eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

El escándalo del espionaje de EEUU crea irritaciones en la gran coalición alemana

- PUBLICIDAD -
El actual ministro alemán de Interior, Thomas de Maizière. / Efe.

El escándalo del espionaje de EEUU crea irritaciones en la gran coalición alemana

El escándalo en torno a las actividades de los servicios de espionaje de EEUU en Alemania ha creado irritaciones en la gran coalición de gobierno presidida por Angela Merkel.

El actual ministro de Interior, Thomas de Maizière, comparecerá el miércoles ante la comisión parlamentaria de secretos oficiales en una sesión en la que ante todo deberá responder a interrogantes relacionados con el tiempo en que fue ministro de la Cancillería y, como tal, encargado de la coordinación de los servicios secretos.

De momento no está previsto que Merkel declare ante la comisión, pero el portavoz del Gobierno, Steffen Seibert, aseguró hoy que la canciller -en caso de ser citada- acudiría "con gusto" al Parlamento.

Merkel fue evasiva hoy al ser interrogada sobre el tema en una comparecencia conjunta ante la prensa con el primer ministro checo, Bohuslav Sobotka, y se limitó a insistir en que no debe haber espionaje entre países amigos y en que la cooperación con servicios secretos extranjeros es de central importancia.

Uno de los focos del escándalo es la pregunta acerca de si la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de EEUU incurrió en actos de espionaje económico contra empresas alemanas y si para ello contó con la ayuda de la Agencia de Inteligencia Alemana (BND).

En la conferencia de prensa habitual del Gobierno, Seibert, como portavoz de la Cancillería, insistió en que todas las informaciones relacionadas con los servicios secretos deben darse a la comisión de secretos oficiales y no a la opinión pública.

"El trabajo de los servicios secretos es importante para nosotros, incluida la cooperación con servicios secretos amigos, y por su naturaleza tiene que seguir siendo secreto", dijo Seibert.

Sin embargo, incluso dentro del Gobierno, empezando por el ministro de Economía y vicecanciller, Sigmar Gabriel, hay quienes consideran que las informaciones dadas al Parlamento no son suficientes.

"Lo que estamos viviendo es un escándalo en torno a los servicios secretos con capacidad de generar una conmoción importante", dijo hoy Gabriel en su condición de presidente del Partido Socialdemócrata (SPD).

Gabriel pide que a la comisión de secretos oficiales y a la comisión parlamentaria que investiga el escándalo se les proporcionen los datos de conexión de los ordenadores de los servicios secretos.

"El Congreso y el Senado de EEUU no permitirían que se les negase ese tipo de informaciones", dijo Gabriel.

Por otra parte, Gabriel reveló que en dos ocasiones le preguntó a Merkel si BND había cooperado de alguna forma con el espionaje económico.

"Las dos veces me respondió negativamente. Creo que ese será el resultado de las investigaciones, en caso contrario se produciría una grave pérdida de confianza de la industria alemana en el Estado", dijo Gabriel.

Gabriel subrayó que no duda de que la respuesta de Merkel fue de buena fe, pero considera que todavía hay muchas cosas por aclarar en torno al papel de BND y al conocimiento que tuvieron de los hechos algunos responsables políticos.

Hasta ahora, en la mira de las investigaciones han estado el actual ministro de la Cancillería, Peter Altmeier, y sus dos antecesores, Ronald Pofalla y De Maizière, todos pertenecientes a la Unión Cristianodemócrata (CDU) presidida por Merkel.

Ese hecho ha molestado a la Unión Socialcristiana (CSU), ala bávara de la CDU, que pidió hoy que se llamase a declarar al actual titular de Exteriores, el socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier, que fue ministro de la Cancillería durante el Gobierno de Gerhard Schröder (1998-2005).

El argumento para ello es que las bases para incrementar la cooperación con la NSA se sentaron durante el Gobierno de Schröder, después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en EEUU.

En una rueda de prensa aparte, Hans-Georg Maaßen, presidente de la Oficina Federal para la Protección de la Constitución, los servicios secretos de interior, evitó posicionarse con respecto al escándalo que afecta a BND y abogó por aclarar primero los hechos, valorar a continuación y, sólo entonces, buscar "consecuencias".

Asimismo, defendió la necesidad de colaborar con los servicios secretos de otros países.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha