La ciudad europea donde la cerveza viaja por una tubería subterránea de tres kilómetros

Uno de los canales de Brujas

Adrián Roque

1

Pocas ciudades europeas parecen tan sacadas de un cuento como Brujas. Sus canales, las fachadas medievales, las torres góticas y las calles empedradas la han convertido en uno de los destinos más visitados de Bélgica. Sin embargo, bajo ese escenario histórico se esconde una infraestructura tan sorprendente como moderna. Mientras miles de turistas pasean por el centro histórico sin sospecharlo, cientos de litros de cerveza recorren diariamente una tubería subterránea que atraviesa la ciudad. Lo que podría parecer una leyenda urbana es completamente real y constituye una de las soluciones de ingeniería más originales aplicadas a una fábrica de cerveza en Europa.

La tubería de cerveza que atraviesa el subsuelo de Brujas

La historia comienza con la cervecera Brouwerij De Halve Maan, una de las más emblemáticas de la ciudad. La fábrica sigue elaborando cerveza en pleno centro histórico, una ubicación privilegiada pero también complicada desde el punto de vista logístico. A medida que la producción aumentaba, el transporte diario de cerveza hacia la planta de embotellado generaba problemas de tráfico y circulación en unas calles medievales diseñadas siglos antes de la llegada de los camiones.

Brouwerij De Halve Maan, en Brujas

La solución fue tan ambiciosa como innovadora. En lugar de trasladar la producción fuera del casco histórico, se decidió construir una tubería de cerveza bajo la ciudad. Según cuenta la web oficial de turismo Visit Bruges, “Para evitar los transportes diarios en cisterna, se ideó una solución especial: una tubería subterránea de cerveza de unos tres kilómetros que conecta la fábrica de cerveza y la planta de embotellado”.

La infraestructura conecta la histórica fábrica con las instalaciones situadas fuera del centro urbano. Gracias a este sistema, la cerveza puede desplazarse directamente desde donde se produce hasta donde se embotella sin necesidad de recurrir constantemente al transporte por carretera. Cuando fue inaugurada, la iniciativa atrajo la atención internacional por tratarse de un proyecto prácticamente único. No todos los días una ciudad medieval decide construir una autopista líquida para cerveza bajo sus calles.

La importancia de la cerveza de Brujas en una ciudad con siglos de tradición

Para entender por qué se llevó a cabo una obra tan singular es necesario comprender la estrecha relación entre Brujas y la cerveza. La ciudad posee una tradición cervecera que se remonta varios siglos atrás y forma parte de la identidad cultural de la región flamenca. Según los datos recopilados por Visit Bruges, la ciudad fue durante generaciones una auténtica capital de las tabernas. A finales del siglo XIX se estimaba que una de cada siete casas funcionaba como café o establecimiento donde se servía cerveza. Estos locales se convirtieron en espacios fundamentales para la vida social de los habitantes.

BRUSK, insertado en el casco histórico de Brujas

La importancia de la cerveza también se refleja en la historia de la ciudad. Los habitantes de Brujas, conocidos popularmente como “Brugse zot” o “locos de Brujas”, conservan numerosas tradiciones vinculadas a esta bebida. Incluso una de las cervezas más famosas elaboradas por Brouwerij De Halve Maan recibe precisamente el nombre de Brugse Zot en homenaje a ese apodo histórico.

La presencia de la fábrica en pleno centro histórico constituye una rareza en una época en la que muchas industrias abandonaron los cascos antiguos para trasladarse a polígonos industriales. Mantener la producción en el corazón de la ciudad permite preservar una tradición que forma parte de la historia local.

Qué ver en Brujas más allá de sus canales

La famosa tubería de cerveza se ha convertido en una curiosidad turística adicional dentro de una ciudad que ya destaca por su enorme patrimonio histórico. Los visitantes pueden recorrer la cervecería Brouwerij De Halve Maan, conocer el proceso de elaboración y descubrir cómo funciona este singular sistema de transporte. Sin embargo, la cultura cervecera constituye solo una pequeña parte de todo lo que ofrece la ciudad. Para quienes buscan qué ver en Brujas, el casco histórico reúne algunos de los conjuntos medievales mejor conservados de Europa. Sus canales, plazas y edificios históricos explican por qué el centro urbano forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Entre las curiosidades locales también destaca el Café Vlissinghe, considerado el establecimiento hostelero más antiguo de la ciudad. Según la documentación conservada, ya servía cerveza en 1515 y continúa abierto en la actualidad. Su interior de madera oscura permite imaginar cómo era la vida cotidiana de Brujas hace varios siglos. La combinación de historia, patrimonio y tradición cervecera convierte a la ciudad en un destino especialmente atractivo para los viajeros interesados en la gastronomía y la cultura europea. Y pocos elementos representan mejor esa unión entre pasado y presente que la tubería de cerveza subterránea.

Etiquetas
stats