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La selección argentina deja fuera de juego a Milei: de admirar a Thatcher a decir que “recuperará” las Malvinas

Fotografía de archivo del presidente de Argentina, Javier Milei, en Buenos Aires.

Mercedes López San Miguel

Buenos Aires —

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La bandera con el lema “Las Malvinas son argentinas” en tinta negra sobre tela blanca que desplegaron los jugadores de la selección de Argentina tras vencer a Inglaterra dio la vuelta al mundo y ha vuelto a poner en la agenda esta reivindicación histórica. El episodio ha colocado al Gobierno ultraderechista de Javier Milei en una posición incómoda. Tras haber avalado el veto a toda expresión política en los estadios en sintonía con la FIFA, Milei se ha visto forzado a declarar: “Las Malvinas son argentinas y las vamos a recuperar, pero en el plano diplomático con inteligencia en el accionar”.

Tratando de no criticar directamente a los jugadores finalistas de la Copa del Mundo, el presidente argentino dijo en una entrevista a El Observador que “la política no debe apropiarse de esta fiesta de los argentinos”. Su intento de despolitizar la reivindicación de la soberanía de las islas es parte de la estrategia del Ejecutivo para disimular la mención de un tema que no ha sido prioritario para su Gobierno desde que asumió en diciembre de 2023. Sin embargo, durante la entrevista, el mandatario repasó las supuestas gestiones que Cancillería hizo por las Malvinas –que, en rigor, no tuvieron el peso político de otros años–. “Nunca en la historia argentina se hicieron tantos avances diplomáticos”, dijo el admirador confeso de Margaret Thatcher, cuyo retrato tiene en su despacho.

“Casi tres años de 'desmalvinización”

Jorge Taiana, excanciller durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, señala que lo que ha logrado la selección argentina al exhibir la bandera de Malvinas “es revertir casi tres años de desmalvinización, tanto dentro de la Argentina como en el ámbito internacional”. “Mientras el Gobierno de Javier Milei ha buscado invisibilizar la causa Malvinas, la Selección ha conseguido volver a poner en la agenda del mundo el reclamo argentino de soberanía sobre las islas Malvinas, reafirmando un sentimiento que forma parte de la identidad y la memoria colectiva del pueblo argentino”, dice a elDiario.es Taiana, actual diputado por el peronismo.

Jugadores argentinos sacan la pancarta con el lema 'Las Malvinas son argentinas'

El presidente dijo en diciembre pasado al medio británico The Telegraph que las islas deberían volver a Argentina, pero supeditó ese traspaso a que el territorio debería “ser devuelto a través de la negociación y cuando los isleños lo deseen”. Esta declaración contradice la postura histórica del país latinoamericano, que no considera el deseo de los 'kelpers' como un argumento legítimo, dado que sotiene que se trata de una población implantada tras una ocupación. Tras decirlo, Milei se retrotrajo y planteó: “Nunca renunciaremos al reclamo de soberanía sobre Las Malvinas”. “No es negociable”, dijo.

“En toda nuestra historia, Argentina nunca consintió la ocupación de las islas, siempre reclamó el ejercicio pleno de la soberanía. Es absolutamente falso lo que dijo Milei de que este Gobierno haya conseguido que los británicos se sienten a negociar por Malvinas, puesto que la resolución de la ONU que reconoce una disputa de soberanía es del año 1965. Durante esta gestión no hubo ningún avance; por el contrario, hubo graves retrocesos en la negociación diplomática”, dice Taiana.

Tras el gesto de los jugadores de fútbol, Milei publicó en X: “Mientras algunos se dedican a hacer berrinches propios de un adolescente termo mononeuronal, nosotros por la vía diplomática cada día estamos más cerca de la recuperación de las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur y el espacio marítimo circulante”. Y retuiteó una publicación del político estadounidense-israelí Marc Zell, Marc Zell, en la que revela que le pidió personalmente a Donald Trump que reconsidere la política de su país sobre las islas Malvinas y respalde a Argentina en su reclamo de soberanía.

“Estados Unidos, que tiene una alianza histórica con Inglaterra, no va a hacer demasiado por la causa Malvinas; parece un planteo absurdo. Como hizo la dictadura argentina, en 1982, que suponía que, por haberse portado bien con EEUU y haber colaborado con la represión en América central, en ese momento Ronald Reagan iba a estar a favor de Argentina, absurdo para un país con un compromiso histórico con Gran Bretaña. ¿Por qué EEUU actuaría a favor de Argentina en un tema diplomático tan candente como Malvinas? Es un acto de irresponsabilidad de Milei, de un presidente muy mitómano”, dice a elDiario.es el historiador Felipe Pigna.

“Volver a hablar de Malvinas”

Pigna destaca lo que hicieron los jugadores en el contexto de un Gobierno cuestionado por la entrega de los recursos del país a capitales extranjeros. “Es saludable volver a hablar de Malvinas. Que las maestras y los padres se vean obligados a contarles a los hijos que los chicos pregunten: '¿Por qué las Malvinas las ocuparon los ingleses?'. Es una molestia fuerte para un Gobierno entreguista. Sucede cuando nuestra ministra de Seguridad avaló a la FIFA con su prohibición de banderas con las Malvinas, una FIFA en completa sumisión a Trump”.

Milei ha intentado no hacerse cargo de la posible sanción que pidió el Gobierno británico para los jugadores, una petición a la que se ha sumado la administración de las islas. “Son cosas que pasan en la cancha con los jugadores”, ha dicho el mandatario, cuando la sanción se activaría porque su ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, negoció la prohibición en el estadio de Atlanta de cualquier mención a las islas y la soberanía argentina. “En el peor de los casos, (la selección) recibirá una sanción económica de 30.000 dólares”, ha asegurado el presidente, de pasada.

Los símbolos

Alejandro Grimson, antropólogo e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), recalca la importancia simbólica e histórica de lo sucedido. “Objetivamente, está claro que la selección nacional de fútbol, el deporte más importante de Argentina, no cae en lo que acá llamamos 'la grieta'. La selección está por encima de las divisiones políticas. Malvinas también está por encima de las divisiones políticas. Milei admira a Thatcher, cuya decisión de atacar el crucero general Belgrano mató más gente que toda la guerra de Malvinas. Las Malvinas, al igual que la selección, son de los pocos símbolos relevantes de Argentina que están por encima de la polarización. El reclamo de Malvinas es una cláusula de nuestra Constitución, por encima de quien gobierne”, dice a este medio.

Estados Unidos, que tiene una alianza histórica con Inglaterra, no va a hacer demasiado por la causa Malvinas; parece un planteo absurdo

Felipe Pigna Historiador

El experto critica la diplomacia de Milei. “Lo que vemos es una política exterior rastrera con el actual Gobierno de Estados Unidos. Milei reaccionó como un chico que se portó mal frente a Trump. Todos saben que Trump considera que él puede decidir si se anula o no una tarjeta roja; del mismo modo puede pensar que Milei no puede controlar a sus jugadores”.

La vinculación entre el Mundial y la reivindicación de las Malvinas había sido exacerbada por la vicepresidenta Victoria Villarruel, en abierta rivalidad con Milei. Pocas horas antes del partido, Villarruel llamó “piratas usurpadores” a los ingleses.

El impacto del asunto ha llegado al Congreso. Este jueves, fracasó un tercer intento del Ejecutivo por modificar la Ley de Tierras Rurales, aprobada en 2011 para limitar la venta de tierras a capitales extranjeros y resguardar la integridad territorial. La reivindicación de la soberanía sobre las islas Malvinas que hicieron los jugadores terminó de inclinar la balanza entre los senadores que dudaban si acompañar o no la iniciativa gubernamental, y se interrumpió la sesión hasta el próximo 6 de agosto.

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