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Los Pujol Ferrusola, una familia imputada con frentes judiciales en Madrid y Barcelona

Imagen de la familia Pujol Ferrusola al completo durante los años 80

Oriol Solé Altimira

Un expresident, una ama de casa que lo intentó con un negocio de floristerías, dos comisionistas (también llamados “dinamizadores económicos”), un ingeniero, una arquitecta, un empresario, una fisioterapeuta, y un expolítico acechado por la corrupción. Es la descripción de los nueve miembros de la familia Pujol Ferrusola. La Justicia los define como una “organización” que mezcló durante 30 años política y negocio. Los nueve están imputados en las distintas causas que investigan la Audiencia Nacional y un juzgado de Barcelona.

La causa más importante es la referente al patrimonio de la familia. El juez de la Audiencia Nacional, José de la Mata, investiga el origen de la fortuna que el expresident de la Generalitat confesó en 2014 que había mantenido oculta en el extranjero durante más de 30 años. Según los Pujol, provenía de un legado del abuelo Florenci. Por contra, Fiscalía y juez creen que el origen del dinero es delictivo y vinculado a la actividad política de la familia.

El primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, está imputado –investigado, según la nueva denominación– por fraude fiscal y blanqueo de capitales. En esta causa están imputados por blanqueo Jordi Pujol, Marta Ferrusola y el resto de hermanos.

La declaración de Oriol Pujol Ferrusola y sus hermanas el pasado mes de marzo continuó con la estrategia seguida en los tres años de causa: situar al primogénito como cortafuegos del resto de la familia. Oriol Pujol aseguró que puso sus 500.000 euros procedentes del legado del abuelo Florenci a nombre de su hermano Jordi porque “le incomodaba”. Sin embargo, no aportó documentación que sustentara esa afirmación.

De la Mata, en el auto que envió a prisión a Júnior este martes, también se refirió a “indicios consistentes que revelan pautas comunes de actuación, asignación de roles y distribución de cantidades millonarias” en función los ingresos que se recibían en cuentas bancarias ocultas en el extranjero.

Por otro lado, la Audiencia Nacional también tiene puesto el foco en los negocios millonarios de los hijos de los Pujol –que según dijo su madre en el Parlament, van “con una mano delante y otra detrás”– y su posible  vinculación con la fortuna oculta o el cobro de comisiones. En concreto, investiga el presunto cobro de comisiones por parte de Oleguer Pujol en una operación de compraventa de oficinas del Santander y varios negocios de Jordi, Josep y Pere Pujol Ferrusola.

“¿Qué coño es la UDEF?”

El patriarca Pujol, por segunda vez en dos años, ha abierto este miércoles la puerta de su casa a los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), sobre la que en 2014 dijo: “¿Qué coño es esto de la UDEF?”. “Siento mucho todo lo que está pasando”, ha dicho el expresident al mediodía, después de que los agentes se llevaran de su casa tres cajas de documentación.

Según el auto dictado este martes por el juez De la Mata con el que envió a prisión sin fianza a Jordi Júnior –tiene el pasaporte retirado desde febrero de 2016–, el mayor de los hijos de los Pujol habría mantenido sus entramados societarios en el extranjero para blanquear capitales y repatriarlos a España con la investigación en marcha.

Además, sostiene De la Mata, el primogénito ha intentando torpedear la investigación desprendiéndose y ocultando sus activos patrimoniales, y armando coartadas con amigos y familiares. Por ejemplo, a través de Kopeland Foundation, la sociedad panameña que compartía con su madre, a la que trasladó dinero desde Andorra cuando ya estaba siendo investigado. Posteriormente transfirió los fondos a México, evitando sólo con esta operación el embargo cautelar de 2,43 millones. Según De la Mata, Júnior situó a Marta Ferrusola en Kopeland Foundation “para ayudarla a ocultar también sus bienes”.

Asimismo, Pujol Ferrusola habría descapitalizado gran parte de sus sociedades y en julio de 2014, en plena investigación, su hija le habría comprado el piso de Barcelona donde tiene su despacho con 558.000 euros que previamente le había donado él mismo. En total, los 30 millones de euros que supuestamente Júnior ha ocultado desde que se investiga la fortuna familiar le han costado el ingreso en prisión. Tras estar presente en los registros de este miércoles, Jordi Pujol Ferrusola ha vuelto a la cárcel.

Oriol Pujol y las ITV

El frente de Barcelona está más avanzado procesalmente, pero su resultado todavía es incierto. Afecta únicamente a Oriol Pujol Ferrusola, que en su día fue señalado como sucesor de Artur Mas al frente de Convergència. Su carrera política terminó cuando estalló el caso de las ITV, en el que la Fiscalía considera que se valió de su influencia políticas para favorecer a un empresario amigo. A cambio de estas gestiones, el único hijo de los Pujol que se dedicó a la política habría percibido comisiones de casi medio millón de euros, que cobró a través de su mujer, Anna Vidal, también acusada.

El ministerio público pide para Pujol Ferrusola cinco años y dos meses de cárcel por los presuntos delitos de tráfico de influencias, cohecho y falsedad documental. La acusación popular, ejercida por el sindicato ultra Manos Limpias, eleva la pena solicitada hasta los once años y ocho meses de cárcel.

El caso tendría que juzgarlo un jurado popular, si antes no lo evita un pacto entre Oriol Pujol y la Fiscalía. El hijo del expresident estaría dispuesto a entrar en la cárcel unas semanas y devolver el dinero a cambio de salvar a su mujer de la cárcel. La expulsión de Manos Limpias de la causa, solicitada por la Fiscalía y pendiente de resolución judicial, allanaría el acuerdo.

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