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Asturias recuerda al prisionero 81.100 del campo de concentración nazi de Buchenwald

Pilar Campo

Oviedo/Uviéu —

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Asturias quiere mantener vivo el recuerdo de los asturianos que fueron víctimas de la barbarie nazi para que nunca se olviden en la memoria colectiva. El asturiano Emiliano Cadierno Riera fue uno de ellos y Cancienes, la parroquia del concejo de Corvera de Asturias donde nació en noviembre de 1914, acaba de rendirle su particular homenaje con la colocación de un 'stolperstein' (piedras de tropiezo, en alemán). Uno de estos cubos de cemento con una placa superior de latón lleva a partir de ahora su nombre.

Emiliano era el prisionero 81.100, el número que se le asignó cuando ingresó en el campo de concentración nazi de Buchenwald el 17 de agosto de 1944.

La huida a Francia

Había sido detenido diez días antes en la localidad de Rethondes, una comuna francesa del departamento de Oise en la región de Alta Francia, desde donde fue deportado durante la Segunda Guerra Mundial.

Ingeniero mecánico de formación, fue alférez de Infantería del Ejército Popular durante la Guerra Civil española. En 1939 cruzó la frontera francesa y fue acogido por el Servicio de Evacuación de Republicanos Españoles.

De la detención al consejo de guerra

Cinco años después fue arrestado en Rethondes y deportado al campo de concentración de Buchenwald que permanecería abierto hasta que fue liberado el 16 de abril de 1945.

Dos años más tarde, Emiliano Cadierno fue juzgado en un consejo de guerra, del que resultó absuelto.

Posteriormente regresó a Gijón, donde vivió con su madre y su hermana Josefa. Falleció en 1952 a causa de un cáncer de garganta.

Este viernes, su biografía ha vuelto a recuperarse para la memoria colectiva con motivo del homenaje celebrado en su pueblo natal. Un acto donde se le recordó y al que asistieron varios familiares junto a una representación política que encabezaban el alcalde de Corvera de Asturias, Iván Fernández, y la directora general de Memoria Democrática, Begoña Collado.

Varios miembros de la corporación municipal y representantes del Grupo Deportados Asturias participaron en el homenaje.

La directora general ha aprovechado la colocación de este nuevo stolperstein para subrayar la importancia de preservar la memoria histórica y de reflexionar sobre los mecanismos que hicieron posibles los crímenes del nazismo.

Un proceso de deshumanización

Un acto que ha sido más emotivo aún al celebrarse junto al monumento en recuerdo de Emiliano Cadierno y a otro vecino del concejo, Juan Suárez.

Begoña Collado ha recordado que los crímenes del nazismo no se produjeron de forma fortuita, sino que estuvieron precedidos por un proceso de deshumanización que convirtió a sus víctimas en objetivos legítimos para la violencia.

“Para que la barbarie que sufrieron todas estas personas que pasaron por los campos de concentración nazis pudiera producirse se comenzó antes por un proceso de deshumanización, por considerar que las personas no eran personas y que, por ello, se podía ejercer este tipo de violencias contra ellas”, ha explicado.

“Estos procesos no pertenecen únicamente al pasado”, ha afirmado la directora general, que ha apelado a la responsabilidad colectiva para identificarlos y frenarlos a tiempo: “Ese proceso de deshumanización -ha indicado- es desgraciadamente un proceso que algunas pinceladas vemos que ocurren a día de hoy en nuestras realidades. Cuando intentamos deshumanizar a determinados colectivos, a determinados territorios, a determinados países, ese es el primer paso para ejercer barbaries de estas características sobre esas personas y sobre esa población”.

Reparación de las víctimas

Begoña Collado ha destacado el valor del conocimiento y la memoria como herramientas fundamentales para el reconocimiento y la reparación de las víctimas.

Tal y como ha recordado, citando las palabras de un familiar de Emiliano Cadierno Riera, “es imposible comprender estos actos, pero sí es necesario conocerlos, y esa es la mejor manera de rendir homenaje a quienes sufrieron toda esta tortura y todo este sufrimiento: reivindicar estos hechos, conocerlos y luchar por los mismos derechos y libertades por los que ellos luchaban”.