Un grupo de investigadores del Hospital Antoine Béclère, al sur de París, ha demostrado la transmisión transplacentaria del coronavirus en un recién nacido de una mujer de 20 años infectada en el último trimestre. La madre fue admitida en el hospital con fiebre y tos severa. Los análisis de sangre y los cultivos nasofaríngeos y vaginales confirmaron la presencia de los genes E y S de la COVID-19.
Al mismo tiempo, los cultivos nasofaríngeos y rectales recogidos del bebé una hora después del parto y, de nuevo, pasados tres y 18 días, también dieron positivo para la presencia de estos genes. Lo mismo ocurrió con los resultados en la sangre del recién nacido y en el lavado broncoalveolar. Los investigadores observaron así que el bebé presentaba síntomas neurológicos asociados con la infección por el virus, similares a los reportados en pacientes adultos.
Tras confirmar la presencia del virus tanto en la sangre de la madre, como en la del bebé, como en la placenta, los autores afirman que la transmisión al feto se produjo muy probablemente a través de la placenta.
Tanto la madre como el niño se recuperaron de la infección y posteriormente fueron dados de alta del hospital tras no encontrarse otras infecciones virales o bacterianas y excluirse todos los demás trastornos neonatales potencialmente causantes de los síntomas clínicos. Se necesitarán más estudios para confirmar estos resultados.
Información de la Agencia Sinc. Texto completo aquí.