La burbuja de la caridad navideña
@page { margin: 2cm } P { margin-bottom: 0.21cm } ¿Qué pensáis hacer este año con vuestras mierdas caritativas prenavideñas, cuando gran parte de vuestra audiencia ha pasado de sentir la culpa del privilegio a la estrechez de la necesidad?
¿Cómo vais a resolver vuestras subastas benéficas, vuestras galas casposas y vuestros golpes de efecto lacrimógeno?
¿Con qué autoridad moral va una televisión pública a pedirnos pasta para aportar a proyectos de investigación médica cuando el mismo gobierno que manipula esa televisión ha recortado al mínimo la inversión en sanidad y en I+D?
¿De qué forma pensáis recompensar a todos los parados, desahuciados y demás pobres que habéis sentado a vuestras mesas para generar audiencia y poner un nudo en el esfínter de los espectadores?
¿Qué os ha funcionado mejor este año, el miedo o la pena?
¿Acaso pensáis darlo todo el día de la Lotería de Navidad y convertir la ludopatía afortunada en un milagro de justicia social?
¿Sois conscientes de que vuestro espectáculo de caridad nos servía para enjuagarnos la culpa pero no nos va a servir para quitarnos el hambre ni la angustia? Porque para eso, para nuestro hambre, nuestra angustia, o nuestro miedo a que todo vaya a ir a peor, nos tenemos a nosotros. Y el ruido de fondo de la tele nos molesta para hablar, para escribirnos tuiters o enviarnos mails preguntándonos “¿estás bien?”.