El PSOE de Zaragoza critica la “opacidad y las dudas” con la recalificación a la carta en el antiguo convento de Jerusalén

La concejal del grupo socialista en el Ayuntamiento de Zaragoza, Ros Cihuelo, ha exigido al Gobierno de la ciudad “transparencia y rigor” en la operación urbanística del antiguo convento de Jerusalén, impulsada por PP y VOX, que permitirá desarrollar un gran complejo inmobiliario con 220 viviendas de las que 70 serán de alquiler además de una residencia de personas mayores y otra para familiares de ingresados de larga duración y sanitarios. Esta operación urbanística, vuelve a evidenciar, según Cihuelo, “una forma de gestionar el urbanismo marcada por la opacidad, las dudas sin resolver y la ausencia de una visión clara sobre el modelo de ciudad que queremos construir”.

Cihuelo ha anunciado la petición de comparecencia del consejero municipal de Urbanismo, Víctor Serrano, tras mostrar su preocupación por las “numerosas incógnitas que siguen sin respuesta”. Entre ellas, ha preguntado quién asumirá la ejecución y financiación del vial público previsto entre el paseo de Isabel la Católica y la calle de Álvaro de Bazán, cuál será el coste real de esa infraestructura y si parte de la factura terminará siendo sufragada por el Ayuntamiento y, por tanto, por todos los zaragozanos.

“Los ciudadanos tienen derecho a saber si una parte de los costes asociados a esta operación acabarán pagándose con dinero público. Ya hemos vivido situaciones similares recientemente y la transparencia exige responder a estas cuestiones antes de pedir actos de fe a la ciudadanía”, ha señalado.

Cihuelo también ha cuestionado la cifra de 22 millones de euros de retorno para la ciudad que el Gobierno de la ciudad ha defendido las últimas semanas. Según ha recordado, el propio Serrano ha tenido que matizar recientemente esa afirmación al reconocer que “no existe un informe técnico que la respalde y que se trata únicamente de una estimación”.

“Las grandes decisiones urbanísticas no pueden apoyarse en titulares, campañas de comunicación o infografías. Deben sustentarse en informes rigurosos, datos contrastados y explicaciones claras para la ciudadanía”, ha apremiado.

Sin vivienda asequible

Ros Cihuelo también se ha referido a que la modificación urbanística plantea la construcción de unas 220 viviendas libres, espacios de coliving vinculados al entorno hospitalario, una residencia privada para personas mayores y otros usos terciarios todavía sin concretar. Sin embargo, según ha señalado la edil socialista, el propio expediente define el proyecto como un desarrollo inmobiliario “exclusivo”, lo que pone en cuestión que responda realmente a las necesidades de vivienda de la mayoría de la ciudadanía.

“Si el objetivo fuera facilitar el acceso a la vivienda, especialmente en una ciudad como Zaragoza con crecientes dificultades para los jóvenes y las familias, lo lógico sería incorporar vivienda protegida, alquiler asequible o fórmulas de acceso público. Nada de eso aparece en el expediente”, ha lamentado.

Asimismo, la concejal socialista ha cuestionado las justificaciones ofrecidas por el Gobierno de Chueca sobre la supuesta contribución del proyecto a la retención del talento sanitario en Zaragoza. “Todos sabemos que los salarios de muchos profesionales sanitarios difícilmente permiten acceder a promociones exclusivas y de lujo. Es un argumento que no se sostiene”, ha criticado.

La edil socialista ha querido también dejar claro que el PSOE no está en contra de la iniciativa privada ni de la inversión inmobiliaria. “Los promotores hacen su trabajo y tienen derecho a obtener beneficios. La cuestión es si el Ayuntamiento está haciendo el suyo, que no es otro que defender el interés general de todos los zaragozanos, y parece que no es así”, ha diferenciado. Por todo ello, el grupo municipal socialista ha registrado la comparecencia de Víctor Serrano, en la próxima Comisión de Urbanismo, prevista para el 15 de junio, con el objetivo de aclarar todas las cuestiones pendientes sobre esta operación.

“El urbanismo no está para recaudar ni para hacer propaganda. Está para construir ciudad, planificar el futuro, garantizar equipamientos, movilidad, vivienda y espacios públicos al servicio de todos. Lo que está en juego no es solo una recalificación urbanística, sino el modelo de ciudad que vamos a dejar a las próximas generaciones”, ha concluido Ros Cihuelo.