El ex jefe de IA de Meta logra la mayor inversión inicial de la historia para una startup con sede en Europa

La nueva startup de Yann LeCun, el ex jefe de la división de inteligencia artificial de Meta y uno de los investigadores más reputados del mundo en este campo, ha recaudado 890 millones de euros en su ronda de financiación inicial. La empresa se denomina AMI Labs y aunque se describe como “compañía global” con oficinas en Nueva York, Montreal y Singapur, ha fijado París como su sede central, lo que convierte a esta operación en la mayor ronda de financiación inicial de la historia de Europa.

LeCun, de 65 años y origen francés, es un habitual crítico de Donald Trump y afirma haber elegido Francia para su nueva startup como “una tercera vía” al margen de la dicotomía entre EEUU y China para el desarrollo de IA. En 2018 recibió el Premio Turing junto a Yoshua Bengio y Geoffrey Hinton por sus descubrimientos en el campo del aprendizaje profundo, un galardón que se considera equiparable al Nobel de la informática.

El investigador dirigió los laboratorios de IA de Meta durante 12 años, hasta que se desvinculó de la compañía propietaria de Instagram, Facebook y WhastApp con el objetivo de poner en marcha su propia startup. LeCun trabajará desde las oficinas de Nueva York y será el presidente de la compañía, mientras que el puesto de director ejecutivo será Alexandre LeBrun desde París, que hasta ahora dirigía la startup francesa Nabla.

El objetivo de AMI es permitir que las máquinas comprendan mejor el entorno físico, un área que genera muchas dificultades a los grandes modelos de IA actuales. “Las arquitecturas generativas entrenadas mediante aprendizaje auto-supervisado han tenido un éxito sorprendente en la comprensión y generación del lenguaje. Sin embargo, gran parte de los datos de los sensores del mundo real son impredecibles, y los enfoques generativos no funcionan bien”, explica la empresa.

La empresa de LeCun, en cambio, busca que sus modelos “aprendan representaciones abstractas de datos de sensores del mundo real, ignorando detalles impredecibles”, lo cual les permitirá “predecir las consecuencias de sus acciones y planificar secuencias de acciones para realizar una tarea, sujetas a medidas de seguridad”. Se espera que su tecnología tenga aplicaciones en la robótica doméstica, la automatización industrial o el transporte, donde el investigador espera que se produzca “el siguiente gran salto” de esta tecnología.

Los grandes nombres de la inversión

En la ronda de inversión han participado firmas de referencia de la industria de la tecnología. Nvidia, Samsung, así como Bezos Expeditions, el vehículo de inversión de Jeff Bezos, figuran entre los patrocinadores principales. Un buen número de fondos de capital riesgo internacionales también ha participado en la operación, entre los que destaca la fuerte presencia de capital francés. Otras figuras individuales vinculadas a la inversión son Eric Schmidt, ex CEO de Google; o Tim Berners-Lee, fundador de la World Wide Web.

El éxito de la recaudación muestra el interés de los inversores tanto por desarrolladores alternativos a Silicon Valley y Pekín, así como por vías de innovación que vayan más allá de los modelos de lenguaje actuales. Pese a que los mercados han castigado los últimos anuncios de inversiones masivas en centros de datos por parte de las grandes tecnológicas, la IA sigue siendo el principal destino del capital riesgo a nivel mundial.

Según datos de la consultora CB Insights, en 2025 el 48% de la financiación total de este tipo de fondos fue a parar a empresas de IA. Solo las startups de IA consiguieron recaudar casi 200.000 millones de euros el año pasado.

Una de ellas ha sido Mistral, otra startup de IA con sede en Francia y que actualmente es el principal baluarte del desarrollo de esta tecnología en el continente.