eldiario.es

Menú

Andalucía Andalucía

Los cines son para el verano

Repasamos los -pocos- cines de verano andaluces que nos quedan y la -mucha-  programación al aire libre de este verano en nuestras ciudades, pueblos y playas.

- PUBLICIDAD -

Nueva York no tiene cines de verano. Casi ninguna ciudad que los tuvo ha logrado mantenerlos por aquello de que los solares se prefieren recalificados. Lo que no quiere decir que las pequeñas y grandes manzanas de esta aldea global no programen cine al aire libre en la época estival en lugares más o menos pintorescos. En la ciudad de los rascacielos, por ejemplo, se ven películas en parques de Manhattan y de Brooklyn.

La idiosincrasia del cine veraniego puramente neoyorquino está en  Bryant Park, un pequeño jardín que ocupa una manzana en pleno corazón de la urbe, justo detrás de la Biblioteca Pública, y que cada lunes de verano  at dusk (al atardecer) programa cine clásico y gratuito para espectadores de todo tipo que suelen plantar sus nalgas en el césped desde horas antes o que llevan sus propias hamacas. Este año el ciclo, programado por la HBO, proyectará películas como Tootsie o La reina de África.

Algo similar ocurre en algunas otras de las grandes ciudades del mundo -otro ejemplo es la parisina plaza de los Vosgos- para las que el cine bajo las estrellas se conecta con películas clásicas en experiencias concretas. Lo que ocurre en Andalucía es diferente. Los cines de verano han sido un modo de vida estival durante décadas y aunque casi todos hayan desaparecido, en el siglo XXI  el público continua con este hábito  asistiendo a proyecciones  en cualquier parte: Auditorios, plazas de pueblos, playas, pistas de frontón o incluso junto a castillos y ermitas. Cualquier espacio público puede albergar una pantalla.

En Sevilla llegó a haber 60 cines de verano y en Córdoba 54. Hoy, solo ésta última conserva cuatro de estas salas, en antiguos solares y corralas de vecinos, y ha logrado otorgarles el máximo nivel de protección como "espacios singulares" para salvaguardarlos y no perder el encanto del cine de verano de toda la vida: con el aroma a bungavilla, jazmín y dama de noche, con gatos caminando sobre la pantalla, paredes encaladas y el descanso en la película para visitar el ambigú. Lo normal es ver en estas salas reposiciones de los  hits  del año, aunque también se programan estrenos veraniegos en un ambiente popular y (en ocasiones) sentados en sillas algo incómodas.

A los pocos cines de verano privados que quedan en nuestra tierra se unen ciclos programados por instituciones en muchas ciudades y pueblos, además de en nuestro litoral. Algunos han arrancado este fin de semana una programación destinada a todos los públicos que finalizará cuando llegue la lluvia de septiembre. Este es un repaso por la programación de los cines de verano y al aire libre andaluza en este 2013 de crisis. Uno de los lujos del verano porque bien lo dice el tópico: "allí dentro, o bajo el cielo, se está más fresquito".

Almería

En Almería, que disfruta de los precios más baratos de entradas al cine en España según un estudio de Facua, sólo quedan unos cines al aire libre que funcionan de forma regular y comercial. Son las  Terrazas de verano de Aguadulce, todo un clásico y el único multicines de verano que queda en Andalucía (hubo otro en Cádiz, El Brunete, con tres salas que cerró en 2003). El almeriense posee cuatro salas y cada noche programa una sesión doble por cinco euros.

Para su gerente, de la expresa exhibidora Sintagmo, Juan García, los cines de verano son “un caso aparte del cine convencional” por aquello de que en época estival “cambia la mentalidad” y la gente sale tarde a la calle. El exhibidor veraniego asegura que cada año tiene más espectadores y que a esto ayuda su localización en una zona turística de playa con muchos extranjeros que se sienten atraídos por la experiencia de ocio. "Esperemos no romper la racha", expresa cruzando los dedos Juan.

A pesar del varapalo del IVA cultural, este multicines, que no posee ninguna ayuda pública, mantiene los precios del pasado verano programando ocho películas por noche en sus cuatro salas. Estrenó temporada el viernes pasado con Fast & Furious 6 y Oblivion, entre otros y García confía en que los platos fuertes del verano sean Monstruos University y El hombre de acero porque este negocio vive de "ilusionar a la gente".

En la provincia almeriense existen algunos pueblos donde hay cine de verano pero con proyecciones esporádicas. También se programan circuitos institucionales. La Diputación organiza un ciclo por municipios de menos de 5.000 habitantes entre el 22 de julio y el 22 de agosto, adonde llega el proyeccionista montando el cine en calles y plazas. 

La diputada provincial de Cultura, María Vázquez, ha explicado que con esta iniciativa la institución apoya las proyecciones en 35 milímetros ya que "ante la desaparición de locales y terrazas de cine, las películas no llegan a la mayoría de los municipios en su formato original". Los Ayuntamientos de Almería y Roquetas también suelen incluir proyecciones al aire libre en sus programaciones culturales de verano, informa Evaristo Martínez.

Cádiz

En El Puerto de Santamaría, tras varias ediciones en el patio San Luis, este año el cine al aire libre se organizará al edificio San Agustín, que está en el casco histórico, con el objetivo de ambientar más esta zona durante los meses de verano. Hace más de una década ya se organizaba en este lugar, por lo que ya es un entorno conocido para los aficionados.

Cine de Verano en la playa de Sanlúcar

Cine de Verano en la playa de Sanlúcar


Según la concejalía de Cultura del Ayuntamiento, los ciclos que se proyectarán serán de clásicos, con películas ambientadas en la época estival, cuyas tramas se desarrollan en la playa o en un ambiente veraniego, y en versión original subtitulada. Las sesiones tendrán lugar todos los martes durante julio y agosto. Y algo muy destacable: este año, por vez primera, la entrada al cine de verano será gratuita.

Por otro lado, de forma paralela a este cine, que es municipal, se está fraguando una iniciativa privada de cine de verano para el edificio San Luis, pero para proyectar películas más actuales, que están en cartelera, y con sesiones diarias. Dazza Films es la entidad que en este momento está gestionando las licencias necesarias.

En otros puntos de la provincia gaditana, como Barbate y Zahara de los Atunes, habrá este año cines de verano de iniciativa privada que se pondrán en marcha a principios de julio.  El promotor, José Ángel Prieto, explica que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento, en la cesión de espacios y tramitación de la burocracia, a fin de rebajar costes. La entrada costará, como viene siendo habitual en años anteriores, cinco euros y la programación será comercial, con películas para todas las edades.

En Chiclana volverá a proyectarse cine en la playa y en Cádiz capital se programará cine al aire libre en la playa de La Victoria, en el colegio San Felipe Neri y en algunas barriadas.  Informa Lola Rodríguez.

Córdoba

De los  54 cines que hubo en la capital en los años 50 y 60 solo quedan cuatro en el casco histórico –a salvo y protegidos como espacios singulares, como hemos contado- y uno más en la plaza de toros. El más antiguo es el Coliseo de San Andrés, una antigua corrala que aun tiene viviendas alrededor de la pantalla, por lo que muchos vecinos ven la película desde su balcón, eso sí el primer día. "No es ninguna molestia", cuenta José, vecino en el cine, el resto de los días que sigue en cartelera "es algo grato que asumimos con simpatía".

Cine de verano del Coliseo de Córdoba

Cine de verano del Coliseo de Córdoba


Los cuatro cines del casco histórico -además del citado Coliseo, el Delicias, el Olimpia y el Fuenseca- forman parte del imaginario de la ciudad y ya son una tradición de ocio veraniego. Están gestionados por Esplendor Cinemas, una empresa privada que tampoco cuenta con ayuda pública y que quiere "seguir sin necesitarlas" como explica su gerente, Martín Cañuelo quien cree que hay que ser "un francotirador" para dedicarse a exhibir en época estival cuando todo "se ha reducido a la mínima".

Estos cines también asumirán el IVA cultural y mantendrán sus precios del año pasado, entre 3’5 y 4 euros dependiendo de la película. Cine para toda la familia y comercial "que es el que nos mantiene", según Cañuelo, con algún guiño durante la temporada al cine de autor y hasta alguna versión original para gusto de cinéfilos.

Estos cines, que emplean a 32 personas a pesar del descenso vertiginoso de espectadores, que cifran en un 10-15% el pasado año, abrieron su temporada de "Cine a la luz de la luna" el sábado pasado programando Blancanieves, En la casa, El Cuerpo y Amor es todo lo que necesitas respectivamente, películas que rotarán por las cuatro salas veraniegas durante la semana.

En la provincia, varios ayuntamientos programan cine en verano, como Cabra y Villanueva de Córdoba, y en Baena existe un cine de verano privado, el Cinema Parque.

Granada

En Granada el único que sobrevive en la ciudad es  Cinemas Los Vergeles, en el barrio del Zaidín. Todo apuntaba a que no volvería a abrir esta temporada por la subida del IVA y por un robo que sufrió en 2011, pero ha acabado huyendo hacia delante, adaptándose a la era digital y renovando sus instalaciones. Fueron los más tempraneros abriendo temporada el lunes 10 de junio de la mano del Festival Cines del Sur, del que se proyectaron algunas de sus películas.

Su propietario, Julio Álvarez, ha cerrado un acuerdo con Luis Millán, administrador de Equipo de Cine EPC, que gestionará las instalaciones con Odeón Multicines durante este estío. Su objetivo, precios asequibles para que haya muchos espectadores.

Por otro lado, vuelve  CineMA Plaza, el Cine de Verano de CajaGRANADA, con un ciclo de clásicos de Ciencia Ficción. Todos los martes, desde el 18 de junio al 3 de septiembre, a las 22 horas, en la Plaza de las Culturas del Museo CajaGRANADA. El pasado verano hubo un ciclo de cine en el Sacromonte organizado por el Museo de las Cuevas. Aun es una incógnita si programará este año.

La costa tropical granadina también cuenta con cines de verano en Motril, Salobreña y Almuñécar, así como con proyecciones en la playa.  Informa María Amelia Brenes.

Huelva

Son muchos los ayuntamientos que aprovechan el tirón que tiene la playa para situar en ella el cine de verano. El litoral andaluz se convierte en un punto de encuentro para el ocio y la cultura. En algunos casos, como hemos visto en Cádiz y veremos en Málaga, se apuesta incluso por el cine en versión original. Generalmente, las cintas se proyectan en pantallas itinerantes y los espectadores se sientan en la arena, aunque los que no quieren 'rebozarse' pueden llevar sus propias sillas.

Las actividades de  Islantilla Cinefórum se desarrollan durante julio y agosto, cuando el calor invita a disfrutar de la noche y de las proyecciones bajo la luz de la luna. Durante la última semana de agosto, además, se programa un calendario especial de proyecciones de las obras finalistas así como una Gala de Clausura en la que el Jurado hace entrega de los premios Luna de Islantilla.

Martes, jueves y sábados de julio y agosto se llevan a cabo las proyecciones de la Sección Oficial en el Patio de la Oficina de Turismo de Islantilla. Cada miércoles, Pantalla Atlántico acoge una selección de cortometrajes andaluces dentro del ciclo "Andalucine", con proyecciones en la misma playa y frente al Centro Comercial Islantilla, con la arena como patio de butacas excepcional. Además, otros espacios abiertos como plazas públicas de La Antilla, Isla Cristina, Lepe, La Redondela o Pozo del Camino ofrecerán también proyecciones del ciclo de animación "Cortoon" cada lunes y cada viernes.

Hay otras playas onubenses que  también son territorio de cine al aire en esta punta oeste de Andalucía. Ayamonte, por ejemplo, programa cine en la orilla, al igual que Isla Canela, que programa un día a la semana en su playa y otro Punta del Moral con una gran variedad de películas gratuitas. En Rosal de la Frontera, cerca de la frontera portuguesa, una año más habrá dos semanas de proyecciones veraniegas en su plaza principal.  Informa Paloma Jara

Jaén

En cuanto a Jaén, el Ayuntamiento organiza proyecciones en el parque de la Alameda de la capital durante julio y agosto todos los días de la semana a un precio de 4 euros, salvo los tres euros que se pagarán los miércoles, por ser el día del espectador.

Las películas suelen ser reposiciones que tienen en cuenta su éxito en taquilla durante todo el año, además de su calidad, ya que suelen ser films premiados en diversos certámenes nacionales o internacionales. Las instalaciones, ubicadas en el auditorio de La Alameda, cerca de la plaza de toros de Jaén, permiten que el espectador se sienta rodeado de zona verde.

En la provincia, la Diputación programa un ciclo ‘CineVerano’ por bastantes pueblos con el objetivo de potenciar el interés por el cine y recuperar el cine de verano como lugar de encuentro y comunicación.

Creado para las poblaciones de la provincia de Jaén menores de 20.000 habitantes que no dispongan de salas cinematográficas estables, el ciclo de cine veraniego pretende difundir el cine como acto cultural colectivo. Para estas poblaciones se organiza un ciclo de cine con 9 proyecciones al aire libre en espacios públicos diversos. Úbeda recuperará por su parte el cine en la plaza de toros y también programa películas veraniegas en La tetería.  Informa María Amelia Brenes.

 

Málaga

El Festival de Málaga-Cine Español junto con el Ayuntamiento suele organizar durante los meses de verano el ciclo "Cine Abierto" de cine al aire libre aunque aun es una incógnita si continuará  este verano. Con entrada libre, hasta el año pasado se podía asistir en siete puntos diferentes de la ciudad -en las playas de La Misericordia, La Malagueta y El Dedo (El Palo), la Sala 1 del Cine Albéniz, en el Muelle Uno, la Plaza de Toros de La Malagueta y en Museo Thyssen- para hacer llegar el cine de forma gratuita a diferentes puntos de la ciudad e incluso cine en versión original.

En la provincia, el ciclo "Mijas, una cala de cine" programa películas en esta localidad; también Fuengirola en su playa de Los Boliches, así como en otras muchas playas del litoral malagueño. En pueblos de la sierra como Ronda también se programa cine en las barriadas.

Sevilla

En Sevilla capital, hablar de cine de verano es ir, por excelencia, al agradable patio de la  Diputación de Sevilla donde casi todas las noches, como si de magia se tratara, corre una suave brisa (nunca marina, fluvial en todo caso) que a veces, con suerte, hace recomendable hasta el uso de una rebequita. Un milagro en comparación con los más de 40 grados que el asfalto desprende desde primeras horas de la mañana por todos los rincones de la ciudad.

Aunque las sillas podrían ser más cómodas, lo cierto y verdad es que por 4 euros la entrada, con un ambigú para cenar algo rápido (aunque se puede llevar el sándwich también de casa) y la posibilidad de ver los estrenos de cartelera que se te han pasado durante el invierno, ¿quién se resiste a una velada fresquita y cinéfila? Puede que ése sea uno de los éxitos de este ya mítico cine de verano sevillano. 800 butacas en un sitio estratégico de la capital que, con títulos como Carmina y revienta el año pasado, se quedaron cortas para la cantidad de público deseoso de ver la ópera prima del paisano Paco León.

De ahí que los títulos más llamativos, se repongan al menos un par de días durante los tres meses que dura este ciclo veraniego, entre el 22 de junio y  el 17 de septiembre con dos proyecciones extras, un homenaje a Alfredo Landa y la proyeccion de un documental andaluz. Su promotor, Luis Rodríguez, explica que "los domingos tenemos cine en VOSE, con peliculas actuales y clasicos, los martes cine español y el resto de la semana variable con peliculas de cine europeo, americano y cine latino".

Pese a su fama, al Cine de la Diputación de Sevilla le están saliendo cada vez más competidores. Y gratuitos, lo cual, en tiempos de crisis, influye. Es el caso, por ejemplo, de las proyecciones que realiza desde hace varios veranos la Universidad de Sevilla dentro de su programación cultural de verano  '21 Grados'. En un ambiente algo más íntimo y acogedor (en torno a 250 butacas, por lo que se hace necesaria inscripción previa), el patio de su Centro de Iniciativas Culturales (Cicus), en la céntrica calle Madre de Dios, consiguió atraer el año pasado a unos 10.000 visitantes en sus 40 días de cine de verano.

Para este 2013, según presentó hace unos días la Hispalense, ha organizado diversos ciclos como el de 'Comedia clásica americana', 'Cine inquietante', 'Sonidos en ByN' (que incluye la proyección de películas mudas con música en directo), 'Jazz en 35mm' (con un concierto de jazz antes del pase de la cinta), 'España: 10 años del nuevo siglo', 'Uruguay hoy' y documentales en 'CicusDOC'. Las sesiones son de lunes a miércoles, a partir de las 22,30 horas, y las películas se emiten en versión original subtituladas. Entre los títulos de este verano, destacan premiadas películas españolas como Arrugas, de Ignacio Ferreras; El orfanato, de Juan Antonio Bayona; o Camino, de Javier Fesser. Pero también se podrán ver otras como las clásicas Primera Plana o Los viajes de Sullivan, las joyas del cine japonés Yoyimbo o Agua tibia bajo un puente rojo o Mal día para pescar como ejemplo del actual cine uruguayo.

Otras opciones para disfrutar del séptimo arte en las noches de la capital son los cines de verano que desde hace aproximadamente un lustro organiza el  Distrito Este-Alcosa-Torreblanca, donde el año pasado proyectaron principalmente películas de corte familiar e infantil como Los Pitufos o Toy Story 3, o los más alternativos que organizan habitualmente los vecinos de la Plaza del Pumarejo, el jardín del Huerto del Rey Moro, de Ultramarinos en Pasaje Mallol, en la Carpa de Varuma Teatro o en la Milagrosa, en el patio de la parroquia de Ciudad Jardín. Todas estas salas veraniegas son totalmente gratuitas.

En la provincia, también son bastantes los municipios que dejan atrás la sala oscura de invierno para tomar el freso al aire libre y, de paso, divertirse un rato con una buena película. En su mayoría, se trata de pequeños lugares cedidos por el Ayuntamiento o alguna asociación y con entrada gratuita.

Pero existe uno, quizás el único, que sigue manteniendo su estatus de cine de verano 'comercial'. Cinema Tomares es el más veterano de la provincia, con 50 años a sus espaldas proyectando películas en su pantalla gigante de "72 metros cuadrados", como le gusta decir a sus propietarios, la familia Cansino. Conocidos por ser "descendientes" de Margarita Carmen Cansino, mundialmente conocida como Rita Hayworth, esta familia lleva medio siglo gestionando este cine de verano a escasos kilómetros del municipio del que era oriundo el padre de este símbolo sexual de los años 40, Castilleja de la Cuesta.

Aparte de su programación puramente comercial, con abundancia de títulos infantiles y comedias americanas, este cine de verano es conocido por sus tradicionales butacas azules de hierro (no entraremos en la comodidad de las mismas) y sus veladores, donde los espectadores puede tomar desde el típico serranito o montadito de pringá casera hasta hamburguesas, pasando por las palomitas, golosinas o pipas de girasol, sólo posibles de comer en una sala donde el suelo es albero.

Entre tanta tradición, no obstante, 'CinemaTomares' no ha olvidado las nuevas tecnologías y ofrece en su página web la programación diaria, de la que se puede disfrutar de lunes a domingo desde el pasado 12 de junio que se inauguró la nueva temporada de cine al aire libre al precio de 4,50 euros.  Informa Ana Vázquez Toscano

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha