La borrasca Leonardo obliga a desalojar a 3.500 personas y a cortar las líneas de AVE Sevilla-Córdoba y Málaga-Granada
La sierra de Grazalema, en Cádiz, está sufriendo el golpe más fuerte de la borrasca Leonardo en Andalucía, que desde la noche del martes ha obligado a desalojar de sus casas a 3.500 personas en las provincias Cádiz, Málaga y Jaén. Toda la comunidad, excepto Almería, se encuentra en riesgo elevado por el temporal. Ya no por el exceso de lluvias que prevé la AEMET, sino por la saturación de los suelos, que no chupan más agua, y el nivel de los caudales, con peligro de desbordamientos.
En el día de hoy se han registrado 651 incidencias en todas las provincias -caídas de árboles y muros, desalojos, cortes de carreteras-, la mayoría de ellas (159) en Cádiz. En el municipio de Ubrique ha resultado una persona herida de politraumatismo por el derrumbe de una casa, sobre la que ha caído “una piedra enorme”.
Este área del entorno de Grazalema es de las más afectadas, con 400 desalojados de sus casas, donde ha empezado a colarse el agua y los vecinos han tenido que “romper paredes” para que desaguar sus domicilios. Allí, la Junta de Andalucía ha instalado un puesto de mando avanzado.
Benamahoma, una pedanía de Grazalema, se encuentra en este momento “aíslada” por carretera, según ha anunciado el consejero de Sanidad, Presidencia Emergencias, Antonio Sanz. Las conexiones por carretera entre Grazalema y Ubrique y entre Grazalema y El Bosque están cerradas. Hay diez embalses en nivel rojo y 31 ríos de Andalucía en nivel naranja, con riesgo de desbordarse. Otras zonas “preocupantes”, según el consejero, son el campo de Gibraltar y Jerez de la Frontera, donde también se han llevado a cabo desalojos preventivos.
El Cecopi volverá a reunirse esta tarde, a las 18.00 horas, para decidir si se prorrogan las restricciones de movilidad y el cierre de centros educativos, que este miércoles no han impartido clases presenciales, o si se levantan las medidas más drásticas. Sanz no descarta ninguna opción.
Además, el Ayuntamiento de Algeciras (Cádiz) ha dado a primera hora de este miércoles la orden de confinar a los vecinos de la zona de Las Herrizas por el desbordamiento del río Pícaro, lo que ha provocado que quede cortado el puente de la zona. A esto se une que medio centenar de vecinos de Santa Bárbara, anejo de Loja (Granada), han sido desalojados del arroyo Neblín.
El tráfico ferroviario se está viendo también muy afectado. Adif ha cortado la línea de alta velocidad entre Córdoba y Sevilla, como medida de prevención por condiciones meteorológicas adversas, y también está interrumpido el tráfico por alta velocidad entre Málaga y Antequera y entre Granada y Antequera. Todos los servicios de Avant en Andalucía han quedado asimismo suprimidos.
La circulación ferroviaria también se ha interrumpido en el tramo entre Huelva y Zafra (Badajoz) por un desprendimiento de tierras entre Valdelamusa y Jabugo-Galaroza. Adif ya había informado de que durante todo el día de hoy estará interrumpido el tránsito por las líneas Jaén-Córdoba y Algeciras-Antequera. A esto se une la supresión de los servicios de ancho convencional entre Sevilla y Málaga, que en principio estaba previsto reanudar a partir de las 7 de la mañana. Y la circulación en ancho convencional tampoco está en servicio, excepto cercanías del núcleo de Cádiz, la línea Málaga-Fuengirola y la relación Granada - Almería.
El servicio de emergencias 112 ha atendido durante la madrugada y las primeras horas de este miércoles un total de 159 incidencias. La situación en Jerez es “preocupante” ante la alta probabilidad de que el Guadalete se desborde anegue la zona sur de la ciudad, ha explicado Sanz a primera hora de la mañana. Durante la madrugada se han registrado 159 incidencias.
La Junta de Andalucía ha suspendido para este miércoles la actividad presencial en centros escolares de todas las provincias andaluzas, a excepción de Almería. Tampoco hay clases en las universidades públicas, ni actividades en centros de día. Está previsto que este miércoles sea la jornada con mayor incidencia de Leonardo, y que el temporal se prolongue hasta el domingo.
Durante la noche AEMET ha ampliado al Campo de Gibraltar el aviso rojo, que ya estaba vigente en Grazalema y Serranía de Ronda. El resto de la comunidad autónoma está en aviso amarillo (la zona septentrional) o naranja (el litoral atlántico y mediterráneo).
Los primeros desalojos se produjeron entre la última hora de la tarde y la madrugada. A los 900 desalojados de los núcleos rurales de Jerez de la Frontera (La Greduela, Los Cejos del Inglés y la zona baja de Las Pachecas) por la crecida del río Guadalete, se sumó el desalojo preventivo de 750 personas más de las zonas de Portal y Portalillo, La Corta, Lomopardo, La Ina, San Isidro del Guadalete, Mesas del Corral (en La Barca) y de la barriada El Rabanito, en Guadalcacín. En el núcleo de las Pachecas ha habido nuevos desalojos, concretamente en Za-randilla Baja y en Los Lagos.
En San Roque 1.018 personas han sido desalojadas de los núcleos de Estación de San Roque, Guadarranque, San Enrique, Rivera de Marlin (Puerto de Soto-grande) y de la calle Tránsito; varias de ellas han sido acogidas y están siendo atendidas en el Pabellón Municipal Ciudad de San Roque, otras se encuentran en un hotel, una más se encuentra en el hospital de La Línea y el resto se ha realojado en casas de familiares.
En Los Barrios han sido desalojadas preventivamente casi 200 personas de las zonas de Benharás, Ringo Rango y Venta San Isidro.
En Setenil de las Bodegas (Cádiz) también han sido evacuadas de sus viviendas seis familias, que han sido realojadas en un hotel y en un camping. En Torre Alháquime, por su parte, se ha evacuado unas 25 personas que residen en la zona inundable. En Tavizna, barriada de Benaocaz, también se ha desalojado más de 30 vecinos. Unas 400 personas evacuadas en Algeciras completan la nómina de desalojados en la provincia de Cádiz.
El servicio de Protección Civil de Ronda (Málaga) ha informado que a las 18.00 horas ha iniciado el desalojo preventivo de las zonas inundables del Llano de la Cruz, Narvárez y Tejares y La Indiana (unas 20 personas). Para los evacuados se ha previsto un establecimiento hotelero situado en el polígono industrial. A esta hora, no se han decretado nuevas medidas ni han sido necesarias nuevas actuaciones o medidas. Pese a todo, no se descartan desalojos preventivos en los puntos inundables de las comarcas más castigadas por la borrasca y el nivel de los embalses y ríos.
En la zona de Los Puentes, en Jaén, hay desalojados unos 700 vecinos, según la actualización ofrecida por Sanz esta mañana. La mayor parte de los desalojados se ha realojado en casas de familiares y amigos. Cruz Roja tiene disponibles distintas zonas para albergar a los afectados que lo requieran.
Máximo nivel de alerta
Andalucía ha encadenado en las últimas semanas episodios lluviosos que han dejado las reservas en máximos de una década (al 61%, casi 20 puntos por encima de la media de estos años), numerosos ríos y arroyos con un caudal al alza y en riesgo de crecida y la tierra ya saturada. La combinación de estos afectos motivó que este martes el Presidente Juan Manuel Moreno activara el máximo nivel del plan de riesgo por inundaciones tras reunir al comité asesor del Plan de Emergencias de Andalucía.
La situación, advirtió Moreno con rostro grave, es de riesgo extremo en Jerez, Campo de Gibraltar, Jaén capital, Costa del Sol y el valle del Guadalhorce ante el riesgo de crecidas e inundaciones. Las intensas lluvias de final de año causaron tres muertos en Andalucía, dos de ellos en Alhaurín el Grande (Málaga), nuevamente en alerta por la probable crecida de los afluentes del Guadalhorce. Hace una semana, una mujer murió tras ser golpeada por una palmera derribada por el viento en Torremolinos.
“Por favor, pedimos máxima prudencia a todos los andaluces, vivan donde vivan. Mucho cuidado con los cauces de los ríos y arroyos y las zonas inundables. Evitemos cualquier riesgo y que nadie cruce una balsa de agua. Sentido común, serenidad y mucha cabeza”, escribió Moreno en X. El Presidente pidió a los ciudadanos que eviten cualquier desplazamiento durante la jornada del miércoles.
Toda la comunidad tiene algún tipo de aviso de AEMET activo durante esta jornada. Es amarillo por lluvias y viento en la zona septentrional de la región, naranja en Cazorla y Segura, litoral y campiña gaditanos y toda la costa mediterránea por lluvias y viento; y rojo en dos puntos que acumulan ingentes precipitaciones en las últimas semanas: Serranía de Ronda (Málaga) y Grazalema. A ello se sumará un viento intenso y un temporal marítimo especialmente acusado en Alborán y litoral atlántico andaluz.
La alcaldesa de Jerez ha explicado que espera completar antes de esta medianoche unos 900 desalojos en zonas expuestas a las inundaciones y avenidas del río Guadalete. En Jimena de la Frontera el alcalde ha anunciado también otros 50 desalojos. En Alcalá de los Gazules se ha desalojado una veintena de viviendas ante el desplome de un muro.
Las capitales han activado planes de emergencia. El Ayuntamiento de Sevilla ha anunciado el cierre del Alcázar y cortes de tráfico en la SE-20 desde las 23:00 horas del martes hasta las 07:00 horas de este jueves. Málaga cerrará parques, equipamientos sociales, culturales y deportivos, y los puertos de Algeciras y Tarifa han cancelado las conexiones con Tánger y Ceuta.
Hasta 200 litros por metro cuadrado en zonas ya saturadas
La preocupación está también en zonas de montaña y en los cauces de los ríos y zonas inundables. Aemet ha señalado que Grazalema, ya muy saturada de agua y en aviso rojo, ha registrado desde la pasada medianoche y hasta las 9 de la mañana de este miércoles un total de 220 litros de precipitaciones acumuladas. Esto ha provocado que el agua corra por varias de sus calles y que incluso el edificio del Ayuntamiento se encuentre anegado, con personal municipal y vecinos achicando el agua que sale de sus paredes. Además, la pedanía de Benamahoma, en la que viven unos 400 vecinos, se encuentra incomunicada por carretera, debido a las últimas lluvias.
En declaraciones a Europa Press, el alcalde Javier García Ramírez ha recordado el episodio de 1964, cuando cayeron 2.300 litros por metro cuadrado en apenas dos meses. Aquí, una de las zonas más húmedas del país, se rozaron en enero los 1.300 litros por metro cuadrado, veinte veces lo habitual para este mes y lo que suele llover en todo un año. Según ha explicado, ahora el pueblo está mejor preparado para canalizar el agua.
“En una semana de enero y tres días de febrero ha caído lo que cae en todo un año. Eso es peligroso, está claro, pero porque la tierra no soporta ya más agua”, ha afirmado, poniendo de ejemplo imágenes virales de la sierra donde se ve los caños “reventando” o brotando agua de la “sima de la olla”, “una especie de sumidero por el que cae el agua” y que ahora está expulsando agua porque “no cabe más”. Ese, ha dicho, “es el principal síntoma para la preocupación”. Le preocupa también la situación de la pedanía de Benamahoma, “prácticamente incomunicada” tras desprenderse un talud en la vía que la une con El Bosque y el cierre de su conexión con Grazalema.
Leonardo pone en alerta a ríos y embalses
La responsable de la situación de alerta es la borrasca Leonardo, la novena de alto impacto desde que comenzara el año meteorológico, el 1 de octubre. AEMET la califica como una borrasca “extensa”, y advierte en su aviso especial de que se mantendrá estacionaria al noroeste de la Península hasta el fin de semana, induciendo una circulación atlántica que arrastrará al tercio sur peninsular una masa de aire de origen tropical caracterizada por un “contenido en agua precipitable muy alto”, especialmente anómalo para la época del año.
Los expertos advierten de que el problema no es sólo meteorológico, sino hidrológico. La saturación de suelo provoca que la tierra ya no empape y aumenta el riesgo de deslizamientos. Además, los ríos y embalses se acercan a máximos. Andalucía desembalsa agua de 50 embalses desde este martes.
El Guadalquivir está ya en nivel amarillo a su paso por Córdoba, y se observa con atención el Guadalhorce y afluentes como el Grande (ambos se desbordaron en el último episodio), Guadiaro (en rojo hace apenas unos días), Guadalete (que alcanzó su máximo nivel histórico el pasado jueves) o Genal, que se nutren de las escorrentías de las serranías de Ronda y Grazalema.
Movilización de la UME
Ante esta previsión, la Junta ha elevado la emergencia a nivel operativa 2 del Plan de Emergencia por Inundaciones. Esto le permite activar medios extraordinarios como la Unidad Militar de Emergencias (UME) y coordinar medidas preventivas con otras administraciones.
Un contingente formado por más de 250 militares y 90 vehículos especializados opera ya en las provincias de Huelva, Cádiz y Granada. Se han desplegado equipos especializados en búsqueda, rescate y evacuación de personas en zonas de difícil acceso; expertos en misiones de limpieza de viales, apuntalamiento básico de estructuras dañadas y movimiento de tierras; y de gestión de aguas para tareas de contención, canalización de masas de agua y el uso de maquinaria de alta capacidad.
Muro de contención para la balsa minera de Aznalcóllar
Precisamente, efectivos de la UME han construido esta madrugada de manera preventiva un muro de contención para contener las aguas tóxicas que todavía acumula la balsa de los Frailes, de la antigua mina de Aznalcóllar. El alcalde aznalcollero, Juan José Fernández, ha asegurado que no existe riesgo de desborde y que son labores normales que se llevan a cabo cuando se producen lluvias intensas como las que está dejando la borrasca Leonardo.
Para esta tarea, la UME ha utilizado maquinaria pesada para levantar un parapeto con Hesco Bastión, un dispositivo que consiste en un contenedor y que se utiliza también para reforzar fortificaciones militares. También se están acometiendo trabajos de achique con equipos de bombeo de aguas y lodos. Tal y como informa el Ministerio de Defensa en sus redes, “el agua de lluvia arrastra pirita y, de este modo, se trata de evitar que desagüe en el embalse”.