La portada de mañana
Acceder
Trump se revuelve tras el revés del Supremo a los aranceles y a su agenda
El plan de Rufián, en datos: la unidad de Sumar y Podemos importa más
Opinión - 'La corrupción generalizada del sistema crea monstruos', por Rosa M. Artal

Noticia servida automáticamente por la Agencia EFE

Afectados por el incendio de Zamora: “Está todo negro y la nube de humo no deja ver”

Zamora —

0

Zamora, 12 ago (EFE).- Afectados por el incendio de Molezuelas de la Carballeda (Zamora) que ha obligado a evacuar o confinar una quincena de localidades en las provincias de Zamora y León han descrito un panorama desolador tras el paso del fuego: “Todo negro en el casco urbano y la nube de humo no te deja ver más allá”.

Esa es la situación que ha descrito a EFE telefónicamente el alcalde del municipio zamorano de Ayoó de Vidriales, David Martínez, localidad que este pasado lunes tarde tuvo que ser confinada ante la imposibilidad de proceder a su evacuación.

David Martínez, que apenas ha dormido la última noche, ha asegurado: “La nube de humo, niebla y ceniza, está todo en el ambiente y no te deja ver más allá de veinte metros” este martes por la mañana.

El panorama en ese municipio al que también pertenece la localidad de Congosta, que ha tenido que ser desalojada las dos noches del incendio de Molezuelas de la Carballeda, es “desolador”, ha afirmado.

En Ayoó de Vidriales la situación más grave se vivió entre las ocho y las nueve de la tarde del lunes, cuando el fuego se metió en el pueblo y llegó a las puertas de las casas.

Las personas mayores y más vulnerables fueron trasladadas y confinadas en el local social que hay en los bajos del Ayuntamiento, mientras que el resto de vecinos “se lanzaron a apagar el fuego”, ya que los medios de extinción desplegados en la zona no eran suficientes, ha descrito el alcalde.

Ha detallado que se ha quemado toda la zona de huertas, algunas parcelas del casco urbano y un vehículo, pero las llamas no han llegado a entrar en ninguna casa, lo que ha atribuido fundamentalmente a la acción de los propios vecinos y veraneantes.

Aunque se les pidió que se confinaran, “cuando ves que los bomberos están en un extremo del pueblo y que tu propiedad se está incendiando en el otro, corres a rociarla con agua y a humedecer hierbas”, ha explicado.

David Martínez espera a que la nube de humo y cenizas levante para ver los daños en el municipio, más allá del casco urbano, aunque ha mostrado su temor a que todo se haya quemado también en el campo.