400.000 euros de multa a Bankinter por un “error manual” que dejó a la vista las finanzas de un millón de clientes de EVO
Bankinter ha tenido que asumir la responsabilidad de una de las mayores brechas de seguridad de la banca digital reciente tras la absorción de EVO Banco. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha impuesto a la entidad una multa de 400.000 euros como responsable última del agujero originado en EVO, aunque ha aceptado como atenuante el hecho que este se produjo con anterioridad a la fusión. Tras asumir la responsabilidad y acogerse al pago voluntario, la cuantía final ha sido de 240.000 euros.
La causa de la brecha fue un “error manual” de configuración durante un proceso de migración de software, según ha reconocido Bankinter. El fallo permitía realizar consultas masivas a la base de datos sin necesidad de credenciales válidas, algo que los sistemas de validación de la entidad no detectaron porque solo comprobaban que los datos se entregaran correctamente, pero no quién los solicitaba.
El agujero estuvo abierto durante desde febrero a abril de 2024. En marzo del mismo año, un ciberdelincuente descubrió la vulnerabilidad y durante cuatro días realizó hasta cinco millones de peticiones de datos. Más de 1,2 millones de esas consultas resultaron exitosas. No obstante, el informe pericial independiente citado en la resolución de la AEPD recoge que no existen pruebas de que el atacante pudiera exportar toda la información proporcionada por el sistema.
Esas fichas personales incluían números de cuenta IBAN, declaraciones de IVA del último ejercicio, ingresos mensuales, situación laboral y años trabajados de los afectados. La AEPD alerta en su resolución que esta combinación de datos permite construir un perfil “completo y detallado” de un individuo, lo que dispara las posibilidades de que sean víctimas de intentos de fraude o suplantaciones de identidad.
Sin embargo, los ciberdelincuentes no se detuvieron ahí. En una maniobra típica de estos grupos cuando tienen acceso a una brecha de alta gravedad, lanzaron una campaña de extorsión contra varios empleados del banco. Primero, publicaron los datos de 10 víctimas en un portal de la dark net como prueba de su ataque. Después, exigieron un pago a los responsables para retirar la información, entre ellos el jefe de ciberseguridad de EVO.
Al no obtener el dinero, los ciberdelincuentes cumplieron su amenaza y publicaron más paquetes de información de afectados, que incluían perfiles personales detallados de 958 clientes y cuatro trabajadores del banco.
En su resolución, la AEPD critica que la entidad careciera de medidas de cifrado o anonimizado adecuadas para este tipo de datos, lo que permitió que la información fuera visible para cualquiera que lograra acceso. “Los afectados confían en la entidad para el manejo seguro de su información personal, habiéndose erosionado la confianza y expectativas razonables de los afectados respecto al tratamiento de sus datos personales”, señala la Agencia.
Bankinter adquirió EVO Banco en 2019, pero ambas entidades continuaron operando como filiales separadas. El anuncio de la fusión definitiva llegó en abril de 2024, unas semanas después de que se produjera la brecha de seguridad ahora sancionada. La integración definitiva de los dos bancos concluyó el 14 de julio de 2025, fecha en la que EVO desapareció como entidad independiente y Bankinter asumió tanto la cartera de clientes como las responsabilidades legales derivadas de la gestión anterior.