El delegado del Gobierno afirma que las cargas policiales en la protesta de Palma fueron “desmedidas y violentas”
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El delegado del Gobierno en Balears, Alfonso Rodríguez, ha afirmado en una rueda de prensa concedida este lunes tras la histórica manifestación contra la saturación turística en Palma que las cargas policiales que tuvieron lugar al final de la protesta fueron “desmedidas y con un empleo de la violencia que no se ajustaba al riesgo que podían suponer los manifestantes”.
Rodríguez ya había comentado en X -antes Twitter- que pediría explicaciones por la actuación de la Policía en la manifestación. Según ese mensaje en la red social, “hay imágenes que son inaceptables”. “Pediré informe exhaustivo de las actuaciones y las explicaciones necesarias, para que se asuman las responsabilidades que hubiere. Deseo una pronta recuperación a heridos”, había comentado.
El delegado del Gobierno se ha reunido con José Antonio Puebla, el jefe superior de la Policía Nacional en Balears, para analizar los hechos. En la rueda de prensa ha avanzado que ha reclamado Puebla que se elaboren dichos informes para esclarecer los hechos y depurar responsabilidades.
“Si de estos informes que he solicitado se derivase algún tipo de actuación que pueda suponer una sanción, en el momento oportuno se verá en qué consiste y quién tiene que tomar la decisión”, ha detallado. La elaboración de los informes internos, ha explicado, se llevará a cabo siguiendo los procesos internos de la propia Policía Nacional.
“Hay que recabar información, ver quién la analiza y la estudia, aportar las imágenes de los medios de comunicación y de los agentes... Y, a partir de ahí, la Policía llegará a algún tipo de conclusión que analizaremos desde la responsabilidad política que nos ampara”, ha subrayado el delegado del Gobierno.
La protesta se ha saldado con dos personas detenidas -una por un delito de altercados y otra por atentado contra la autoridad- y cuatro policías heridos, según el balace policial. Por su parte, el SAMU 061 contabilizó al menos ocho manifestantes heridos, la mayoría de ellos de carácter leve y de los cuales dos fueron trasladados a un centro hospitalario con pronóstico reservado. Uno de los heridos fue un fotoperiodista que se encontraba trabajando. Un agente le propinó un golpe con la porra que le provocó una herida sangrante en la cabeza que le dejó tendido en el suelo.
No dimitirá
Tanto el diputado de Sumar-MÉS en el Congreso, Vicenç Vidal, como el candidato de los ecosoberanistas al Ayuntamiento de Palma, David Pujol -ambos presentes hasta el final de la protesta-, han exigido la dimisión de Alfonso Rodríguez por una actuación policial que han considerado desproporcionada. También han pedido su “dimisión inmediata” los organizadores de la protesta, la plataforma 'Menys turisme, més vida', los cuales se concentrarán este martes a las 12.00 horas ante la Delegación del Gobierno.
Rodríguez ha negado que vaya a dimitir: “Yo voy a seguir trabajando para esclarecer lo sucedido, para saber si hay que promover las mejoras necesarias y que esto no vuelva a suceder (...). Lejos de pensar en mi dimisión, sigo pensando en trabajar como he hecho para intentar que el derecho a la manifestación no se conculque y que la actuación policial se ajuste a ese derecho”.
De hecho, el delegado ha negado que él ordenara la actuación policial, dado que no estaba en el lugar “para tomar decisiones concretas en ese instante”. “Yo no mandato las cargas porque no dirijo el operativo. Si hubo alguna desproporción, hay que analizarlo y ver qué ha ocurrido”, ha apuntado.
Rodríguez ha asegurado que llevaba semanas trasladando a los mandos operativos de la Policía Nacional “directrices de contención, calma y seguridad para que la manifestación pudiera transcurrir en parámetros de tranquilidad”, algo que ha lamentado que no sucediese finalmente.
Prohens asegura que las imágenes son “impactantes”
Por su parte, la presidenta del Govern, Marga Prohens (PP), ha calificado este lunes de “impactantes” las imágenes sobre las cargas policiales y ha pedido explicaciones al delegado del Gobierno. Prohens, contra cuyo gobierno se manifestaban los protestantes por permitir normativas que van en contra del medio ambiente y permiten la especulación inmobiliaria en las Islas, ha mostrado su “comprensión” hacia la “inmensa mayoría” de personas que participaron en la protesta de forma pacífica y respetuosa, pero ha lamentado cómo terminó la movilización.
En una rueda de prensa, al ser preguntada sobre si considera desproporcionada la actuación policial, la líder autonómica ha evitado pronunciarse al asegurar que desconoce las circunstancias en las que se produjeron las cargas y las órdenes que se dieron durante el operativo. Prohens ha sostenido que corresponde al delegado del Gobierno dar explicaciones por lo sucedido, al ser, según ha afirmado, quien estaba “al frente” del dispositivo policial y quien daba las órdenes.
Desde la oposición, el PSIB-PSOE ha acusado a la Policía Nacional de “convertir” la manifestación “pacífica y ejemplar” de este domingo en un “escenario de violencia y miedo” y han calificado de “inaceptable e incomprensible” las cargas policiales que tuvieron lugar y que fueron “totalmente injustificadas”.
Según la secretaria de Coordinaciones y Relaciones Políticas de la formación, Mercedes Garrido, lo que se vio fueron “golpes de porra” a ciudadanos que se estaban expresando “con calma”. Además, ha pedido al PP que “deje de proteger a los especuladores inmobiliarios” y que revierta las políticas de decrecimiento turístico que “se pusieron en marcha” desde los mandatos de la expresidenta del Govern, Francina Armengol.
El Ayuntamiento responsabiliza a Delegación
El Ayuntamiento de Palma, gobernado también por el PP, ha negado haber puesto “trabas” a la organización de la manifestación, como han criticado los organizadores, y también ha responsabilizado a la Delegación del Gobierno de cualquier incidente relacionado con la ubicación del final de la protesta.
'Menys Turisme, Més Vida' ha acusado a Cort, como se conoce al Ayuntamiento, de poner “numerosos impedimentos y trabas” a la celebración de esta protesta. En un comunicado, han explicado que después de que el Consistorio y la Delegación del Gobierno autorizaran la finalización de la manifestación en Ses Voltes, en el entorno de la Catedral de Palma, la Policía Nacional les comunicó dos días antes de la movilización que únicamente permitiría el acceso de 2.000 personas, “sin ofrecer ninguna alternativa”. Tras contactar de inmediato con el Ayuntamiento de Palma y ante su negativa a cambiar el espacio por falta de previsión, de acuerdo con su versión, se vieron obligados a mantener el final del recorrido en Ses Voltes.
Además de la “inacción de Cort”, explican que tampoco se habilitó el punto de electricidad solicitado al Consistorio para conectar el equipo de sonido, por lo que tuvieron que usar un generador propio. Finalmente, han criticado los “impedimentos” sufridos para celebrar actos en la vía pública. “Cambios de última hora sin alternativas, sin colaboración ni atención y negando escenarios y puntos de suministro eléctrico”, han lamentado.
Cargas policiales
La marcha, que ha congregado 25.000 personas según la Policía Nacional y 70.000 según los organizadores, ha avanzado de forma pacífica hasta el último punto del recorrido, la plaza de ses Voltes. Ha sido en este lugar en el que se han vivido los primeros momentos de tensión debido a que los agentes no permitían el paso a la gran mayoría de los manifestantes, a pesar de que el aforo del recinto era mucho mayor. Finalmente, se les ha permitido acceder entre gritos de celebración por parte de los asistentes.
Ha sido al término de la movilización cuando se han producido los episodios más convulsos de la jornada: la Policía ha comenzado a disparar pelotas de goma y a arremeter con las porras contra los manifestantes, quienes, tras ello, han vociferado “vergüenza me daría ser policía” y “fuera las fuerzas de ocupación”. Según Europa Press, algunos de los participantes en la protesta han lanzado objetos contra el dispositivo policial y han sido recriminados por ello por otros integrantes de la marcha.
'Menys turisme, més vida' ha denunciado la “violencia desproporcionada” por parte de la Policía. Según su punto de vista, el dispositivo policial fue “sin precedentes y totalmente innecesario” y bloqueó los accesos a la zona de Ses Voltes, donde la organización contaba con autorización para celebrar el acto final.
Según añaden, la Policía alegó motivos de seguridad “pese a que el aforo del recinto no alcanzaba ni el 50% de su capacidad”. Además, la organización había comunicado que, en caso de llenarse el espacio, se ocuparían las rampas de acceso y las explanadas situadas sobre la muralla y bajo la Catedral, zonas a las que tampoco se permitió el acceso.
“La indignación de los asistentes fue en aumento al comprobar que el recinto de Ses Voltes estaba vacío mientras un cordón de la Policía Nacional impedía la entrada”, indican. Así, explican que las primeras cargas, de menor intensidad, se produjeron sobre la muralla cuando algunos manifestantes intentaron acceder a “unas Ses Voltes prácticamente vacías”. Posteriormente, la tensión se concentró en el paseo de acceso.
“Ante la negativa de la Policía a permitir el paso, se acordó leer el manifiesto en el lugar donde se encontraba concentrada la mayor parte de los asistentes. Mientras se realizaba esa lectura, un grupo de agentes llegó a la zona cargando sin motivo alguno contra las personas que escuchaban el manifiesto”, explican.
A partir de este momento, “se vivieron momentos de gran tensión” y, una vez concluida oficialmente la manifestación y tras celebrarse con dificultades los parlamentos y las actuaciones previstas, “la Policía inició las cargas más contundentes contra los manifestantes que permanecían en los alrededores”.
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