¿Quién inventó las escaleras de emergencia exteriores? Anna Connelly, la joven de 19 años que cambió la seguridad de los edificios

Anna Connelly registró su propuesta con solo 19 años

Héctor Farrés

0

El hierro colgado en las fachadas todavía cuenta una historia que empezó con urgencia. Ese entramado que hoy se ve en edificios antiguos nació como respuesta a incendios que dejaban a la gente atrapada en pisos altos, y ahí entra la figura de Anna Connelly, una inventora que ideó una forma de salir cuando las escaleras interiores ya no servían.

La escalera exterior surgió como una solución pensada para evacuar edificios en llamas sin depender del interior. Esa idea tomó forma a finales del siglo XIX y dio paso a estructuras fijas ancladas a las fachadas, que permitían bajar planta a planta hasta la calle o cruzar hacia otro edificio.

La patente permitió cruzar hasta otro edificio por las azoteas

Connelly vivía en Filadelfia y presentó su patente en 1887 con apenas 19 años, en una época en la que las mujeres tenían un acceso muy limitado a ese tipo de trámites. El censo de 1920 la sitúa trabajando en una fábrica textil y viviendo como inquilina, lo que da una idea de su entorno. Sus padres eran de origen inglés y no hay apenas datos sobre su infancia, aunque su vida transcurrió en una ciudad en pleno crecimiento industrial.

Connelly describió su invento en la patente explicando que su “invención se refiere a mejoras en los escapes de incendios y consiste en un puente rodeado por una barandilla con aberturas en sus extremos”. Ese diseño permitía subir hasta el tejado y cruzar a otro edificio a través de una estructura estable.

Las nuevas estructuras exteriores fueron dejando atrás cuerdas, escaleras portátiles, poleas y cestas que solían fallar

El sistema se apoyaba en una pasarela fijada en las azoteas con accesos alineados con las salidas del edificio. A partir de esa base, la idea evolucionó hacia plataformas metálicas unidas por escaleras en el exterior de una sola construcción. Esas plataformas tenían anchura suficiente para el paso de varias personas y contaban con barandillas que evitaban caídas mientras se descendía.

Las plataformas metálicas sustituyeron a soluciones mucho menos fiables

Antes de ese planteamiento, las salidas de emergencia dependían de cuerdas o escaleras portátiles que cada vivienda debía desplegar por su cuenta. Esos métodos fallaban con frecuencia porque se enredaban o no soportaban el peso de varias personas. También existían sistemas con poleas o cestas, aunque sufrían atascos o roturas en situaciones de tensión. En ese escenario, las soluciones fijas en el exterior empezaron a ganar terreno.

Tras la concesión de la patente, propietarios de edificios comenzaron a instalar estructuras metálicas para mejorar la evacuación, sobre todo en zonas con viviendas contiguas. Esa adopción se produjo en paralelo a nuevas exigencias legales que pedían más de una salida en caso de incendio, y así muchas construcciones incorporaron escaleras exteriores como vía adicional.

Algunos informes de la época recogen evacuaciones realizadas gracias a estos sistemas, aunque también aparecen fallos por falta de mantenimiento en estructuras deterioradas.

La madera y el queroseno favorecieron la propagación del fuego

El contexto en el que surgió la escalera exterior explica su expansión. Entre 1870 y 1920, millones de personas se trasladaron a ciudades en Estados Unidos, lo que llevó a edificios más altos y con mayor densidad de población.

El diseño de Connelly sigue presente en la seguridad de muchos edificios

Muchas construcciones estaban hechas con madera y utilizaban lámparas de queroseno o estufas de carbón, factores que favorecían la propagación del fuego. En ese entorno, los incendios eran frecuentes y difíciles de controlar, sobre todo en plantas elevadas.

La aportación de Connelly se integró en ese cambio y abrió el camino a sistemas que hoy siguen presentes en muchas ciudades. Su diseño resolvía un problema concreto con una estructura fija, accesible desde el exterior y pensada para funcionar incluso cuando el interior del edificio quedaba inutilizado. Con el tiempo, ese planteamiento se convirtió en un pilar para la seguridad en edificios.

Etiquetas
stats