“Estamos con el pueblo y el Gobierno de la amistosa Moldavia en medio de las renovadas amenazas procedentes de Moscú. Lo único que le queda a Rusia es escupir amenazas a otros Estados tras décadas de políticas fallidas basadas en la agresión, la coacción y la falta de respeto. Esto solo demuestra la debilidad de Rusia”, ha tuiteado el ministro de Exteriores, Dmytro Kuleba.