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UPN apoyará los presupuestos generales sin lograr un compromiso del PP sobre el TAV

Los regionalistas amenazaron con votar no a los presupuestos del Estado y acusaron al PP de “renunciar” al Tren de Alta Velocidad

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Esparza dice sobre el TAV que "si algo es bueno para la CAV también es bueno para Navara"

Javier Esparza, presidente de UPN.

A falta de la aprobación definitiva por parte de la Ejecutiva de UPN, su presidente, Javier Esparza, y el presidente del Gobierno central, Mariano Rajoy, parecen haber llegado a un acuerdo para que los dos diputados de la formación regionalista apoyen los presupuestos generales del Estado. Los dos votos de UPN, que desde el PP de Navarra aseguran no haber visto nunca en peligro, son esta legislatura especialmente importantes para el Gobierno de Rajoy, que está negociando con los grupos minoritarios cómo alcanzar la mayoría necesaria para aprobar las cuentas del Estado. El acuerdo alcanzado entre regionalistas y populares no incluye, como exigía UPN, ningún “compromiso firme y por escrito de que se va a volver al proyecto inicial, original, del tren de alta velocidad en Navarra”. Es más, el vicepresidente del Gobierno foral, Manu Ayerdi, asegura que “la única hoja de ruta” para el TAV es la que acordó con el ministro de Fomento hace unas semanas, un acuerdo que fue duramente criticado por UPN.

Tanto el líder de UPN como su diputado Iñigo Alli trataron, a principios de año, de hacer valer sus dos votos ante la necesidad de apoyos del PP. Con abundante proyección mediática, ambos regionalistas aseguraron que no votarían a favor de los PGE si Rajoy no garantizaba para Navarra la financiación necesaria para la construcción del Tren de Alta Velocidad. Tres meses y un par de reuniones después, los regionalistas han vuelto al redil popular y reconocen que apoyarán los PGE. Lo hacen sin apenas revuelo en los titulares, como si pretendieran que su cambio de postura pase lo más desapercibido posible.

La razón es que, al pasar de la bravata a la aquiescencia, a UPN se le ha estropeado uno de los argumentos que más ha blandido en su labor de oposición al Gobierno de Uxue Barkos, el de que el cuatripartito ha renunciado al TAV tal y como fue acordado entre el Estado y los anteriores gobiernos de UPN, y ahora defienden un sucedáneo de la Alta Velocidad. Los regionalistas han vuelto de Madrid con su acuerdo para apoyar los presupuestos del Estado, pero sin el “compromiso firme y por escrito” de que el PP va a recuperar el proyecto original del TAV.

A comienzos de año, Esparza reconoció que “todo el mundo está con que los cinco diputados del PNV son muy importantes, pero en este caso son igual de importantes que los dos diputados de UPN”, sacó pecho el líder regionalista. Explicó las cuatro claves que iban a definir el apoyo o el rechazo de UPN a los presupuestos de Rajoy: "La redacción del proyecto de la segunda fase del Canal de Navarra en el ejercicio de 2017; que se paguen los 45 millones con el tema del tren de alta velocidad y se sigan dando pasos; que se vuelva a firmar el convenio de CENER; y la cuarta cuestión es la Soria-Tudela, que se mueva ese proyecto que para Navarra es importante".

Tras estas explicaciones del líder de UPN, que ya advirtió que “si los PGE no tratan bien a Navarra, UPN votará que no”, la agenda oficial del Gobierno de Navarra jugó una mala pasada a los regionalistas, ya que el vicepresidente Manu Ayerdi mantuvo semanas después una reunión con el ministro Iñigo de la Serna para abordar el atascado proyecto del TAV en Navarra. Ambos coincidieron en que el convenio firmado por los anteriores gobiernos de UPN con el Estado para la construcción del TAV estaba totalmente “superado” incluso en el área de la seguridad jurídica. Por ello, llegaron a un acuerdo para desarrollar un corredor ferroviario de alta velocidad más económico para ambas administraciones.

La interpretación que hizo UPN del acuerdo entre los gobiernos foral y central fue otra: “Se llegó a un acuerdo para paralizar el tren de alta velocidad, abaratar costes, cambiarlo por un corredor ferroviario y eliminar el proyecto original”, explicó el diputado Alli. “El Gobierno foral es rehén de los socios que tiene, IU, Podemos y Bildu. Sus programas llevan la paralización del tren de alta velocidad en Navarra y el Ejecutivo de Barkos es rehén de eso. Lo que nos preocupa es que el Gobierno central apoye esa posición del nacionalismo y del populismo. En este sentido, nuestro voto es ‘no’ a los presupuestos”, añadió el diputado.

Semanas después, UPN tendrá que explicar a su ejecutiva y a su electorado cómo ha pasado del rechazo al apoyo de los PGE sin haber conseguido el compromiso del PP de recuperar el proyecto original del TAV.

 

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