Es naturalista y coordina el Fondo para la Protección del Lobo Ibérico. Es socio fundador de la Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica, miembro de la Sociedad Española para la Conservación y Estudio de los Mamíferos (SECEM) y colaborador en diversos medios de comunicación con artículos sobre medio ambiente y etnografía de la montaña cantábrica. Ha desarrollado su labor profesional como consultor ambiental y trabajando para organizaciones de conservación de la biodiversidad.