Unos fósiles encontrados en una fábrica de ladrillos revelan una especie de dinosaurio desconocida hasta ahora
Unos fósiles encontrados en 2001 en una fábrica de ladrillos del sur de Inglaterra han permitido identificar una especie de dinosaurio hasta ahora desconocida para la ciencia. Bautizado como Paludohadros proudlovii, este animal herbívoro vivió hace aproximadamente 125 millones de años, durante el Cretácico inferior, cuando buena parte de la región estaba cubierta por humedales. Los restos fueron descubiertos en las instalaciones de Ewhurst Works, en el condado de Surrey, y posteriormente donados al Museo de Historia Natural de Londres. Una investigación publicada en la revista científica Journal of Systematic Palaeontology ha determinado que pertenecen a un género y una especie que no habían sido descritos anteriormente.
El estudio, encabezado por Ricardo J. Sacamoto, investigador doctoral del Museo de Historia Natural de Londres y de la Universidad de São Paulo, identifica al animal como un representante de los iguanodontios, un grupo de dinosaurios herbívoros conocido por las características espinas que presentaban algunos de sus miembros en los pulgares. El ejemplar estudiado caminaba sobre cuatro patas y medía alrededor de cinco metros de longitud, con un peso estimado de entre 1,5 y dos toneladas. Sin embargo, sus huesos no habían completado su desarrollo, lo que sugiere que probablemente murió antes de alcanzar la edad adulta. Los investigadores consideran posible que hubiera alcanzado hasta el doble de tamaño si hubiese continuado creciendo.
La identificación ha sido posible gracias al análisis de diferentes elementos del esqueleto, entre ellos los dientes, la mandíbula, el húmero, la pelvis y la tibia. Los científicos encontraron una combinación de características anatómicas que permite distinguir a Paludohadros de otros iguanodontios conocidos. Entre los rasgos descritos destacan dos crestas secundarias en los dientes de la mandíbula inferior, acompañadas de otras crestas accesorias, así como particularidades en la estructura de varios huesos. Estas diferencias han permitido establecer que los fósiles corresponden a un dinosaurio distinto de las especies reconocidas previamente.
Un dinosaurio que habitó los antiguos humedales de Inglaterra
El descubrimiento aporta nueva información sobre la diversidad de dinosaurios que poblaron el sur de Inglaterra durante el Cretácico inferior. Durante décadas, numerosos restos de iguanodontios encontrados en esta zona se atribuyeron principalmente a Iguanodon o a su pariente de menor tamaño, Mantellisaurus. Una revisión anatómica de este último, publicada en 2023, contribuyó a identificar diferencias entre ejemplares que anteriormente se habían considerado próximos. La revisión del registro fósil ha permitido reconocer una diversidad mayor de estos herbívoros, con géneros como Brighstoneus, Comptonatus e Istiorachis, a los que ahora se suma Paludohadros.
Los restos proceden de la Formación Weald Clay, un conjunto de depósitos sedimentarios asociado a los ambientes húmedos que existieron en esta parte de Inglaterra hace millones de años. Ese paisaje también explica el nombre del nuevo género, que incorpora el término latino palus, cuyo significado es pantano. Según el estudio, Paludohadros proudlovii es el único taxón válido de iguanodontio descrito hasta ahora en los estratos del Barremiense de la Formación Weald Clay. Los investigadores también observaron diferencias respecto a los iguanodontios de la Formación Wessex, en la isla de Wight, pese a que ambas unidades geológicas tienen edades aproximadamente similares. Esta circunstancia plantea la posibilidad de que sus depósitos se formaran en momentos ligeramente distintos.
Un posible vínculo con un conocido dinosaurio carnívoro
Uno de los aspectos más llamativos del hallazgo es su proximidad a los restos de Baryonyx walkeri, un dinosaurio carnívoro descubierto en 1983 en las mismas instalaciones. Según Susannah Maidment, investigadora del Museo de Historia Natural de Londres y de la Universidad de Birmingham, los fósiles de Paludohadros aparecieron a unos 100 metros del lugar donde se encontró Baryonyx. Este depredador es conocido por consumir peces, aunque el análisis de sus restos también reveló que había ingerido una cría de iguanodontio. Los científicos consideran posible que se alimentara de ejemplares jóvenes de Paludohadros, bien mediante la caza o aprovechando sus cadáveres. No obstante, advierten de que no existen pruebas suficientes para determinar a qué especie pertenecía aquella presa.
El nombre específico, proudlovii, rinde homenaje a Will Proudlove, antiguo trabajador de la fábrica que llegó a convertirse en su responsable. Proudlove falleció a los 35 años, poco antes de la excavación de los fósiles, y había mostrado un especial interés por los restos de dinosaurios que podían aparecer durante los trabajos de extracción de arcilla. Su esposa, Rachael, y sus hijos fueron invitados a presenciar la excavación de 2001. Más de dos décadas después, la familia ha recibido con satisfacción la decisión de dedicarle la nueva especie, un reconocimiento que vincula el descubrimiento científico con la historia de quienes trabajaban en la explotación.
La investigación también pone de relieve el valor de las colecciones paleontológicas conservadas durante décadas. Tras la identificación de Paludohadros, los científicos han reconocido otros ejemplares del mismo género entre materiales recuperados desde la década de 1950. Sacamoto tiene previsto continuar examinando los fósiles de iguanodontios depositados en el Museo de Historia Natural de Londres como parte de su investigación doctoral. La revisión podría sacar a la luz otras especies que todavía no han sido identificadas y contribuir a reconstruir con mayor precisión los ecosistemas del territorio británico durante el Cretácico inferior.
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