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El psicólogo en prisión llevaba a los menores a su despacho profesional, especializado en víctimas de abusos

Las declaraciones de los adolescentes tutelados señalan con claridad a un trabajador social de larga trayectoria y cuyo gabinete se había especializado en tratar a niños y jóvenes víctimas de delitos sexuales

El Ararteko-Defensor del pueblo vasco abre una actuación de oficio para comprobar las medidas de protección adoptadas por la Diputación alavesa sobre sus menores tutelados

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Centro de menores de Sansoheta

Centro de menores de Sansoheta, en Vitoria

El psicólogo en prisión preventiva desde hace una semana tras la apertura de una investigación por prostitución en un centro de menores tutelados de la Diputación de Álava (Sansoheta) trabajaba para un prestigioso gabinete psicológico de Vitoria especializado precisamente en la lucha contra los abusos sexuales a niños y adolescentes. Además, aparentemente utilizó su despacho profesional, ubicado a escasos metros de un importante edificio con vigilancia policial, para mantener relaciones sexuales con los jóvenes, con los que también contactaba en descampados y otros lugares tras recogerlos en su vehículo particular.

Estos datos constan en las declaraciones de tres de los adolescentes implicados, a las que ha tenido acceso eldiarionorte.es. La causa continúa bajo secreto de sumario con la estimación de que hay seis adultos imputados, incluido el psicólogo, y hasta nueve menores implicados, con edades que van desde los 14 hasta los 17 años.

Este caso, que ha conmocionado Vitoria, tuvo su origen en el testimonio de una interna en el centro Sansoheta, de régimen semiabierto y destinado a jóvenes con graves problemas de integración social. En octubre, la adolescente relató a sus tutores una “situación de prostitución” y, a partir de ahí, se pudo comprobar que bastantes más entre los 24 jóvenes internos, chicos y chicas, ofrecían servicios sexuales.

Lo hacían por Internet (en el milanuncios.com del sexo) valiéndose de los ordenadores del centro público. Los adolescentes tuvieron libertad de movimientos también para salir hasta el centro de Vitoria (Sansoheta está a las afueras, en un polígono industrial) para contactar con sus ‘clientes’.

La gravedad del caso ha llevado al Defensor del Pueblo vasco-Ararteko a abrir una actuación de oficio para comprobar las medidas adoptadas por la Diputación de Álava para la protección de los menores tutelados por sus servicios sociales. El Ararteko considera de extrema "gravedad" el presunto caso de explotación sexual de algunos de estos jóvenes acogidos en centros forales.

No se revisó la ‘web’ de contactos

Se da la circunstancia de que en abril la madre de un chico interno en Sansoheta ya había alertado de que su hijo podría estar contactando con adultos a través de Internet. Lo denunció ante la Policía Local, pero el caso quedó archivado por falta de pruebas. Era tan sencillo como revisar la ‘web’ de contactos sexuales que se apuntaba en aquella denuncia para ver los anuncios de algunos adolescentes, falseados para simular que eran mayores de edad.

Precisamente, el psicólogo en prisión atendió hasta los 10 años a este joven y a su familia, según consta en la investigación. El adolescente ha prestado declaración en dos ocasiones ante la Ertzaintza (los días 18 y 28 de octubre) y relató que el trabajador social había mantenido también relaciones con al menos otros dos internos de Sansoheta, cuyos nombres facilita. Una de las aludidas, localizada por la Policía, fue la que reveló en su testimonio del 2 de noviembre que este varón, vitoriano de 45 años, utilizaba su despacho profesional también para otros fines. El tercer joven también alude al “psicólogo” como ‘cliente’.

El gabinete psicológico del imputado, entre otras áreas relacionadas con los menores y las familias, está especializado en “agresiones sexuales”, “abuso sexual infantil intrafamiliar y extrafamiliar” y en “acoso sexual”. Otros miembros de esa oficina han dirigido el equipo que desde el Servicio de Infancia del Ayuntamiento de Vitoria se ha encargado de hacer peritajes en casos graves de abusos sexuales denunciados en los últimos años. El gabinete, por ejemplo, ha tratado a algunos de los niños y niñas de Educación Infantil (de 3 a 6 años) que denunciaron haber sido víctimas de abusos sexuales por parte de un profesor en colegios públicos de Vitoria.

En la página ‘web’ del gabinete psicológico se pueden leer varios artículos especializados sobre abusos sexuales a menores. En uno de ellos, se resaltaba la importancia de este fenómeno entre jóvenes varones, elevando hasta el 15% el número de posibles víctimas. “Los niños también sufren abusos y en un porcentaje muy significativo. El abuso sexual es una experiencia traumática y devastadora”, se puede leer. También hay información sobre el denominado ‘grooming’, o ganarse la confianza del menor a través de Internet con el fin de obtener concesiones de índole sexual”.

Trató de niño a uno de los implicados

El psicólogo encarcelado era un profesional muy conocido en Vitoria y fuera de la capital, con varias publicaciones editadas y habitual en conferencias. Como experto, ha participado en programas de ETB (uno de esos espacios fue premiado por el Ministerio de Asuntos Sociales) y ha concedido entrevistas a ‘El Mundo’ o ‘El País’, entre otros diarios. En la década de 1990, con menos de 30 años, era considerado uno de los pioneros en España en la lucha contra la violencia de género y en la defensa de los derechos de los hijos de las mujeres maltratadas.

Licenciado en Psicología por la Universidad del País Vasco (UPV-EHU), es máster de Terapia de Conducta por la UNED. Ha trabajado para el servicio vasco de Salud (Osakidetza) y para las Diputaciones de Bizkaia y Álava, sobre todo en asuntos relacionados con separaciones y rupturas familiares. Trabajaba también para un programa del Servicio de Infancia del Ayuntamiento de Vitoria. Esta persona en ningún momento trabajó directamente en Sansoheta, aunque entró en contacto con sus internos merced a su relación profesional previa con uno de los jóvenes, el hijo de la primera denunciante.

Los menores, siempre víctimas

Este caso, por su naturaleza, ha generado una cierta confusión en torno al estatus de los menores tutelados implicados. Fuentes judiciales, sin embargo, subrayan que los menores de 18 años siempre son considerados víctimas en casos de prostitución, sea o no inducida, algo que también ha sostenido el fiscal superior del País Vasco, Juan Calparsoro. Además, para los casos de los menores de 16 años se aplica un agravante de abuso o violación porque la relación sexual no puede ser consentida.

Por otro lado, en paralelo hay abierta una segunda causa judicial en Vitoria, también sobre prostitución y también con una joven tutelada por la Diputación como víctima. En este caso, se trata de un caso en el que la adolescente estaba sometida por un proxeneta. 

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