el firmado recientemente en Extremadura. “Tantas lecciones de constitucionalismo y le dan una patada a la Constitución violando el principio de igualdad entre ciudadanos y también el de no discriminación”, ha dicho Pedro Sánchez, que ha añadido que el PP “se financia en B” y que por eso quiere a “trabajadores en B”, en referencia a su oposición a la regularización de personas migrantes.

Cuerpo se estrena en el Congreso

Además del habitual rifirrafe entre Sánchez y Feijóo, la sesión de control de este miércoles ha tenido como protagonista al ministro de Economía, Carlos Cuerpo, que acudía al Congreso por primera vez desde que fue nombrado vicepresidente primero del Gobierno para someterse a las preguntas de los diputados. Quien le ha cuestionado fue la portavoz parlamentaria del PP, Esther Muñoz, que le ha preguntado “por qué ha aceptado ser vicepresidente” de “toda la corrupción” que salpica al PSOE. “Tendría que empezar dándole la enhorabuena por su vicepresidencia, aunque viendo cómo han acabado sus manos derechas, dos en prisión y otra exiliada en Andalucía, casi mejor le doy el pésame”, ha ironizado Muñoz.

Cuerpo, no obstante, ni ha entrado al trapo con Muñoz ni tampoco lo ha hecho posteriormente con el responsable económico del PP, Juan Bravo, que ha criticado el empeoramiento en el nivel de vida que, ha dicho, han sufrido los ciudadanos en los últimos años. Por el contrario, el nuevo vicepresidente ha tirado de sarcasmo para agradecer a la portavoz del PP su “cálida bienvenida” y para afearle en un tono muy sosegado que “sus preocupaciones están lejos de las de los ciudadanos”, puesto que los populares, ha dicho, “no están preocupados por la economía”, “no están preocupados por la vivienda” o “por la situación de las empresas, familias, hogares o autónomos”. Cuerpo ha afirmado que el Gobierno tendrá “tolerancia cero” con la corrupción y que “no puede haber impunidad”, pero ha exigido a Muñoz pasar a debatir “temas relevante para los españoles”. “La guerra de Irán, el impacto de los aranceles, el impacto de la regularización, elija señoría, sorpréndanos”, ha zanjado.

La corrupción también ha sido la protagonista del agresivo intercambio que han sostenido el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, y el secretario general del PP Miguel Tellado, que ha tenido como invitada involuntaria a la presidenta del Congreso, Francina Armengol. Tellado ha usado su pregunta a Bolaños para acusar graves delitos a Armengol durante su mandato como presidenta de Baleares entre 2015 y 2023, y denució que Armengol “abrió la puerta” de su comunidad “a una trama corrupta”, la de la venta de mascarillas a cambio de comisiones. “La señora Armengol no debería estar sentada ahí, lleva dos años mintiendo en sede parlamentaria, en sede judicial y hasta en el Tribunal Supremo”, ha espetado Tellado, tras lo cual la presidenta, que ha mantenido silencio durante toda la intervención del diputado del PP, ha asegurado que “no hay nada más cobarde que dirigirse a la única persona de esta cámara que no puede defenderse”.