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El desengaño habitacional de Madrid

Hoy vemos cómo hemos pasado del 'sí se puede' a la decepción, porque no se ha percibido cambio alguno en políticas sociales ligadas a la vivienda

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Manuela Carmena (centro), Inés Sabanés y Nacho Murgui, los tres primeros de la lista de Ahora Madrid para el Ayuntamiento de la capital. \ Agustín Millán

La concejala de Ahora Madrid, Inés Sabanés, la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena y el concejal de Ahora Madrid, Nacho Murgui, (de izda. a dcha.) Agustín Millán

Lejos quedan ya aquellas promesas electorales que provocaron el cambio de rumbo del Ayuntamiento de Madrid, un cambio de rumbo que para algunos se sostenía sobre papel, pero que en la realidad se ha transformado en reiterados y sistemáticos incumplimientos del Equipo de Gobierno de Ahora Madrid, sobre todo en materia de políticas públicas de vivienda.

En apenas dos años, hemos pasado de la queja a la excusa. Propuestas idílicas escritas en un programa electoral que llenó de falsas esperanzas a una gran parte de la ciudadanía que de forma recurrente había sido despreciada por anteriores Equipos de Gobierno.

Y hoy, vemos cómo hemos pasado del 'sí se puede' a la decepción, porque, obviando las estudiadas campañas de comunicación, no se ha percibido cambio alguno en políticas sociales ligadas a la vivienda. Todas y cada una de las actuaciones iniciadas por Ahora Madrid han sido truncadas por sus propios apriorismos y disputas internas.

La realidad se vuelve tozuda, y el trabajo diario tiene la sana costumbre de desmontar las utopías y las promesas vacías: En enero de 2016, El Ayuntamiento firmó un Convenio con Sareb para proveer de vivienda a quienes más lo necesitaban, cediéndose un total de 300 viviendas. La culminación, la realidad de este acuerdo es que solo se ha adjudicado 1 vivienda en el mes de junio de 2017.

De igual forma, en el corto plazo, el Ayuntamiento ha intentado en dos ocasiones adquirir vivienda en el mercado de segunda mano con objeto de ampliar el parque público de vivienda. Su éxito, la realidad, ha sido adquirir dos viviendas de las 450 que tenían previsto comprar.

Es cierto que a largo plazo, el Ayuntamiento fue ambicioso con el anuncio a bombo y platillo de construir para el final del mandato más de 4.200 viviendas. Bien, en el momento de redactar este artículo la realidad es que no se han iniciado más que 77 viviendas, difícil objetivo teniendo en cuenta sus problemas de gestionar lo público y la inquina persistente en demorar y obstaculizar proyectos que bien podrían paliar esta situación.

Más a más, la creación del Servicio denominado 'Alquila Madrid' tampoco ha arrojado resultados positivos, ni uno solo, se ha convertido en un mero agente inmobiliario, incapaz de suplir la carencia habitacional de quien más lo necesita.

La realidad no se cambia con palabras ni intenciones, es accesible a quien la quiera ver y se muestra en base a datos e indicadores como estos: a 30 de junio de 2017 se encuentran inscritos en el registro de solicitantes de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo de nuestra ciudad un total de 16.963 personas, de ellas, 9.167 se encuentran en régimen de atención prioritaria, entiéndase, familias que necesitan de forma urgente una vivienda por carecer de cualquier recurso propio para obtenerla y el Ayuntamiento a día de hoy no tiene una sola solución más que la de echar balones fuera y reclamar a otras administraciones con objeto de intentar escurrir el bulto.

La realidad igualmente nos muestra que no están aportando soluciones. Madrid necesita acciones valientes que traten de solventar de forma decidida el gran déficit de vivienda que tiene la ciudad debido en gran parte a la catastrófica gestión del PP como la de deshacerse de 1860 viviendas malvendiéndolas a los denominados "fondos buitre", esa carencia se solucionaría con la propuesta que el grupo municipal de Ciudadanos llevará al Pleno Municipal de este mes, consistente en un programa prioritario de vivienda asequible en régimen de alquiler que complementa las dificultades económicas que tienen estas familias en emergencia residencial, pudiendo llegar al 100% del alquiler bajo determinadas circunstancias. Una acción posible de realizar con el superávit presupuestario del Ayuntamiento que ahora se destina, por incompetencia, a amortizar deuda anticipadamente y no, a lo que se debe destinar que  es a mejorar las condiciones de vida de nuestros vecinos.

Si no adoptamos medidas drásticas y urgentes el número de Lidias y Santis, la familia acampada en la puerta de la JMD de Carabanchel, seguirá aumentando. El Ayuntamiento no puede mirar hacia otro lado, no puede cerrarles la puerta, porque la nueva política no vino para esto.

El Gobierno del gasto social no es tal. Recordemos que el 40% del total del "gasto social" presupuestado en el Área de Vivienda se destinó a salvar la cuenta de resultados de la EMVS sin derivar ni un solo euro a lo previsto inicialmente.

Si alguien se pregunta cuáles han sido las políticas en materia de vivienda pública aplicada por los regidores de nuestro Ayuntamiento encontraremos el silencio y la callada por respuesta. Los vecinos de nuestra ciudad necesitamos percibir mediante acciones y resultados concretos aquello que se prometió. Queremos hechos y no titulares… Política útil, por eso pido a todas las fuerzas políticas del Ayuntamiento que apoyen nuestra iniciativa, una iniciativa diseñada y estudiada para parar el drama habitacional existente en esta ciudad.

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