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La ONU denuncia la ruptura total del orden y la ley en las regiones separatistas de Ucrania

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La ONU denuncia la ruptura total del orden y la ley en las regiones separatistas de Ucrania

La ONU denuncia la ruptura total del orden y la ley en las regiones separatistas de Ucrania

La ONU reveló hoy que una misión de 35 observadores de derechos humanos que tiene desplegados en Ucrania ha comprobado que hay una "ruptura total del orden y de la ley" en los territorios controlados por los separatistas, que están cometiendo actos equiparables a crímenes contra la humanidad.

Las víctimas son los pobladores de áreas de Donestk y Lugansk, en el este del país, ocupadas por los grupos rebeldes, que tienen a parte de la población retenida allí por la fuerza, dijo un alto funcionario del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Gianni Magazzeni.

El responsable presentó hoy a la prensa el informe mensual elaborado por esa misión y en el que se enumeran crímenes como "torturas, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, ejecuciones sumarias, trabajo forzado y violencia sexual, así como la destrucción y ocupación ilegal de la propiedad" perpetrados por los rebeldes.

La "naturaleza sistemática o generalizada" de tales abusos, que "han sido vistos y siguen siendo vistos por nuestros colegas en el terreno", indican que pueden constituir crímenes contra la humanidad, declaró Magazzeni.

La decisión formal de si lo son o no corresponde a una corte penal, aclaro, pero citó ante los periodistas "algunos pocos ejemplos" -de los numerosos que contiene el informe de 49 páginas de la misión- para ilustrar la gravedad de la situación, particularmente en Donestk.

Allí, los observadores pudieron entrevistar -entre muchas otras víctimas- a una persona que fue forzada a cavar su propia tumba en medio del bosque, aunque al final no fue asesinada; o a un hombre que estuvo detenido 48 días por supuesto espionaje en un centro de detención clandestino, donde los prisioneros eran golpeados y vivían en condiciones totalmente humillantes.

Magazzeni también se refirió al caso del líder de un sindicato independiente y sus dos hijos, que fueron detenidos en medio de la noche por ocho hombres armados que entraron a su domicilio y que se los llevaron por la simple sospecha de que podían ser enemigos de la idea de una Donestk independiente.

Otro caso, reportado esta vez en Lugansk, tiene que ver con "hombres armados que dispararon el pasado 1 de octubre contra personas por el simple hecho de que intentaban manifestarse porque no recibían sus salarios".

"Cuando hablamos de ruptura completa de la ley y el orden significa que no hay protección ni garantías de ningún tipo, ninguna compensación posible para las víctimas", declaró el represente del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.

El conflicto armado en el este de Ucrania ha provocado, desde el pasado abril, la muerte de 4.317 personas y dejado a otras 9.921 heridas.

El acuerdo para el cese de las hostilidades, suscrito entre los líderes separatistas y el gobierno el pasado 5 de septiembre, ha reducido el número de víctimas, pero no ha evitado que sigan produciéndose muertos y heridos entre la población.

Desde entonces, se han reportado trece muertos por día, con un total de 957 entre fallecidos y heridos.

El aumento -en lugar de la disminución- del número de desplazados internos por la violencia revela que el alto el fuego no está dando los resultados esperados en términos de estabilización de la situación.

Según la ONU, los desplazados han llegado en los últimos días a 466.000, frente a los 275.000 que las autoridades ucranianas tenían registrados a mediados de septiembre.

Sobre el intercambio de prisioneros entre las fuerzas gubernamentales y rebeldes -uno de los puntos del acuerdo de alto el fuego-, la misión de Naciones Unidas reveló que ha recibido informaciones preocupantes sobre la manera como se ha llevado a cabo.

Se teme que algunos prisioneros incluidos por las autoridades ucranianas en realidad no habían participado en los combates y provenían de cárceles, mientras otros fueron capturados simplemente para luego ser intercambiados, menciona el informe.

La ONU también se hace eco del agravamiento de la situación de la minoría tártara en Crimea, territorio anexado por Rusia el pasado marzo.

Los observadores anotan que hay cada vez más casos de desapariciones forzadas de tártaros y que las autoridades autoproclamadas ordenan "redadas en domicilios, escuelas y oficinas" para buscar armas o literatura religiosa, particularmente la que consideran extremista.

También se ha clausurado el canal de televisión de esa minoría étnica, así como el periódico más importante con el que contaba.

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