A nadie le amarga un dulce, por Asia: los 5 postres más queridos en todo Tailandia

Pocas cosas despiertan tanta unanimidad como un buen postre. Y si hablamos de los más célebres del continente asiático, Tailandia juega en otra liga. Su historia culinaria, marcada por el equilibrio entre dulce, salado y aromático, explica por qué los postres tailandeses son frescos, fragantes y muy vinculados al arroz, el coco y las frutas tropicales. Aquí el dulce no empalaga: refresca, acompaña y se adapta al calor.

En este recorrido por la repostería tailandesa asoman nombres que cualquier viajero ha escuchado —o probado—: el mango sticky rice, el kanom krok o el bua loy, dulces que forman parte del día a día. Tailandia puede dividirse por regiones o mercados, pero hay algo que la mantiene unida: su manera natural de integrar el postre en la vida cotidiana.

1. Khao niao mamuang (mango sticky rice)

El postre tailandés más conocido y querido. Arroz glutinoso cocido en leche de coco, servido con mango maduro y un toque de crema de coco. Dulce, fresco y perfectamente equilibrado.

2. Kanom krok

Pequeños pastelitos de coco cocinados en moldes especiales. Crujientes por fuera y cremosos por dentro, se venden en puestos callejeros y son un clásico de desayuno o merienda.

3. Bua loy

Bolitas de harina de arroz servidas en leche de coco caliente, a menudo con huevo escalfado. Es un postre reconfortante, muy popular en casas y restaurantes tradicionales.

4. Khanom chan

Pastel al vapor hecho con harina de arroz y coco, presentado en capas de colores. Su textura gelatinosa y su aspecto llamativo lo convierten en un dulce muy habitual en celebraciones.

5. Tub tim grob

Postre refrescante elaborado con castañas de agua teñidas y recubiertas de tapioca, servidas en leche de coco con hielo. Es especialmente popular en los meses más calurosos.

Tailandia demuestra que el postre también puede ser alivio. Sus dulces hablan de clima, de calle y de una cocina donde el azúcar se equilibra con coco, fruta y aromas suaves. A veces, entender un país empieza por algo frío, ligero y compartido al final de la comida.