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El letrado de los médicos del Arena dice que "el Samur hizo lo mismo o menos"

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La defensa de los responsables del equipo médico en la fiesta del Madrid Arena Simón Viñals y su hijo Carlos ha dicho hoy en el juicio que el Samur hizo "exactamente lo mismo e incluso menos" que los acusados cuando acudieron al recinto para atender a las jóvenes que estaban en parada cardíaca.

"El Samur en sus primeras actuaciones hizo exactamente lo mismo que Viñals y su equipo e incluso menos porque aplicaron elementos de RCP avanzada como adrenalina", ha señalado el letrado Jose Crespo en la tercera sesión de los informes finales de las defensas en la vista oral que se celebra en la Audiencia Provincial de Madrid.

Ha defendido que los médicos atendieron a Cristina Arce, Rocío Oña y Katia Esteban, es decir, que no las dieron por fallecidas ya que "sí se les practicaron maniobras de reanimación", como reconoció el Ministerio Fiscal en su informe final, aunque este último subrayó que fueron "insuficientes e inadecuadas".

"Su diagnostico siempre fue de parada cardiaca y de difícil recuperación" pero "nunca nadie las dio por muertas", ha destacado el abogado de los médicos, pese a que la fiscal Ana Muñoz manifestó que sí que hubo un error "inadmisible e inexcusable".

Ha destacado que los médicos dieron "masajes de calidad y adecuados" e hicieron "maniobras correctas e ininterrumpidamente" hasta la misma llegada del Samur, pese a que el supervisor del Samur Antonio San Juan, aseguró en la vista oral que cuando llegó "Simón Viñals estaba de pie en la puerta, sin hacer reanimación ni dar ninguna orden".

En contra de lo manifestado por la Fiscalía, que señaló que "dada su edad Simon Viñals (77 años en el momento de los hechos) asumió una función que sobrepasaba su capacidad", el letrado ha defendido que el doctor "estaba plenamente capacitado para ejercer como médico en toda regla". Es más, ha dicho que aquella noche estaba en "perfecta condición física y psíquica".

Sobre la organización del equipo médico, ha explicado que fue Simon y no Carlos quien diseñó el operativo "cualificado y adecuado" aunque lo hizo para un aforo de 7.000 personas, que fue el que le comunicó la promotora del evento Diviertt. "Era suficiente para un evento del aforo del que se le hizo creer", ha añadido.

El problema, ha dicho, es que el aforo "fue manifiestamente superior al que se le comunicó", entonces "resulta obvio que el equipo resulta insuficiente".

Igualmente ha responsabilizado al empresario Miguel Ángel Flores de la ubicación de la enfermería ya que esa era una decisión del promotor y "pese a las evidentes limitaciones que tenía era perfectamente apto" como así acreditó la Delegación de Gobierno de Madrid.

Por todo ello, ha pedido la absolución de Simón y Carlos al asegurar que su conducta "no supuso una inferencia en las muertes".

La Fiscalía ha rebajado en sus calificaciones finales la pena solicitada para los médicos Simón Viñals y su hijo Carlos, que se enfrentaban a dos años y medio de prisión para cada uno por la supuesta comisión de dos delitos de homicidio por imprudencia grave profesional, que ahora ha reducido a un año y seis meses al imputarles sólo un homicidio por imprudencia grave.

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