Prohibidos los encuentros de más de 10 personas, tanto en espacios públicos como en privados y en toda Catalunya. Esta es la drástica medida anunciada por el Govern este lunes para tratar de reducir los contrarios en las próximas tres semanas, antes del inicio de septiembre cuando las autoridades sanitarias catalanas temen que el virus pueda volver a descontrolarse. “Este país se tiene que poner a trabajar sí o sí, y sí o sí se deben abrir las escuelas”, ha asegurado el president Quim Torra.
La limitación de reuniones sociales con familiares y amigos a menos de 10 personas se toma después de haber detectado que hasta el 70% de los contagios se producen en este tipo de encuentros. “Tenemos que atacar allí donde se producen los contagios”, ha explicado Torra, que ha asegurado que deja fuera de estas restricciones los ámbitos laborales y el transporte.
Informa Arturo Puente.