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6 sencillos pasos para montar tu oficina en casa

Organizar un espacio en casa para las tareas profesionales es más sencillo de lo que crees, si bien requiere de una serie de elementos de mobiliario y tecnología que aporten comodidad y eficiencia.

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Cómo montar tu oficina en casa en siete pasos.

Cómo montar tu oficina en casa en siete pasos.

¿Estás pensando en la opción del teletrabajo, aunque sean unos pocos días u horas a la semana? ¿O para desarrollar un nuevo proyecto profesional? Sin duda, trabajar desde casa ofrece numerosas ventajas: ahorro de tiempo, mayor autonomía y flexibilidad horaria, libertad de movimiento... pero para desempeñar tu labor profesional desde tu hogar necesitarás un despacho. Es decir, un lugar en casa donde poder aislarte del entorno y concentrarte en un ambiente relajado e íntimo, pero también debidamente acondicionado.

Pero, ¿cómo hacerlo? Es más fácil de lo que crees, solo necesitarás incorporar algunos elementos propios de una oficina al uso. A continuación, de la mano de El Corte Inglés, te explicamos cómo montar tu oficina en casa en seis pasos.

1. Encuentra el lugar adecuado

Si tenemos la suerte de que hay una  habitación que reúne unas buenas condiciones de habitabilidad, habremos conseguido el lugar perfecto para situar nuestra oficina. Si no dispones de una estancia 'libre', no te preocupes, es posible encontrar el espacio idóneo, que no colisione con los intereses del resto de los miembros de la familia y que permita que no te estén interrumpiendo cada dos por tres.

Es importante, en cualquier caso, que orientemos la oficina en una dirección que nos permita concentrarnos. Sitúa algún objeto decorativo para que no resulte tan fría, como una planta o un marco con fotografías. También podemos añadir estanterías donde guardar libros y revistas que nos interesan. Las tenemos de muchos estilos y formas, de modo que se adecuen tanto a la estética como al espacio que hayamos escogido.

Escoge una silla regulable y con un buen respaldo para evitar sobre esfuerzos.

La orientación de la oficina es fundamental.

2. Elige una buena mesa

No te engañes, no todas las mesas valen para hacer las funciones de mesa de oficina. No es una cuestión de estética sino de ergonomía, es decir, de estar cómodo y también de que tu cuerpo se encuentre en una posición saludable, que no dañe la espalda ni los hombros. Una mesa de oficina adecuada tiene numerosas ventajas, entre las cuales destacan que suelen ser regulables en su altura para que al reposar los brazos en ella tu cuerpo no sufra tensiones.

También que son lo bastante anchas para que quepan todos los elementos necesarios, desde ordenadores a libros, clasificadores de documentos o facturas, etc. Y están diseñadas para que te puedas mover libremente por ellas con tu silla sin encontrar obstáculos. Finalmente, muchas mesas cuentan con cajones, aunque también se pueden adquirir cajoneras independientes que nos facilitarán el orden encima de la mesa.

3. Usa una silla de oficina adecuada

Sobra decir que es incluso peligroso para tu espalda trabajar con una silla que no sea específica de oficina, ya que no estará diseñada para que pases en ella muchas horas. Elegir un buen asiento es fácil, siempre y cuando tengas muy presente que debe ser regulable para ajustarse a la altura de tu mesa, de modo que tu espalda no quede ni demasiado tensionada hacia atrás ni demasiado forzada hacia adelante.

También debe contar con un buen respaldo donde se descargue toda la tensión y haga de contrapeso en la zona lumbar, para evitarle sobre esfuerzos. Adicionalmente, es interesante que cuente con reposabrazos, aunque no es fundamental y depende de la costumbre de cada persona de apoyar o no los brazos. Finalmente, el tejido del que esté hecha cuenta mucho: debe ser transpirable para que nos haga estar más cómodos, y acolchado, aunque no mucho, para absorber la presión que genera nuestro propio peso.

4. La luz, que sea LED

La iluminación es otro aspecto determinante para la salud a la hora de montar una oficina. Aunque la habitación cuente con abundante luz natural, no está demás apostar por un flexo técnico, que focalizará la luz sobre el teclado o los libros o documentos que estemos leyendo. Es importante elegir un flexo con luces LED,  consumirá menos, y además los puedes encontrar con diferentes funcionalidades como altavoces o reloj incorporado. Ten en cuenta también que sea regulable, para dar a la luz la orientación y altura de foco adecuada sin que rebote en nuestros ojos, así como estéticamente agradable, ya que ayudará a conformar la atmósfera general de nuestra oficina, que debe ser relajante y confortable.

5. Organízate

Equípate con los complementos adecuados para facilitar el trabajo.

Equípate con los complementos adecuados para facilitar el trabajo.

Una oficina no lo es hasta que la mesa no tenga los complementos adecuados para facilitar el orden y el trabajo, como por ejemplo archivadores para guardar documentos, o bonitos portalápices, así como bandejas para las facturas y el correo y papeleras donde tirar lo que se va acumulando sin sentido encima de la mesa. Es importante que nos organicemos y planifiquemos para evitar el estrés. De este modo, estaremos más relajados y nos será mucho más fácil trabajar.

Además podemos añadir a la pared que seguramente tendremos enfrente un bonito reloj que nos recuerde la hora y de esta manera tomar descansos. Podemos levantarnos y hacer ejercicios de estiramiento para fortalecer las articulaciones y evitar las típicas lesiones de espalda de los oficinistas o tomar un café. En definitiva, desconectar y coger fuerzas, algo fundamental para trabajar.

6. Equípate

Como la mayoría, para trabajar necesitarás un ordenador, tanto para el correo electrónico, como para guardar toda la información necesaria para llevar a cabo tu actividad. Dependiendo de si tu mesa es grande o pequeña, de si la conexión a internet es a través de wifi o por cable, o si vas a tener que asistir a reuniones, te proponemos dos alternativas. Si la mesa es generosa y el router está cerca, puedes comprar un ordenador de sobremesa, que será mucho más ergonómico. Si la mesa es pequeña y te vas a conectar preferentemente por wifi, es mejor que optes por un ordenador portátil, ya que así lo podrás llevar luego a las reuniones que agendes. Adicionalmente, como tendrás que imprimir documentos, contratos, presentaciones o billetes de avión o tren, necesitas comprar una impresora.

Y tras atender a estos seis sencillos pasos, ya tendrías lista la oficina perfecta sin salir de casa.  El Corte Inglés te lo pone fácil, tú solo tienes que disfrutar de los beneficios de trabajar desde tu propio hogar.

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