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Vivir a 300 metros de una planta de biogás

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Dos altoaragoneses eligieron vivir en una casa en medio del monte para disfrutar de la naturaleza. Después de veintiseis años, ahora se encuentran con la noticia de que una empresa pretende instalar una planta de biogás a menos de 300 metros de su casa. A mediados de enero, coincidí con ellos en una reunión informativa de la empresa promotora para explicar a los vecinos de Loporzano (Huesca) los beneficios de instalar una planta de biogás. Además de recoger los residuos de las granjas, la principal ventaja para los vecinos era la creación de empleo en un municipio que, hoy por hoy, cuenta con paro cero. Otro beneficio consistiría en la recaudación por parte del Ayuntamiento de las tasas por licencia de obras, IBI, etcétera.

Según explicaron en la reunión, los promotores han solicitado al INAGA el informe medioambiental preceptivo para la puesta en marcha de la planta y pretenden que su instalación se considere como PIGA (Plan de Interés General de Aragón). Con la fórmula de los PIGA el Gobierno autonómico ha conseguido que en Aragón se tramiten más de 31 centros de datos. ¿Por qué las tecnológicas como Amazon o Microsoft eligen Aragón en lugar de ir a otras comunidades? La respuesta es sencilla: Aragón a través de los PIGA les facilita la tramitación de sus expedientes en menos de seis meses. También pueden beneficiarse de importantes reducciones en impuestos de construcción, IBI y demás. Recientemente el diario Arainfo explicaba con detalle cómo la empresa de Florentino Pérez aspira a beneficiarse de una importante cantidad: “Azcón quiere perdonar a Florentino Pérez 17 millones de euros por la construcción de su centro de datos a cuenta de La Puebla de Alfindén”.

Si el proyecto de la empresa catalana que quiere poner en marcha la planta de biogás en Loporzano consigue la calificación de PIGA, los promotores pueden solicitar la exención de impuestos dejando al Ayuntamiento sin los ingresos que, al parecer, esperan. Si no hay beneficio económico para el territorio, no es necesario generar empleo en la zona y no se generan suficientes residuos para alcanzar las 95.000 toneladas anuales que la empresa espera tratar, ¿por qué algunos ediles están dispuestos a votar favorablemente a la instalación que propone Catalana de Biogás?

Según el INAGA, para obtener la autorización medioambiental, las instalaciones de gestión de residuos precisan unos requisitos “simplificados” si tienen una capacidad inferior a 100.000 toneladas. Empresas como Amazon solventaron la información medioambiental para sus centros de datos con unas cifras de consumo de agua que, al parecer, son inferiores a las que gastarán en realidad. Para cambiar el dato, basta con decir a posteriori que precisan más agua o más electricidad. Buena prueba de lo anterior es que van a financiar una tubería con 1,8 millones de euros para conducir agua de San Julián de Banzo (que también pertenece al término municipal de Loporzano) hasta Huesca, de cuya red se abastecen los centros de datos de Amazon.

Ecologistas en Acción y otras organizaciones van a interponer un contencioso a los centros de datos de Amazon. En una reciente nota de prensa explican que los PIGA son un arma de doble filo. Por un lado, simplifican la tramitación para que proyectos de interés puedan llevarse a cabo. Por otro, abren un coladero de grandes dimensiones si falta de rigurosidad en la evaluación de los proyectos. “El rechazo en Aragón a figuras jurídicas como los PIGA evidencia la problemática de que se permitan exenciones fiscales y facilidades de tramitación que dificultan a la sociedad civil presentar alegaciones. Al priorizar la rapidez sobre la evaluación crítica estos instrumentos pueden tener consecuencias catastróficas, desde la degradación de ecosistemas hasta la vulneración de derechos comunitarios”, explican en la nota de Ecologistas en Acción.

Quienes conceden los PIGA y evalúan el impacto medioambiental deberían ser cautos y rigurosos a la hora de informar positivamente. Pero también deben realizar un seguimiento para que las empresas cumplan con lo que figura en sus proyectos y no acaben siendo una tomadura de pelo.

En la reunión informativa para los vecinos de Loporzano, algunos asistentes preguntaron por qué la empresa había elegido ese municipio para instalar su primera planta, porque, según reconocieron no han conseguido construir ninguna por el momento. Nadie respondió.