Las políticas activas de empleo priman las bonificaciones a la contratación
En los últimos años, las políticas activas de empleo han sufrido fuertes recortes. Para el año próximo, su presupuesto crece en casi 300 millones de euros, un 7,9%, hasta los 4.073,52 millones. Sin embargo, el grueso del aumento (217,2) no irá a programas de recualificación u orientación, sino a bonificaciones a la contratación y a la dotación de programa Prepara, es decir, la ayuda de 400 euros para personas que hayan agotado todas sus prestaciones.
Del total de 4.073, 52 millones, algo más de la mitad (2.139,52) corresponden a actuaciones de inserción e incentivación de la contratación. De ellos, 1.222 millones son para bonificar contratos de personas desempleadas.
Los programas de formación suponen 1.815 millones. Curiosamente, la cifra presupuestada para formación de ocupados (899,5) es mayor que lo presupuestado para formar a desempleados (654,66). El resto se destina a programas públcos de empleo y formación y a un concepto que denominan “flexibilidad”.