Henrietta Lacks: 75 años de un legado que cambió la medicina
Sobre este blog
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) cuenta con 24 institutos o centros de investigación -propios o mixtos con otras instituciones- tres centros nacionales adscritos al organismo (IEO, INIA e IGME) y un centro de divulgación, el Museo Casa de la Ciencia de Sevilla. En este espacio divulgativo, las opiniones de los/as autores/as son de exclusiva responsabilidad suya.
El 4 de octubre de 1951, en una cama del hospital Johns Hopkins de Baltimore, el cáncer de cuello uterino acababa con la vida de Henrietta Lacks, una mujer afroamericana de 31 años. Su fallecimiento, que normalmente marcaría el final de su historia, aquí no es más que el principio. Y es que hubo una parte de Henrietta que sobrevivió: sus células.
Meses antes de su muerte, durante una biopsia, los médicos extrajeron una muestra de su tumor y lo enviaron al laboratorio. Lo hicieron sin pedir su consentimiento ni explicarle que aquella muestra podría ser usada para la investigación. Lo hicieron, además, pensando que la muestra apenas sobreviviría unos días fuera del cuerpo.
Pero para sorpresa de todos, aquellas células tumorales no solo sobrevivieron, sino que comenzaron a crecer indefinidamente. Fueron bautizadas como HeLa (por las primeras letras de su nombre y apellidos) y terminaron convirtiéndose en una de las herramientas más importantes de la historia de la biomedicina, utilizadas aún hoy en miles de laboratorios de todo el mundo.
-
El suelo también enferma: cuidar lo que sostiene la vida
José Antonio González Pérez / Daniel Cuella Guerra / Félix González Peñaloza
-
Artemis II: un ensayo general antes de volver a la Luna
Vicedirector de Tecnología del Instituto de Astrofísica de Andalucía / René Duffard
1