El Plan de Éxito Educativo de Andalucía: una reformulación más que novedades

Esta semana se ha aprobado el Plan de Éxito Educativo de Andalucía por el Consejo de Gobierno con el objetivo de reducir el abandono escolar, donde la comunidad autónoma es la séptima peor del país. Sin embargo, como reconoció la diputada del PSOE-A Adela Segura en la comisión parlamentaria tuvo que reconocerlo. “No somos autocomplacientes: el plan no es novedoso, sino que supone una reformulación”, afirmó, igual que destacó que el plan “está vivo” y animó con ello a una participación que los demás grupos.

En este contexto, la oposición le reprochó al Gobierno que esta propuesta de participación no se hiciera hace meses y sumó a ello críticas unánimes de la oposición por las “pocas novedades” en sus 63 medidas, o incluso porque varias de las que figuran esbozadas en el documento, escapan de sus competencias.

De hecho, es complicado encontrar en el documento propuestas que la Junta de Andalucía no haya puesto en marcha o no haya anunciado con anterioridad. La consejera de Educación, Adelaida de la Calle, no las llegó a desglosar durante la comisión parlamentaria que siguió a la aprobación del documento y donde la oposición le reprochó también que lo habían recibido la tarde antes.

De este modo, medidas como “establecimiento de protocolos de prevención y detección temprana de las dificultades de aprendizaje”, “reactivación de los cursos de formación profesional para el empleo” o “fomento de la supervisión, evaluación y el asesoramiento, por parte de la inspección, para orientar hacia la realización de los cambios organizativos y estructurales que pueden hacer los centros de enseñanza” no suenan novedosos.

Novedades

Entre las pocas novedades: “Mejorar la carga burocrática pero manteniendo todos los aspectos que deben ser necesarios para regular y dar cuentas de cómo empleamos el dinero público”, en la línea de la moción de IU aprobada en el último pleno del Parlamento de Andalucía, o el replanteamiento del plan de gratuidad de libros de texto para incluir otros recursos.

Pero otras propuestas, como una especie de MIR para los docentes o que haya una especialidad de profesor de secundaria en los grados, se reconoce que es necesario que lo decida el Gobierno de la Nación, pidiéndole la modificación del modelo de acceso a la función pública docente, para primar “los aspectos prácticos sobre los memorísticos del actual sistema”.

En este contexto, la consejera ha explicado que el objetivo es reducir el abandono escolar e incrementar la cifra de graduados en ESO hasta el 100% y la de bachillerato o FP hasta por lo menos el 85% de la población entre 18 y 25 años. El objetivo es lograrlo con el horizonte 2020 como marca la Estrategia Europea de Educación 2020. Pero se da la paradoja de que la Junta de Andalucía presenta un plan con el marco 2016-2020 cuando en realidad este año ya está liquidado, por no entrar en cuestiones, que pese a haber sido criticadas por la oposición, no pasan de la anécdota, como que el documento se ilustre con fotografías de escuelas o niños de otros países.

“Es el derecho de los niños”

“No es un sueño ni una aspiración, sino el derecho de los niños”, ha resumido Adelaida de la Calle, quien ha recordado que la tasa de abandono escolar está en estos momentos en un 23,6% “pero va bajando progresivamente”, lo que ha defendido como “muy positivo porque si se reduce en Andalucía, lo hace en el conjunto de España”, dado su peso en la población total. En ocho años la tasa de abandono escolar ha caído 15 puntos, del 37,9% al 23,6%, pero la Junta de Andalucía “no se resigna” y trabaja para que siga bajando. Como se observa en este gráfico, destaca también que se ha reducido la diferencia con respecto a la media del país, que por cierto también está a la cola de Europa:

Para la elaboración de esta estrategia se constituyeron hace un año tres grupos de trabajo, “desde abajo hacia arriba”, y que en lugar de estar integrados por “súper expertos que escriben libros todos los días”, los han compuesto los profesionales que están trabajando día a día con los estudiantes, en palabras de Adelaida de la Calle. Eso sí, sobre la dotación para este plan, no se ha concretado porque entiende que se lleva el 100% del presupuesto de toda la Consejería por su carácter transversal, lo que ha originado nuevas críticas en la oposición. 

El más duro ha sido el coordinador regional de IU, Antonio Maíllo. Lo ha resumido como un déjà vu del que “se viene hablando de todo ello desde hace años” y que “se presenta con un tono de descubrir la pólvora cuando es lo mismo de siempre”. Echa en falta “ambición”, en propuestas como por ejemplo una evaluación de las TIC y el bilingüismo “que nunca se ha hecho”, establecer “una máxima de ratio”, la resolución de las sustituciones con un compromiso de tiempo garantista o el desdoblamiento de las ramas de FP.

En opinión de Marta Escrivá (C's), “se ha quedado corto porque no ha escuchado a los alumnos ni las propuestas de los grupos”. Es más, cree que “la Junta de Andalucía actúa como si tuviera mayoría absoluta y no quieren enterarse que asuntos de este tipo requieren el máximo consenso”. Entre otras cosas, critica que el documento se olvida de cuestiones como las sustituciones, la ratio o la libertad de las familias para escoger la oferta que se adapte a su diversidad particular. Pero hay más, “se invaden competencias estatales en materia de profesorado”.

También en tono crítico, María Francisca Carazo, diputada del PP-A, ha apuntado: “No nos basta con una declaración de intenciones, hace falta un Gobierno que dé la talla y esté a la altura de las circunstancias, no lo mismo que hace 20 años”. Ha acusado a Susana Díaz de “hacer más trampa”, dado que una de las actuaciones que tendría que contemplarse y no se da es el aumento de dotación de la plantilla docente para 2017.

Desde Podemos, Libertad Benítez ha criticado: “No he visto nada novedoso, pero no sorprende. Muchos de los integrantes de estos grupos de trabajo ya estaban desde hace años ofreciendo asesoramiento a la Junta de Andalucía, por lo que pocas soluciones vamos a encontrar por esas vías”. Ha recordado que tanto su grupo como IU han registrado una proposición de ley para reforma la Ley de Educación de Andalucía (ELA) donde sí hacen “propuestas atrevidas” como “establecer una cláusula suelo del 5% del PIB y por ahí empieza el éxito educativo”.

La opinión de los agentes sociales

Más allá de los políticos, otros agentes, como representantes del profesorado, los estudiantes o los padres de alumnos, reciben de distinta manera el documento, que en cualquier caso insisten que todavía no han podido estudiar a fondo para hacer un diagnóstico más completo. 

De este modo, desde la Confederación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos por la Educación Pública en Andalucía (Codapa), su presidenta, Estela Gil, apunta que ella ha tomado parte en los grupos de trabajo. Por ello, recibe en positivo el plan, si bien matiza: “Lo importante será que se dote de los recursos suficientes para su ejecución”.

Entre otras cosas, cree que está bien que se haya considerado “la parte de participación de las familias” porque entiende que “se va a hacer un esfuerzo para que su opinión sea más tenida en cuenta”. Se trata de que las familias “sean tratadas por los directivos y el profesorado de tú a tú”. Eso sí, implica por su parte, un trabajo en la formación de las familias para ello.

Por el contrario, desde el sindicato de enseñanza Ustea, muestran su sorpresa por la manera en que se ha abordado esta planificación. “No es de recibo, porque el plan se ha presentado en los medios de comunicación y en 24 horas se ha llevado al Parlamento de Andalucía”, critica Pedro del Pozo, responsable de Acción Sindical Docente, quien subraya que los representantes de los trabajadores no han tenido voz. También él cree que no “aporta nada especialmente nuevo, sino que vuelve a hablar de los mismo”. En cambio, incide en que no se mencionan cuestiones “clave” como “la ratio, la desestabilización de la plantilla, los horarios excesivos...”.

Por ello, cree que el documento tiene cierto tufillo a “propaganda”, en la que incluso se “tapan” datos sobre el abandono escolar, “porque no se menciona que la cifra ha descendido porque el paro ha hecho que muchos jóvenes vuelvan a los estudios”. Igualmente recuerda que “toda organización propuesta choca con la falta de inversión, como llevamos viendo desde hace décadas”. 

Por último, sugiere que en lugar de centrarse “todo tanto en las cifras”, deberían mirarse otros factores, como si con ello se superan las desigualdades, si la gente se siente más identificada con el sistema público de educación... y no insistir en el éxito como ausencia de fracaso escolar.