El incendio de Riglos se complica por el viento: avanza hacia Monte Oroel y alcanza las 16.600 hectáreas
El incendio forestal de Las Peñas de Riglos continúa activo este sábado y alcanza ya las 16.600 hectáreas, en una jornada marcada por un cambio brusco del viento que ha provocado una lengua de fuego de casi tres kilómetros y ha acercado las llamas a la zona de Peña Oroel. El episodio ha generado alarma entre los servicios de emergencia y la población de la zona, según ha explicado el consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, tras la reunión del CECOPI de este sábado.
La situación preocupa especialmente en el flanco derecho del incendio. En la parte alta, el fuego podría progresar desde Atarés hacia Monte Oroel, mientras que en la zona baja, junto al pantano, Anzánigo se ha convertido en uno de los puntos más críticos. Allí el operativo trabaja para evitar que las llamas salten la carretera y ha desplegado fuego técnico y numerosos efectivos. En la zona norte, Botaya continúa siendo otro de los puntos complicados.
La evolución del incendio ha obligado a reforzar las medidas preventivas en el entorno de Oroel. Este sábado se ha enviado un ES-Alert para pedir a las personas que estuvieran realizando excursiones u otras actividades en zonas forestales que abandonaran la zona. El aviso se repetirá este domingo a las 08.00, 12:00 y 16:00 para evitar que personas accedan al área, considerada peligrosa.
El cambio de viento se produjo alrededor de las 12.30 horas y modificó de forma importante la evolución del fuego en el flanco derecho-norte. La lengua de casi tres kilómetros se aproximó a Oroel y obligó a extremar la vigilancia sobre esta zona. Bermúdez de Castro ha explicado que, a última hora de la tarde, el incendio se encontraba a unos tres kilómetros de una de las zonas de Oroel y que durante la tarde se había vivido un momento especialmente complejo por el viento del oeste.
En estos momentos, la principal preocupación continúa concentrada en el flanco derecho, mientras el flanco izquierdo, en la zona de la carretera del puerto de Santa Bárbara, permanece bastante asentado.
El operativo trabaja en el flanco derecho con maquinaria pesada, fuego técnico, medios aéreos y ataque directo, además de reposicionar efectivos para preparar las maniobras de la tarde y la noche. También se continúa consolidando el perímetro hacia Puente la Reina, Binacua y Santa Cilia.
La prioridad sigue siendo la defensa de las poblaciones. Santa Cruz de la Serós y el resto de núcleos urbanos continúan bajo especial vigilancia después de una noche especialmente complicada, en la que los equipos tuvieron que proteger distintos puntos del perímetro.
“Hay incendio para rato”
La meteorología está siendo más desfavorable de lo previsto inicialmente. Los cambios erráticos del viento están dificultando las labores de extinción y provocando modificaciones en la dinámica del fuego.
El director de extinción, Francho Aso, ya había advertido durante la jornada de que las condiciones estaban complicando especialmente el flanco derecho y la cabeza del incendio. La posible llegada de tormentas introduce además un factor de inestabilidad que puede dificultar las maniobras. Aunque la lluvia sería beneficiosa, el viento asociado a las tormentas puede generar nuevas dificultades.
Bermúdez de Castro ha advertido de que, si no llegan precipitaciones importantes, “hay incendio para rato”. El consejero espera que este domingo haya menos viento y confía en que pueda llegar lluvia, aunque ha pedido prudencia ante la evolución de las previsiones meteorológicas.
Refuerzo del dispositivo
La complejidad del incendio ha llevado a reforzar el operativo para las próximas horas. La UME incorporará una cuarta sección desde las 21.00 horas de este sábado. Además, el Ejército de Tierra aportará a partir de este domingo entre cinco y seis bulldozer de su grupo de ingenieros para colaborar en la apertura de nuevos cortafuegos.
También se ha activado el mecanismo europeo de ayuda entre Estados. De momento, este domingo llegará un helicóptero Super Puma francés, mientras que podrían incorporarse posteriormente aeronaves de otros países. Aragón ha activado además el mecanismo de apoyo entre comunidades autónomas para solicitar más efectivos, especialmente bomberos, con el objetivo de facilitar los relevos y los descansos del personal que lleva varios días trabajando.
Durante la noche permanecerá un amplio dispositivo terrestre formado por 16 brigadas de INFOAR, 12 autobombas y tres bulldozer, además del Puesto de Mando Avanzado y los equipos de dirección y apoyo a la extinción.
La UME mantendrá cuatro secciones trabajando de forma simultánea, mientras que el MITECO dejará una BRIF de Daroca. El dispositivo nocturno se completará con medios de los bomberos de Huesca y Zaragoza y con maquinaria pesada contratada.
Bermúdez de Castro ha cifrado en alrededor de 450 las personas de la UME desplegadas actualmente en el incendio.
Los monasterios de San Juan de la Peña, a salvo
El entorno de San Juan de la Peña continúa bajo especial vigilancia, aunque los dos monasterios han podido ser salvaguardados. Bermúdez de Castro ha asegurado que durante este sábado no se ha producido ningún problema en los monasterios y ha señalado que tanto los pueblos como los bienes patrimoniales continúan a salvo.
El incendio también ha provocado problemas en las comunicaciones en el entorno de Jaca. Una de las antenas situadas en San Juan de la Peña, correspondiente a la red TETRA de emergencias, pudo ser salvada. También se han registrado incidencias en otros servicios de comunicación y telefonía, algunas de las cuales ya han sido recuperadas.
Evacuados y medidas preventivas
La evolución del incendio ha obligado este sábado a ordenar la evacuación de Bernués mediante un mensaje ES-Alert. Las 25 personas residentes en el municipio serán trasladadas a Jaca.
El director de extinción, Francho Aso, había explicado horas antes que en la zona más activa existen varias poblaciones próximas a Bernués, aunque inicialmente no consideraba que el municipio fuera a verse afectado. No obstante, insistió en que la situación meteorológica es muy cambiante y que no se puede descartar ninguna circunstancia.
Durante la noche anterior se mantenían las 18 localidades evacuadas, según explicó Sara Pellegrin, técnica del Servicio de Seguridad y Protección Civil 112 del Gobierno de Aragón. Los dos desconfinamientos que permanecían activos el viernes fueron eliminados a última hora de la noche.
En cuanto a las personas alojadas en los recursos habilitados, 35 permanecían en la Escuela Militar de Montaña de Jaca y 41 en Ayerbe en el momento de las declaraciones de Protección Civil, todas ellas sin incidencias. Los núcleos evacuados son Botaya, Alastuey, Larués, Bailo, Villalangua, Salinas de Jaca, Ena, Centenero, Arbués, Santa Cruz de la Serós, Binacua, Santa María de la Peña, Triste, La Peña Estación, Yeste, Atarés, Anzánigo, Osia y Bernués.
Además del ES-Alert de Oroel, se mantienen las medidas de protección de la población en las zonas más próximas al incendio.
Carreteras cortadas
El incendio mantiene cortados varios tramos de carretera de la zona. Permanece cerrada la A-132 entre los kilómetros 38 y 71, entre Murillo de Gállego y Puente la Reina; la A-1205 entre los kilómetros 16, en Bernués, y 41,5, en Santa María de la Peña; y la N-240 entre los kilómetros 297 y 303, entre Santa Cilia de Jaca y Puente la Reina de Jaca.
También están cortadas la pista asfaltada entre la N-240 y Alastuey, la A-1603 entre los kilómetros 0 y 18 y la HUV-3001 desde Rasal hasta el cruce con la A-1205, en el kilómetro 34.
Continúa además suspendida la circulación ferroviaria convencional entre Sabiñánigo y Ayerbe.
Bermúdez de Castro ha pedido asimismo máxima prudencia a la población y ha reclamado que no se salten los cortes de carretera. Ha advertido de que los vehículos de emergencias circulan a gran velocidad por estas vías y que acceder a las zonas cerradas supone un riesgo tanto para los particulares como para los propios equipos de extinción.
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