El Gobierno asturiano da un paso más en la protección del patrimonio minero. El Consejo de Patrimonio Cultural del Principado aprobó este lunes la modificación del decreto de 2010 que declaró Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de conjunto histórico, al pozo Santa Bárbara de La Rebaldana, en Mieres.
El cambio permite incorporar al entorno protegido el edificio del antiguo economato, un inmueble que en su día acogió viviendas y dependencias para trabajadores y que constituye un vestigio único de la política social impulsada por Hunosa durante décadas.
Pieza clave para entender el relato
El edificio, centenario y hoy el único de este tipo que conserva la compañía, se convierte así en parte esencial del relato de las cuencas. “Su protección se justifica no solo por su valor arquitectónico, sino porque representa una pieza clave para comprender la vida cotidiana en torno a la minería”, señala la resolución.
La medida cuenta con informes favorables de la comisión permanente del Consejo de Patrimonio Cultural, del Real Instituto de Estudios Asturianos (Ridea), de la Universidad de Oviedo y de la Real Academia de la Historia.
Memoria viva de la minería
Los economatos de Hunosa, además de facilitar el acceso a productos básicos a precios reducidos, formaban parte de una red de servicios que incluía viviendas obreras, escuelas y centros sociales. Eran la expresión de una forma de paternalismo industrial que, con sus luces y sombras, marcó la vida de generaciones enteras en las cuencas del Nalón y el Caudal.
El de La Rebaldana es el último superviviente de esa época, un testimonio material que ayuda a entender cómo la empresa trató de construir comunidad más allá del trabajo en el pozo.
Luchas laborales
En este sentido, el edificio trasciende su mera función original. Es también un recordatorio de las transformaciones que vivieron las familias mineras, de las luchas laborales y de la lenta desaparición de un modo de vida ligado a la hulla.
Su inclusión en el BIC del pozo Santa Bárbara supone blindar un fragmento de esa memoria colectiva frente al abandono o la especulación urbanística.
Patrimonio y futuro
El pozo Santa Bárbara fue declarado BIC en 2010, convirtiéndose en el primer conjunto minero en recibir esta categoría en Asturias. Su torre de extracción, su castillete y las instalaciones auxiliares ya eran reconocidas como referentes del patrimonio industrial. Ahora, con la incorporación del economato, el conjunto refuerza su valor como enclave patrimonial y como posible motor cultural y turístico para Mieres y la comarca.
La decisión del Principado se enmarca en un debate más amplio sobre cómo conservar y dar uso al legado minero.
Identidad asturiana
En un territorio golpeado por el declive de la extracción de carbón, el patrimonio industrial emerge como recurso cultural y económico y como una forma de preservar un legado que es sello de la identidad asturiana.
El reto ahora es convertir esa protección legal en un proyecto real de conservación y puesta en valor. El economato de La Rebaldana, último testigo de una política empresarial que moldeó la vida de miles de familias, entra así en el mapa de los espacios a los que Asturias otorga su máxima protección cultural.