Los secretos del vestuario de “Cumbres Borrascosas”: de la emperatriz Sissi a ‘Lo que el viento se llevó’

Cumbres borrascosas” de Emerald Fennell se ha convertido en la película del momento, con un éxito en su primer fin de semana en los cines españoles después de su estreno el pasado viernes 13 de febrero, con más de 230.000 espectadores y una recaudación mayor de 1.800.000 euros, según los datos de ComScore.

Así, además de que se ha comentado la adaptación por su diferencia con la novela clásica de Emily Brontë en la que se inspira, está teniendo una recaudación global que llega a los 82 millones de dólares mundiales.

Una parte de su éxito responde a la química de sus protagonistas Jacob Elordi y Margot Robbie, siendo además destacado el vestuario que viste esta última como Catherine Earnshaw y que tiene detrás a la galardonada diseñadora Jacqueline Durran, que ha hecho un peculiar homenaje a la historia de la moda y del cine.

Durran tiene una dilatada trayectoria, con dos premios Óscar a Mejor Diseño de Vestuario en 2013 y 2020 por Anna Karenina y Mujercitas, dos películas de época, que se unen también a los dos BAFT que atesora también por su trabajo en otra adaptación de renombre como es Orgullo y Prejuicio (el otro es ganado también por Anna Karenina).

El trabajo de vestuario de Jacqueline Durran en “Cumbres Borrascosas” ha incluido alrededor de 50 trajes diseñados que tienen diferencias influencias, entre ellos diseños reales de la década de 1950, así como a Mugles o Alexander McQueen y del siglo XIX, con detalles contemporáneos. Todo ello con referencias a personajes históricos, proyectos del cine clásico, así como cuadros.

Los guiños a Maria Antonieta y Sissi en el vestuario de “Cumbres Borrascosas”

Dos de los vestidos que viste Margot Robbie en la película nos recuerdan a trajes reales que vistieron dos miembros icónicos de la realeza europea como son la emperatriz de Austria Sissi y la reina consorte de Francia, Maria Antonieta, dos figuras que, además, han contado con representaciones conocidas en el cine. En concreto, son el vestido de boda que viste Catherine Earnshaw al casarse con Edgar Linton, que se ha inspirado en el que vistió la propia Sissi y cuenta también con elementos de la moda de los años 50.

En cuanto a las referencias a Maria Antonieta, las tenemos en un vestido ligero de gasa con mangas abullonadas que es similar al que porta la reina consorte durante su momento más bucólico y rural, que recibía el nombre de chemise à la reine. Pero no se queda solo aquí, porque a nivel fotografía y utilización de colores es evidente la inspiración en la película que dirigió Sofia Coppola sobre la vida de este personaje histórico, en el que también se permitió licencias que fueron comentadas en su día.

El arte también ha servido para dar vida al contexto y el vestuario de “Cumbres Borrascosas”, con referencia clara al cuadro ‘Una joven suiza de Interlaken“ de Franz Xaver Winterhalter en un vestido blanco que va acompañado de un chaleco negro que hace recordar a una armadura, para mostrar también el lado más hostil de Catherine. El pintor romántico alemán Caspar David Friedrich ha sido también una clara inspiración para la fotografía de la película, con escenas que recuerdan a obras como ”El caminante sobre el mar de nubes“, ”Abadía en el Robledal“ o ”Un paseo al atardecer“.

Los vestidos basados en el cine clásico y la moda real

Durrran se ha basado también en colecciones reales que hemos visto sobre la pasarela, como la de Primavera-Verano 1996 de Thierry Mugler, que se ha representado en capas plásticas para crear el vestido de la noche de bodas de Cathy.

El cine clásico tiene también su aportación en el vestuario e imagen de “Cumbres Borrascosas”, con un look rojo que porta Margot Robbie que recuerda al de Scarlett O’Hara en Lo que el viento se llevó (1939), así como viste también un diseño que recuerda al de Michèle Mercier como Angélique Sancé de Monteloup en la película Angélique, marquesa de los ángeles (1964).