Las luces rojas por el avance del coronavirus en Portugal se extienden más allá de Lisboa y alcanzan el Algarve, la región más turística del país, mientras el Gobierno se resiste a endurecer las restricciones.
El país ha amanecido este martes con 1.020 nuevos casos y seis muertos y con los hospitales en alerta por el aumento de los pacientes contagiados, el número más alto desde abril.
El grueso de los contagios se registra en Lisboa y el valle del Tajo, aunque la región central también avanzó de forma llamativa y el Algarve se convertía en un nuevo foco de preocupación por el aumento del ritmo de positivos.
Las cifras colocan a Portugal a un paso del “cuadrante rojo”, admiten las autoridades, con un Rt de 1,18 y una incidencia de 119,3 casos por cada 100.000 habitantes.
Aun así, las autoridades son reacias a recuperar medidas más estrictas de control. Por el momento, mantienen el cierre perimetral de Lisboa y su área metropolitana durante los fines de semana y no parece que la decisión vaya a cambiar en breve.
Informa EFE.