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Vic, feudo impenetrable de CiU, al alcance de las izquierdas después de 38 años

La suma de las listas lideradas por ERC, CUP e ICV podrían descabalgar a CiU del feudo más emblemático que conserva desde que hay democracia en Cataluña

ERC no perpetuará CiU en el gobierno si la ciudadanía expresa "voluntad de cambio", a pesar del pacto de no agresión entre Mas y Junqueras

La CUP, que se presenta con Procés Constituent; desconfía de los republicanos; e ICV, de la mano de EUiA y Podemos, se avendría a un gobierno de progreso

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El Ayuntamiento de Vic, donde PxC ha sido hasta la fecha la segunda fuerza / JORDI MOLINA

CiU ha sido la fuerza hegemónica en Vic desde los comicios de 1979 / JORDI MOLINA

La ciudad de Vic puede dar un vuelco este domingo. Todo dependerá de la aritmética final, pero el reto es histórico y plausible: dar las riendas de la ciudad a la izquierda —que con toda su pluralidad podría ser mayoritaria— después de que CiU haya gobernado en la capital de Osona desde las elecciones de 1979, o dicho de otro modo, desde que hay democracia.

La atomización de la extrema derecha, que hace cuatro años se situó como segunda fuerza en el municipio gracias al auge de la PxC de Josep Anglada, y el desgaste de CiU —con la retirada del alcalde Josep Maria Vila de Abadal incluida— abren la puerta a un escenario inédito e incierto. Un mapa político en el que las izquierdas, hasta ahora condenadas a un segundo plano, podrían sumar, o incluso superar, los 11 concejales que marcan la mayoría absoluta del consistorio.

ERC, que se presenta bajo la lista ERC-Som Vic, es la fuerza mejor situada para arrebatar el gobierno a la CiU de Anna Erra, quien sustituye a Vila d'Abadal. Al frente de los republicanos está Joan Ballana, que a pesar de haber sido aliado de CiU en el pasado más inmediato —han sido socios los últimos 8 años—, apuesta por "un cambio" que envíe a la oposición la federación nacionalista, siempre y cuando la ciudadanía lo exprese "de forma contundente". Esto pasaría no sólo por un crecimiento de los republicanos (ahora con sólo 2 concejales en el consistorio) sino también por un aumento de la representatividad de la CUP y de ICV, hoy por hoy con 2 y 1 concejales respectivamente.

Las palabras de Ballana contrastan con el relato -no oficial, pero sí bastante evidente- de la dirección nacional de ERC. Los partidos de Mas y Junqueras han sellado un pacto de no agresión en el ámbito nacional, a fin de no alterar los futuros acuerdos el 27-S, fecha en que el proceso soberanista se la juega en las urnas. Este contexto genera desconfianza entre las izquierdas del municipio, que ponen en duda, en menor o mayor medida, las intenciones de Ballana y, sobre todo, de sus políticas en materia social.

Es el caso de los miembros de Capgirem Vic, la candidatura municipalista más al alza, que aglutina a la CUP y Procés Constituent. "Alguien se piensa de verdad que ERC echará a CiU de Vic?", se pregunta el cabeza de lista, Joan Coma. Si hasta este mandato la izquierda independentista y anticapitalista tenía 2 concejales, ahora ha conseguido vertebrar una confluencia que ha ampliado las costuras de sus bases. Una lista rupturista que espera, "como mínimo", doblar resultados el próximo domingo y que podría ser clave en los pactos post electorales.

Para su alcaldable, sin embargo, la duda es si se puede considerar el partido de Ballana como "realmente de izquierdas". El jefe de filas de Capgirem Vic pone en el mismo saco CiU y ERC e iguala los modelos de ciudad que proponen. "El programa que presenta ERC no tiene ningún acento social", subraya Coma, que contextualiza la falta de sensibilidad social de los republicanos: "La extrema derecha que ha sufrido Vic en los últimos años ha hecho que los partidos tradicionales se desplacen hacia la derecha, y ERC es un buen ejemplo", concluye.

Con este escenario, entra en juego un tercer actor, otra candidatura municipalista que también podría mejorar sus resultados: Vic per a tots, que integra ICV, EUiA y Podemos. Su cabeza de lsita, el ecosocialista Arnau Martí, lo tiene claro: "La gente de izquierdas de la ciudad no entendería que ahora que podemos, no hiciéramos fuera a la derecha del poder". Para Martí, CiU representa la ciudad de Vic "de hace 20 años", y está convencido de que es ahora o nunca: "Si realmente podemos darle la vuelta Vic, no se entenderá que si Capgirem Vic lo puede hacer, no lo haga". Ballana suma presión la izquierda anticapitalista: "parece que hagan campaña, únicamente, para estar en la oposición".

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Vila d'Abadal, alcalde de Vic, junto a Carme Forcadel y Muriel Casals

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De las 12 formaciones que concurren a las elecciones este 24-M, seis son independentistas, y cuatro xenófobas. Incluso una combina las dos variables: Som Catalans. Una mapa complejo, no exento de escisiones, rupturas y pugnas personales, que llega en el peor momento de CiU en la ciudad. Buena parte de la ciudadanía, incluso votantes de la federación nacionalista, no perdonan el uso que ha hecho Vila d'Abadal de su cargo público.

El hasta ahora alcalde de Vic ha proyectado su imagen política a raíz de la presidencia de la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI). Este cargo le ha permitido incontables fotos junto a las dos mujeres de la sociedad civil más comprometidas con el proceso soberanista: Carmen Forcadell, hasta ahora al frente de la Asamblea Nacional Catalana; y Muriel Casals, presidenta de Òmnium Cultural. Una dimensión política y mediática que tiene un contexto: su eterna pugna con Josep Duran Lleida por timón de Unió, con quien perdió el pulso de la dirección en 2007 y con quien se enfrentó, sin éxito, en 2013.

Las candidaturas con las que ha hablado este medio - ERC-Som Vic; Capgirem Vic-CUP y Vic per a tots– aseguran, además, que Vila d'Abadal ha utilizado recursos públicos, como los coches oficiales, para asistir a los actos de la AMI. Y no sólo eso, sino que ha utilizado el vehículo municipal para desplazarse de Barcelona, donde tiene una residencia, hasta Vic, donde tiene la otra.

Ahora, este nieto de uno de los fundadores de Unió, abandona la política para volver, dice, a su actividad profesional. Su personalismo al frente del Ayuntamiento de Vic, ahora huérfano, puede ser un elemento más que facilite la irrupción de un gobierno alternativo al que ha existido hasta ahora. Dependerá de la aritmética, de hasta qué punto la radicalidad democrática es compatible con las izquierdas de raíz más tradicional y de si se confirma, o no, el cambio sociológico que se insinúa en la ciudad de los Santos.

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