La izquierda estatal y EH Bildu se desmarcan de la ronda de actos de Rufián
El portavoz de Esquerra Republicana en el Congreso, Gabriel Rufián, ha generado un revuelo fenomenal este fin de semana con el anuncio de una serie de actos con dirigentes de las diferentes izquierdas del país. Es difícil prever si se trata del inicio de una candidatura o una forma de intentar sacudir al electorado progresista del letargo, pero el anuncio ha empezado a generar ya en las últimas horas reacciones políticas.
Según adelantaron este sábado La Sexta e Infolibre, Rufián tiene previsto verse la semana que viene con el dirigente de Más Madrid Emilio Delgado en un acto público, el primero de una especie de gira con referentes del espacio de la izquierda estatal, regionalista, o independentista. Entre ellas, según esos medios, la del diputado de EH Bildu Oskar Matute.
Pero este domingo, el parlamentario vasco se desmarcó de cualquier proyecto político que vaya más allá de EH Bildu. “Nuestro proyecto, EH Bildu, es y será un proyecto por y para nuestro país: Euskal Herria y su gente”, escribió en sus redes sociales.
Matute aseguró que tiene una “gran relación personal y política” con Rufián, con quien ha colaborado estos años, dice “en la defensa de los derechos de nuestras naciones, actuando siempre con solidaridad con las clases populares y los pueblos del Estado”. Pero esa colaboración seguirá siendo desde el ámbito parlamentario.
“Seguiremos aportando y empujando en esa dirección para hacer frente al autoritarismo y dignificar la vida de la ciudadanía vasca. Y, siempre que esté en nuestras manos, también de las buenas gentes trabajadoras de todo el Estado!”, añadió Matute.
El anuncio sobre esta gira de Rufián viene después de que él mismo haya reivindicado en varios espacios la necesidad de plantear alternativas políticas para frenar el avance de la extrema derecha, en un momento en el que la izquierda ahora ordenada alrededor de Sumar está en franco declive en las encuestas.
El problema de su planteamiento reside en la dificultad para alinear los intereses de las diferentes organizaciones. Si ya fue muy complicada la coalición que construyó Yolanda Díaz para las pasadas generales, la apuesta que parece intentar Rufián es mucho más ambiciosa: incorporar a esos partidos a las fuerzas nacionalistas y regionalistas de todo el territorio. Algo que ni siquiera su propio partido comparte para un escenario como las elecciones generales.
“Quien no vea que hay que hacer algo o no ve bien o ya le va bien que no lo haya”, ha insistido este lunes en otro mensaje en sus redes en los que lanza mensajes velados a varios lados. “Creer que el fascismo se va a parar en la frontera de tu sede o de tu nación porque vota diferente es magia negligente”, ha dicho. “Menos cabeza y menos pureza”, ha añadido.
Sumar se distancia
La ronda de actos que está impulsando también ha recibido la atención de algunos de los partidos que forman parte de lo que ahora es Sumar en el Gobierno, organizaciones que están preparando el lanzamiento de una nueva coalición de cara a las próximas generales y que no son ajenas a cualquier movimiento en su propio espectro político.
El líder de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha criticado este lunes en una rueda de prensa desde Sevilla “las telenovelas de la izquierda” y los “híperliderazgos” y ha reinvidicado en paralelo el trabajo que están haciendo desde hace meses los partidos de Sumar (IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comuns) para el lanzamiento de un nuevo proyecto. La clave pasa, según ha expresado Maíllo, por construir espacios serios y basados en el diálogo entre militancias, frente a proyectos que se construyen desde las cúpulas. En todo caso, ha defendido que nadie sobra. “Aquí todos somos imprescindibles y nadie solo es suficiente” ha dicho.
La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, por su parte ha insistido en su propuesta de construir una nueva alianza con un “programa de mínimos” ante la situación de “emergencia democrática” que vive el país a su juicio. “Desde AGE [Alternativa Galega de Esquerda], en 2012, creo que es la formula exitosa. Estamos ante una emergencia democrática. Ante tiempos de excepcionalidad democrática, mi apuesta es una alianza democrática con un programa de mínimos”, ha dicho la ministra de Trabajo en declaraciones a los medios en Mataró (Barcelona).
Eso sí, Díaz ha advertido de que cualquier iniciativa tiene que ir “en serio” y con “entusiasmo”, porque cuando la gente está “desprimida”, no va a votar, ha dicho. “No va de otra cosa, va de democracia, tenemos que tener mirada larga, pensar en grande. Una alianza democrática, todos los demócratas y las demócratas. Y una agitación social que es la esperanza. La esperanza se consigue cuando la gente piensa que las iniciativas van en serio”, ha indicado.
El portavoz de los Comuns y diputado de Sumar en el Congreso, Gerardo Pisarello, ha considerado mientras tanto que Rufián lanza esta ronda a título personal cuando, en su opinión, estas ideas “hay que poder hablarlas de manera discreta con las diferentes organizaciones”.
Tras asegurar que llevan tiempo reuniéndose con todas las fuerzas de izquierdas con las que se quieren entender, ha recalcado que su vocación pasa por el entendimiento y la máxima cooperación: “Y esto se tiene que hacer con discreción para que sea efectivo y poniendo por encima los objetivos colectivos de los diferentes espacios”, ha añadido.
En rueda de prensa este lunes, Pisarello ha recetado al PSOE actuar con más “valentía” y mayor entendimiento y cooperación entre las fuerzas de izquierdas tras las elecciones de este domingo en Aragón, que ganó el PP pero con un fuerte ascenso de Vox.