El cementerio de Traslarena recupera su viejo esplendor 62 años después de enterrar a su último difunto
Fue en 1964 cuando se enterró por última vez un difunto en el pequeño cementerio de San Andrés, en Santa Cruz de Tenerife. Desde entonces, la decadencia y el abandono se apoderaron del camposanto. Hoy, 62 años después, ha recuperado su viejo esplendor tras la rehabilitación realizada por la Dirección General de Patrimonio Cultural a lo largo del año pasado. Esta semana se ha presentado la segunda fase de un proyecto cuyo objetivo es la creación de un sendero interpretativo, documentar su historia a través de los testimonios de los familiares de los finados y ejecutar un trabajo geoarqueológico para identificar y delimitar las tumbas existentes.
Ubicado junto a la playa de Las Teresitas, de ahí su denominación popular de Traslarena, la comunidad vecinal de San Andrés ha jugado un papel notable en la conservación del cementerio y también ha influido en las actuaciones que realiza el Gobierno regional. Gabriel Rodríguez es el presidente de la asociación de vecinos El Pescador: “Estamos hablando de un símbolo, de un legado de nuestros antepasados, y estamos muy satisfechos con este proyecto en el que se ha contado con nuestra la opinión”.
Uno de los habitantes del pueblo recuerda cómo su madre “y otros vecinos, con el gobernador civil al frente, se pusieron delante de una pala mecánica para impedir que entrara en el cementerio”. En varias ocasiones desde los años 60, informa a Canarias Ahora el área de comunicación de la Consejería de Cultura del Gobierno de Canarias, “se llegó a plantear la destrucción del cementerio para planes y proyectos urbanísticos, dada su estratégica ubicación prácticamente dentro de la playa de Las Teresitas. Pero, como atestiguaron en el acto de presentación del proyecto familiares de difuntos, fue el propio pueblo de San Andrés el que plantó cara a esas pretensiones, lo que ha permitido que el camposanto haya llegado a nuestros días”.
Tras el arreglo de los muros perimetrales del lugar, de la reforma integral de la pequeña capilla del cementerio, de limpiar el espacio y plantar nuevas especies vegetales, trabajos que se desarrollaron el año pasado, ahora se encara una segunda fase “con la iluminación exterior, la colocación de la puerta original y, sobre todo, una investigación histórica y arqueológica en la que, a través de los testimonios de los familiares, amplificar la memoria de los difuntos, que publicaremos en un volumen”, informa Miguel Ángel Clavijo, director general de Cultura y Patrimonio Cultural.
Clavijo subraya que “todas las actuaciones previstas se desarrollarán teniendo en cuenta el criterio de la población de San Andrés, auténtica protagonista de que este cementerio se conservara y llegara a nuestros días”, y destaca el carácter ilusionante de a segunda fase que “permitirá recuperar y compartir la historia de Traslarena, una historia que forma parte de la identidad y la memoria colectiva de Santa Cruz de Tenerife”.
La segunda fase del proyecto se ha presentado estos días, está previsto que concluya en noviembre próximo y la idea es que se presente coincidiendo con la festividad del Día de los Difuntos. La arqueología tendrá un protagonismo importante. En este sentido, el arqueólogo Eduardo Mesa explica: “Vamos a delimitar los espacios sepulcrales e identificar los que no se ven a simple vista a través de la georeferenciación”. Mesa deja muy claro que “no se intervendrán los depósitos funerarios”.
El técnico de Patrimonio Cultural recuerda que “este cementerio tiene una carga patrimonial muy importante y creo que define al pueblo de San Andrés porque es el elemento patrimonial que más los identifica. De hecho, la historia del cementerio es una historia de lucha y de resistencia para llegar a nuestros días”.
Esta nueva etapa contempla la creación de un sendero interpretativo en los laterales del cementerio colindantes con la playa de Las Teresitas, donde se instalarán paneles informativos en dos idiomas, que permitirán divulgar la historia y el valor patrimonial de Traslarena.
El presidente de la Asociación de Vecinos El Pescador, Gabriel Rodríguez, considera muy positivo el desarrollo del proyecto y el clima de colaboración alcanzado. “Para el pueblo, las obras realizadas han sido un acierto absoluto. El cementerio es un símbolo y un legado de nuestros antepasados y su rehabilitación era una reivindicación histórica”.
El origen del camposanto Traslarena se remonta a fines del siglo XIX, a raíz de la funesta epidemia de cólera de 1893 que dejó decenas de víctimas en San Andrés. Posteriormente, en 1911 se construyeron sus muros de cerramiento perimetrales y en 1930 la sencilla capilla racionalista. El último enterramiento data de 1964.
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