Aliança pasaría de 2 a 30 diputados en Catalunya y disputaría el primer puesto al PSC en escaños
El partido xenófobo Aliança Catalana pasaría de tener dos diputados a 30 si las elecciones se celebraran hoy, cosa que le haría disputarse el primer puesto en escaños con el PSC. Así lo apunta la encuesta del instituto Ipsos para La Vanguardia, que refleja la posibilidad de un crecimiento sin igual para los de Sílvia Orriols, que vienen de ser la formación con menos diputados.
Esta proyección muestra una Catalunya muy difícil de gobernar, con Parlament muy fragmentado en el que destaca no sólo el auge de la extrema derecha, sino también la caída de los partidos que, hasta ahora, se han ido repartiendo el poder.
Por un lado, al PSC le pesa la legislatura de Illa y perdería 12 escaños (pasaría de 42 a 30), mientras que Junts se dejaría 19 asientos en las urnas, pasando de los 35 actuales a sólo 16, lo que le haría pasar de ser el segundo al quinto partido más votado. Se quedarían justo delante de PP, que perdería 4 escaños (se quedarían en 11) y los Comunes, dos (hasta los cuatro). Las únicas formaciones, aparte de Aliança, que saldrían beneficiadas son ERC, que ganaría tres diputados y se situaría en los 26; y Vox, que llegaría a los 18 escaños (siete más).
La intención de voto deja un panorama muy halagüeño para los de Orriols, que pasarían de ser votados sólo por el 3,8% de la población hasta hoy, que un 18% de los encuestados afirma que les dará su apoyo. De nuevo, todos los partidos pierden en intención, excepto ERC, que ganaría poco más de un punto, y Vox, que aumenta en cinco.
La encuesta muestra una crecida sin precedentes de la extrema derecha, lo que deja un panorama complicado. La reedición del pacto de Govern que mantiene a Illa en el poder sería insuficiente, ya que entre PSC, Comuns y ERC sólo sumaría 57 escaños. Se podría rascar algo más sumando a la CUP, con los que llegarían a ls 60 (estando la mayoría absoluta en 68).
La mayoría más clara se encuentra en los partidos independentistas, (aunque ese sentimiento sigue interpelando a menos del 50% de la población catalana). Si se suman, entre Junts, Aliança, ERC y la CUP llegarían a los 72. El problema es que en esta amalgama habría que restar, seguro, a los republicanos y los anticapitalistas, que ya han dejado claro su cordón sanitario frente a Orriols.
La otra fórmula que sumaría, pero sigue siendo igual de improbable, es la de las derechas, con Aliança, Vox, Junts y PP, que sumarían 75 escaños. En estos escenarios, lo que marcará la gobernabilidad será, pues, Aliança. Quienes se avengan a pactar con Orriols y, por contra, quienes estén dispuestos a asumir pactos que ahora parecen poco posibles, serán los que marcarán el nuevo Govern.
Paralelamente a la intención de voto, se encuentra el nivel de aprobación de los líderes catalanes, que deja a Gabriel Rufián como el preferido, con un 52% de apoyo. En segunda posición se encuentra Illa, con un descolgado 36%, seguido de Junqueras, 35%, y Sílvia Orriols. En cambio, el líder más reprobado, con diferencia, es Carles Puigdemont, con un 67% de votos negativos.
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