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Primer viernes tras el '15M verde': los jóvenes se concentran para que la lucha contra el cambio climático no se apague

Tres jóvenes con mascarillas, este viernes 22 de marzo en la Puerta del Sol.

Belén Remacha

Los promotores del llamado '15M verde', huelga estudiantil internacional que el pasado 15 de marzo pidió compromiso y medidas políticas frente al cambio climático, ya anunciaron sus intenciones de convocar movilizaciones cada viernes “para que nos escuchen”. La organización –formada por la delegación española de FridaysForFuture (FFF) y Juventud por el Clima– tenía previsto por ello organizar sentadas y manifestaciones de jóvenes en distintas ciudades este 22 de marzo.

En Madrid, según aducen, no les ha dado permiso la Delegación del Gobierno para repetir una marcha al Congreso, así que lo han cambiado por un llamamiento a estudiantes de instituto y universidad a hacer paseos de 9 a 21 horas por el centro de la ciudad con mascarillas y pancartas “que hicieran evidente, por un lado, por qué estamos aquí y cómo serán las ciudades si no tomamos medidas. Por otro, que visibilizaran que la Ley Mordaza no nos deja hablar. Para burlar esa norma y la denegación de permiso se nos ocurrió esta performance”.

La “performance” duraba todo el día pero la cita central de la jornada era en la Puerta del Sol a las 6 de la tarde, encuentro al que se han acercado unos 40 jóvenes para estar por la zona hasta las 21. El plan implicaba que el paseo se diera en grupos de menos de 20 personas, para evitar que fuera considerada una reunión. Este nuevo formato ha tenido menos afluencia que las manifestaciones anteriores: según los organizadores, a la del 15 de marzo en Madrid acudieron unos 10.000 chicos y chicas.

Desde FFF y JxC veían “lógico” que participase menos gente por haber sido lo de este día 22 más informal e improvisado, aunque algunos portavoces lamentaban que “400.000 muertes al año por la contaminación no sean suficiente para que esto sea ya masivo”. Para los próximos viernes no tienen nada claro ya que seguirán decidiendo en asambleas, pero esperan sí tener permisos: “La lógica es que lo volvamos a hacer manifestándonos, es lo que se está haciendo a nivel internacional y es lo que se ha hecho en otras ciudades. Es nuestro derecho para protestar por algo que no va bien”.

Este 22 de marzo estaba lanzado “tras el éxito de la huelga global del pasado 15 de marzo”, convocada en más de mil ciudades de todo el mundo y decenas españolas. Dos chicas de primero de universidad que se habían acercado a Sol declaraban que “lo importante es que se vea que no paramos. Entendemos que no todo el mundo puede hacer huelga cada viernes para dedicarse a esto, pero que cada uno en la medida de lo posible se mueva, haga pedagogía, lo publicite en redes... lo que sea”.

Los colectivos pretenden que las acciones sean semanales para que tengan la misma continuidad que les dio la precursora del movimiento, la activista sueca de 16 años Greta Thunberg, cuando en agosto decidió comenzar a faltar a clase por esta causa. Meses después, ya se había replicado por toda Europa de manera coordinada, sobre todo, gracias a las redes sociales.

Apoyo de Madres por el Clima

A Sol se han acercado este viernes, por primera vez desde que comenzaron los encuentros, algunas Madres por el Clima: grupos réplica de madres de bebés y niños y niñas pequeños que han decidido pedir también medidas por el clima “porque nuestros hijos no van al instituto y no pueden hacer huelga, pero queremos que sean parte, es también su futuro y quienes van a sufrirlo”. Se acaban de organizar apenas estos últimos días y su idea es “intentar apoyarlo cada viernes, aunque aún seamos poquitos. Queremos estar en las plazas y estamos pidiendo a padres y madres que cada viernes lleven a sus niños a las escuelas con camisetas verdes”.

El lema sobre el que giraba el encuentro este 22 de marzo, como el de todas las concentraciones que se llevan produciendo en distintas ciudades desde febrero y el propio '15M verde', es que “no hay planeta B”. En la convocatoria se podían leer los argumentos que llevan repitiéndose este tiempo en calles y aulas, a nivel europeo: “Nos jugamos mucho, nos jugamos nuestro futuro. Si los políticos no hacen nada, haremos que nos oigan”. Durante el encuentro han insistido, además, con que la movilización es apartidista y en que lo que piden es compromiso y que el tema entre en la agenda política.

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