La UCO acude a la Dirección General de la Guardia Civil a por expedientes disciplinarios abiertos a mandos que investigan al PSOE
El teniente coronel de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, Antonio Balas, encabeza el grupo de agentes que se han personado esta mañana en la Dirección General de la Guardia Civil para recabar todos los expedientes disciplinarios abiertos contra miembros del instituto armado que han participado o participan en investigaciones judicializadas que afectan al PSOE, informan a elDiario.es fuentes próximas al caso. Los agentes de la UCO han tomado declaración a los funcionarios que han tramitado esas actuaciones disciplinarias contra sus compañeros.
El requerimiento está vinculado con el operativo que ha lanzado este miércoles la Audiencia Nacional y que está relacionado con la investigación de supuestas maniobras contra fiscales y cargos policiales. El operativo ha incluido un requerimiento de información de la UCO en la sede del PSOE y el registro de la casa en Milagro (Navarra) del ex secretario de Organización del partido Santos Cerdán.
Los agentes de Balas también han acudido a la Dirección General del instituto armado, en la calle Guzmán el Bueno de Madrid, con un requerimiento firmado por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, quien dirige las pesquisas.
Al menos dos miembros de la cadena de mando de la UCO fueron objeto de interrogatorios en el marco de dos informaciones reservadas para determinar si estaban detrás de las informaciones periodísticas sobre los casos que investigan y que afectan, entre otros, a los ex secretarios generales del PSOE José Luis Ábalos y Santos Cerdán.
En concreto, explica el juez Pedraz en su auto, se abrieron dos informaciones reservadas por las publicaciones en prensa de unos mensajes Ábalos “con otros miembros relevantes de su partido ”, en alusión al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pese a que “se conocía, con certeza, que habían sido publicados por aquel”, en referencia a Ábalos.
El juez atribuye al grupo la “pretensión” de “inquietar el normal desenvolvimiento de la actuación de la UCO en los distintos procedimientos judiciales”. Uno de ellos habría consistido, dice el juez, en “impulsar la sospecha sobre sus actuaciones [de la UCO] ante la director general de la Guardia Civil, que motivó la apertura de sendos expedientes de información reservada”.
Un portavoz de la Guardia Civil afirma que esas informaciones reservadas no prosperaron y se archivaron antes de convertise en expedientes disciplinarios.
Los investigadores de la UCO han tomado este miércoles declaración a los agentes encargados de esas pesquisas internas. La información reservada es un paso previo a la apertura de expediente y sirve para determinar si hay indicios de que se ha producido alguna falta disciplinaria. En caso afirmativo se abre un expediente y se nombra instructor y secretario de las actuaciones, dirigidas a esclarecer la posible infracción. Cuando terminan la instrucción elevan una propuesta de sanción o, por contra, el archivo del caso.
La orden de investigar en el Cuerpo el origen de determinadas informaciones periodísticas partió de la Dirección Adjunta Operativa de la Guardia Civil, el general Manuel Llamas.
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