Cientos de personas claman en Navia contra los 96 despidos anunciados por la fábrica de celulosa ENCE
No a los noventa y seis despidos anunciados por la fábrica de celulosa Ence en Navia. Cientos de personas tomaron las calles de la villa naviega para protestar contra una decisión que amenaza directamente el futuro laboral de casi un centenar de familias y que ha provocado un rechazo unánime en toda la comarca.
La manifestación estuvo encabezada por el presidente del Comité de Empresa, Javier Zardaín, quien ya advirtió en declaraciones a elDiario.es de que el expediente de regulación de empleo impulsado por la factoría supondrá el despido de 96 trabajadores de una plantilla de 368 empleos directos, además de la recolocación forzosa de otros 180 empleados. Un golpe durísimo al empleo en la comarca occidental asturiana, que ha respondido con una movilización masiva en defensa de sus trabajadores.
“Colmenares, dimisión; Colmenares, dimisión”, corearon trabajadores y vecinos durante la marcha, en referencia al consejero delegado de Ence Energía, Ignacio de Colmenares y Brunet, a quien responsabilizan directamente de una decisión que consideran injustificada y socialmente irresponsable.
Desde el Comité de Empresa denuncian que los argumentos esgrimidos por la compañía para llevar a cabo este recorte de personal no se sostienen. Recuerdan que Ence ha recibido más de 50 millones de euros en subvenciones públicas desde 2021, muchas de ellas condicionadas explícitamente al mantenimiento del empleo, lo que convierte este proceso de despido colectivo en una grave contradicción y en una utilización cuestionable de fondos públicos.
Frente a esta realidad, la empresa se escuda en cuatro trimestres consecutivos de pérdidas para justificar un llamado “plan de eficiencia y competitividad”, que no esconde su verdadero objetivo: reducir plantilla mediante despidos mientras se apuesta por la automatización y la inteligencia artificial, sacrificando empleo estable en favor de una estrategia empresarial que ignora el impacto social y territorial.
Desde que se hicieron públicos los recortes, los trabajadores mantienen una huelga que este domingo ha contado con un respaldo masivo de la comarca, evidenciando que el conflicto trasciende a la plantilla y se ha convertido en una causa colectiva contra una decisión empresarial que muchos consideran un atropello. Los trabajadores, que también estuvieron arropados por representantes políticos, sindicatos, alcaldes de la comarca, aseguran que seguirán luchando por sus empleos hasta que logren que la fábrica recule en su decisión.