El Reto Ibérico: en qué consistirá la ruta senderista de 24 etapas que pasa por Cuenca, Guadalajara y Teruel
Entre Cuenca, Guadalajara y Teruel se extiende una parte del Sistema Ibérico en la que los caminos unen pequeños pueblos, bosques y valles recorridos por distintos ríos. La Serranía de Cuenca, el Alto Tajo, la Sierra de Albarracín y los Montes Universales forman parte de este territorio, aunque cada zona mantiene sus propios paisajes y rutas. Una nueva propuesta senderista plantea ahora conectarlas dentro de una misma travesía.
La iniciativa se llama Reto Ibérico y plantea un circuito de unos 500 kilómetros repartidos en 24 etapas, con salida y llegada en Cuenca. El recorrido pasa por los términos municipales de 38 localidades de las tres provincias. No está pensado solo para quienes quieran completarlo entero: también incluye varias alternativas circulares con las que organizar caminatas más cortas por una zona concreta.
El proyecto está impulsado por Rewilding Spain y la Federación de Deportes de Montaña de Castilla-La Mancha dentro de la iniciativa territorial Sistema Ibérico Sur. La federación se ha encargado del trabajo técnico para definir las etapas y elegir los caminos por los que discurrirá la ruta. La idea es aprovechar senderos que ya existen y, al mismo tiempo, favorecer que la llegada de visitantes contribuya a mantener la actividad económica de los pueblos por los que pasa.
El itinerario combina espacios naturales y lugares de interés histórico. Atraviesa nueve áreas con alguna figura de protección, pasa por zonas donde nacen ocho ríos e incluye dos reservas forestales de bosque maduro. También incorpora tres áreas de pastoreo natural con grandes herbívoros salvajes y semisalvajes. Entre los principales puntos patrimoniales aparecen la ciudad de Cuenca, reconocida como Patrimonio de la Humanidad, y el conjunto histórico de Albarracín.
Un recorrido circular entre sierras, ríos y pueblos
La primera etapa parte de Cuenca y termina en Villalba de la Sierra. Son 20 kilómetros para los que se calculan unas cinco horas de marcha. Desde allí, la ruta sigue hacia Uña y Las Majadas antes de llegar a Tragacete y Vega del Codorno. Este primer sector discurre por la provincia de Cuenca y pasa por el entorno del nacimiento del río Cuervo y por varias hoces características del paisaje de la Serranía.
El camino continúa hacia Beteta y entra en la zona del Alto Tajo por Villanueva de Alcorón, Armallones, Villar de Cobeta, Zaorejas y Poveda de la Sierra. Algunas jornadas de este tramo son especialmente largas. La etapa que une Zaorejas con Poveda de la Sierra supera los 31 kilómetros y tiene una duración orientativa de ocho horas. Después, el recorrido llega a Peralejos de las Truchas antes de avanzar hacia territorio turolense.
Tras pasar por Orea, el itinerario entra en Teruel y continúa por Griegos, Tramacastilla y Albarracín. Entre estas dos últimas localidades hay un tramo de 13,67 kilómetros. Más adelante, la travesía sigue hacia Frías de Albarracín y El Vallecillo. El regreso a Cuenca se hace por Zafrilla, Valdemeca, La Cierva, Cañada del Hoyo y Palomera. La última etapa, entre Palomera y la capital conquense, tiene 9,15 kilómetros y un tiempo estimado de dos horas y media.
Cuatro variantes para conocer distintas comarcas
El circuito principal se completa con varios recorridos que aprovechan parte de sus caminos y permiten centrarse en zonas concretas. El Reto Serranía se divide en nueve etapas, pasa por doce municipios y suma 182 kilómetros. Su trazado se concentra en Cuenca y su entorno montañoso, con lugares como el nacimiento del Cuervo y las hoces próximas a la capital. En total, acumula unos 7.800 metros de desnivel.
El Reto Albarracín propone ocho etapas por trece términos municipales y una distancia total de 185 kilómetros. Se adentra en la sierra turolense y en los Montes Universales, donde aparecen los pinares de rodeno y otros paisajes propios de esta comarca. Su desnivel acumulado alcanza los 8.250 metros. Por su parte, el Reto Montes Universales comprende seis jornadas y 160 kilómetros, pasa por catorce municipios y suma 7.500 metros de desnivel.
La cuarta alternativa es el Reto Alto Tajo, con diez etapas, 174 kilómetros y paso por diecisiete municipios. El itinerario sigue el entorno del río entre cortados calizos, pinares y vegetación de ribera. Además de poder comenzar en alguna de las localidades del trazado circular, incluye una conexión complementaria con Molina de Aragón mediante tres etapas de ida y vuelta.
Señalización y preparativos antes de salir
El Reto Ibérico utiliza principalmente caminos ya existentes, muchos de ellos homologados por las federaciones autonómicas de montaña. Antes de elegir qué etapas realizar, conviene revisar la distancia, el desnivel y el tiempo estimado de cada una. No todas requieren el mismo esfuerzo: algunas pueden completarse en pocas horas y otras ocupan buena parte del día. También es importante planificar dónde terminar cada jornada y qué servicios habrá disponibles para continuar al día siguiente, sobre todo si se pretende enlazar varios tramos consecutivos.
En cuanto al equipo, se recomiendan botas de montaña, prendas transpirables combinadas con ropa de abrigo y una chaqueta impermeable. Para travesías con equipaje se plantean mochilas de entre 40 y 60 litros, preferiblemente con funda para la lluvia. También conviene llevar calcetines de senderismo, agua y comida suficientes, protección solar y, durante el verano, repelente de insectos. Entre el material de seguridad figuran un botiquín, una manta térmica, un silbato y una linterna frontal con pilas de repuesto.
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