La Fiscalía mantiene su petición para el subinspector de la Policía de Granada acusado de romper la orden de alejamiento
La Fiscalía ha reiterado su petición de multa para el subinspector de la Policía Local de Granada condenado por “los actos de humillación, desvalorización y control” que ejercía sobre su exmujer en el nuevo juicio que se ha celebrado este lunes contra él por supuestamente quebrantar en reiteradas ocasiones la orden de alejamiento que tiene impuesta hacia la víctima.
Durante la vista oral, que se ha desarrollado en el Juzgado de lo Penal 4 de Granada y ha quedado vista para sentencia, el agente ha negado dichos quebrantamientos o haber manipulado la pulsera telemática que le fue impuesta por el Juzgado de Violencia sobre la Mujer.
Su defensa se apoya en informes del sistema Cometa que no habrían detectado manipulación del dispositivo, según han detallado a Europa Press fuentes del caso. El hombre fue condenado a dos años y ocho meses de prisión en noviembre por la violencia física y psíquica que ejercía sobre su exmujer, a la que espiaba a través de sus dispositivos electrónicos. La Fiscalía pedía seis años y diez meses de prisión por estos hechos.
Respecto a los quebrantamientos de la orden de alejamiento que ahora se juzgan, la Fiscalía solicita que el subinspector sea condenado a una multa de 5.400 euros y a indemnizar a la víctima en otros 3.000 por daño moral.
Acciones “premeditadas” vs. fallos técnicos
La orden de alejamiento se impuso en 2023. Su exmujer denunció reiteradas incidencias y manipulaciones de la pulsera telemática, algunos de los cuales se juzgarán en este procedimiento y otros tantos se investigan en otra causa paralela.
El subinspector lo atribuye bien a momentos en que sumergió el dispositivo en la playa; otros en los que estaba haciendo barranquismo y el aparato se golpeó o en los que se quedó sin cobertura.
No obstante, tanto la Fiscalía como la acusación particular –que ejerce la víctima– recalcan la resistencia de estos dispositivos y consideran que se trata de acciones “premeditadas” para generar “malestar en la víctima” que, a cuenta de los pitidos por un presunto quebrantamiento, “rememora” situaciones de “estrés y ansiedad”.
Causa abierta
La Fiscalía solicita que el subinspector sea condenado a una multa de 5.400 euros y a indemnizar a la víctima en otros 3.000 por daño moral. La acusación particular pide la máxima pena para este delito, multa de 7.200 euros y 6.000 de indemnización, al entender que el agente, a tenor de su profesión y conocimientos técnicos, es “perfectamente conocedor” de lo que está haciendo. La defensa, por su parte, pide la libre absolución.
El pasado diciembre, el Juzgado de lo Penal 5 de Granada lo condenó a dos años y ocho meses de prisión por un delito de violencia física y psíquica habitual y otro de menoscabo psíquico contra la que fue su pareja.
La decisión ha sido recurrida ante la Audiencia Provincial de Granada tanto por la defensa del acusado, que pide la libre absolución, como por la Fiscalía y la acusación particular, que reclaman más pena. El asunto está pendiente de que el tribunal fije la fecha para revisar el recurso.