Bravo por el SMI, ahora a por el IRPF
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El Gobierno ha exhibido esta semana que tiene capacidad para gobernar, dando solemnidad –con la participación del presidente Pedro Sánchez– a dos eventos informativos que ya conocíamos: la firma del aumento del SMI hasta los 1.221 euros brutos al mes en 14 pagas, y la presentación en sociedad del fondo soberano España Crece. Aunque en este caso sí hubo novedad: la construcción de 15.000 viviendas al año. Es un compromiso.
El SMI es un hecho. Y significativo. Desde 2018, el Gobierno ha aumentado un 66% el SMI, desde los 735 euros mensuales vigentes cuando Pedro Sánchez llegó a la Moncloa. Cuesta entender cómo los empresarios no se suman, tras un periodo de bonanza económica y de beneficios. Si alguien no puede pagar sueldos dignos, su negocio no es rentable, que se dedique a otra cosa.
Estaría bien que el Gobierno abordase ahora otro asunto que también tiene que ver con los sueldos. El Estado está ingresando más que nunca. El crecimiento económico y la buena marcha del mercado laboral están impulsando a máximos la recaudación, pero el mordisco de la subida de los precios también aporta cada vez más a los recursos públicos. El Estado recaudó 10.000 millones más que en 2019 por no restar a los tramos del Impuesto sobre la Renta (IRPF) el efecto de la inflación. Es lo que se conoce como progresividad en frío y se produce cuando las subidas salariales para compensar el alza de los precios acaban en las arcas públicas, ya que provocan un 'salto' de tramo en el gravamen sin que lo perciban ni el bolsillo ni el bienestar de la ciudadanía, que sí sufre los efectos de la inflación.
Cuando en el 2020 llegó la pandemia, España registró un alarmante déficit que superó el 11% y alcanzamos una deuda pública alrededor del 119% del PIB. En aquel momento, podía resultar razonable mantener los siguientes años las bases impositivas sin ajustarlas a la inflación: era un momento de emergencia.
En la segunda mitad de 2025, el Banco de España detectó que algunos hogares empezaron a tener “necesidad de financiación”, recurriendo a ahorros previos o préstamos: a pesar de la moderación de los precios, el nivel acumulado de inflación sigue presionando la capacidad de las familias de rentas más bajas. Tras años de esfuerzos excepcionales, podría el Gobierno deflactar (descontar los efectos de la inflación en el IRPF) y dar un cierto respiro a muchos ciudadanos.
También aliviaría el cumplimiento de otros dos compromisos. La Seguridad Social sigue penalizando económicamente a los trabajadores autónomos que se acogieron a permisos de paternidad, maternidad y bajas médicas, como desveló el año pasado elDiario.es. Aunque dijo que buscaría una solución, el Ministerio de Trabajo no ha cambiado el procedimiento. Por otro lado, los sindicatos siguen esperando que se envíe a las mesas de negociación de los convenios colectivos la información desagregada sobre los márgenes empresariales, según acordaron los Ministerios de Hacienda y Trabajo hace un año. Fuentes de Hacienda subrayan que el compromiso adquirido con Trabajo “se cumplirá”, aunque no dan plazos.
El dato
12,5%
Es el nivel de afiliación sindical en España, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que analiza el último Focus on Spanish Society, publicación editada por Funcas. Este think tank advierte que la tasa de afiliación –medida como el porcentaje de los asalariados que están asociados a un sindicato– se ha reducido de forma paulatina desde comienzos de la década de 2000, desde cerca del 15% de los asalariados, un nivel ya relativamente bajo, al 12%-13% actual.
La trayectoria de España contrasta con la de Suecia, donde la afiliación también ha disminuido, pero se mantiene en niveles elevados –en torno a dos tercios de los asalariados–, y con la de Italia, con tasas también notables y estables, cercanas al 30%. En Alemania el descenso ha evolucionado desde algo más del 20% hasta cerca del 14%.
Los sindicatos mantienen una presencia más sólida entre los trabajadores con trayectorias estables, pero afrontan dificultades para integrar a quienes se incorporan al mercado de trabajo y a quienes ocupan posiciones más vulnerables, dice Funcas, que advierte que se incrementa el riesgo de que una gran parte de la población asalariada quede poco representada en los mecanismos de diálogo social.
El reto interpela a las dos partes. Los jóvenes, cuyas quejas y precariedad son reales, deben luchar por su futuro, como hicieron sus padres y sus abuelos. Los boomers, sí, el blanco equivocado de todas las críticas. Nadie les regaló nada. Una vía es implicarse en organizaciones colectivas, como los sindicatos. Por su parte, las centrales sindicales deberían reflexionar sobre si su modelo sigue siendo válido para movilizar a las nuevas generaciones ante los nuevos y múltiples desafíos del mercado de trabajo.
El gráfico
Hace unos días Laura Olías público una completísima información sobre los retos del mercado laboral español, que está sorprendiendo por su empuje pero que mantiene muchas sombras, como un elevado desempleo –la tasa de paro ha bajado del 10% por segunda vez en 40 años– y otros indicadores atascados de precariedad. Hay varios, como los bajos salarios, el tiempo parcial indeseado, el paro de jóvenes de larga duración…Me cuesta destacar uno por encima de otro, pero me duele especialmente la situación de los seniors. Las tasas de desempleo más elevadas se concentran entre los jóvenes (hasta el 32%), sí, pero cuando se cruzan los datos por edad y por duración de tiempo en paro, las personas de edades más avanzadas tienen una enorme presencia entre el llamado paro de larga duración, a partir del año. Y más aún en el paro de muy larga duración, de más de dos años de búsqueda de empleo, que alcanza a 521.000 personas. De ellas, casi el 41% son mayores de 51 años.
El Ministerio de Trabajo denuncia que muchas empresas expulsan por inercia a los trabajadores más veteranos para abaratar costes y no siempre atendiendo a criterios de productividad y talento. Y muchas dicen luego que no encuentran vacantes. Pero las oficinas públicas de empleo deberían afinar más en la recolocación de estos parados, muchos de los cuales son vulnerables y con opciones de reinserción laboral bajas.
Tipos (y tipas) de interés
Sube Belén Garijo, nueva consejera delegada de Sanofi. Regresa a París procedente de Darmstadt, en el land de Hesse, Alemania, sede del cuartel general de Merck. Antes de que la fichara el gigante alemán, ya pasó más de 15 años en Sanofi, donde fue vicepresidenta para Europa y Canadá y miembro del comité ejecutivo. Pilotó la integración de Genzyme.
La ejecutiva manchega (Almansa, 1960), tiene un atípico recorrido que la llevó del hospital –es licenciada en Medicina por la Universidad de Alcalá de Henares– al mundo de la alta empresa sin haber estudiado finanzas.
Tras trabajar seis años como médico, Garijo asegura que decidió dar el salto a la industria farmacéutica porque sentía que podía ayudar más a los pacientes pilotando el desarrollo de nuevos medicamentos a escala global que en un consultorio. “El poder no me interesa. Mi objetivo es tener impacto”, aseguró en una entrevista en El País.
La alta ejecutiva, que ha sido la primera mujer en liderar una empresa del índice bursátil alemán del DAX-40, ha logrado despuntar en un mundo tradicionalmente masculino y altamente competitivo gracias a lo que ella misma define como “exigencia humana”. Haber vivido en Alemania 15 años le ha permitido forjar una disciplina férrea que ha combinado con la pasión y una franqueza directa, según un perfil de la agencia Efe. “Soy directa porque respeto el tiempo de los demás”, afirmó en un foro organizado por Forbes, en 2022. Y la receta, si se miran los números, le ha funcionado.
Desde que en mayo de 2021 asumiese como CEO global de Merck, ha logrado mantener sus ingresos anuales por encima de los 20.000 millones de euros, frente a los 16.000-17.000 millones de la era prepandemia. Para ello contribuyó una audaz apuesta: la diversificación del negocio de la farmacéutica en el área de la cadena de suministro de semiconductores, adquiriendo empresas y expandiendo sus plantas para fabricar materiales críticos para chips.
El reto en Sanofi no es menor. La compañía francesa necesita revitalizar su cartera de medicamentos en desarrollo, compensar la futura pérdida de patentes clave y recuperar la confianza de unos inversores que han cuestionado el ritmo de su I+D.
Es consciente de lo difícil que es para una mujer llegar a puestos ejecutivos como el suyo. “Demasiadas niñas con la misma chispa que yo tenía fueron desanimadas, redirigidas o, simplemente, nunca se les dio la oportunidad de alcanzar su potencial”, publicó hace una semana en Linkedin. Belén Garijo es la única mujer en el 'Top 13' de directivos españoles que han llegado a lo más alto de multinacionales con presencia global, que publicamos recientemente.
Nos gusta la competencia
Estas informaciones de otros medios me han parecido interesantes:
- La falta de datos fiables complica la movilización de la vivienda vacía en España. En España se estima que hay cerca de cuatro millones de viviendas vacías, según la cifra del Instituto Nacional de Estadística (INE) con el censo de 2021. Los expertos recelan del dato por su desfase temporal, lo que impide que se puedan diseñar adecuadamente las medidas con las que movilizar estos inmuebles e incorporarlos al parque activo de vivienda, como promueve la ley estatal de 2023. (El País)
- El auge y la caída del cacao están reescribiendo las reglas del mercado que se han mantenido durante mucho tiempo. El impresionante aumento del cacao y su igualmente notable caída están empezando a sacudir la forma tradicional de hacer negocios en África Occidental, la región que suministra la mayor parte de los granos del mundo. El sistema actual, que fija los salarios de los agricultores y comercializa los granos, ha dificultado que los agricultores se beneficien de las subidas de precios y que los comerciantes sigan obteniendo beneficios cuando estos bajan, lo que ha tensado la cadena de suministro. (Bloomberg)
- La inmigración salva a 38 provincias de perder población, incluyendo Madrid y Barcelona. Todas las provincias españolas han aumentado su población de extranjeros en el último año. Hay otras dos CCAA que perdieron población en 2025 a pesar de la llegada de inmigrantes. (El Confidencial)
- Las minorías étnicas están impulsando el auge de las startups en Estados Unidos. En 2025, se registraron 5,7 millones de solicitudes para establecer nuevos negocios, un récord histórico. Aunque la tasa de autoempleo entre los estadounidenses blancos apenas ha cambiado, las tasas entre los afroamericanos y los hispanos han aumentado significativamente. Sin embargo, este auge no necesariamente se traduce en una creación significativa de empleos, ya que las empresas nuevas tienden a emplear a pocas personas. (The Economist)
- ¿Es sostenible el estado del bienestar? El aumento de la población y la inflación se comen el incremento de recursos para la sanidad, la educación y los servicios sociales. En cuanto a las pensiones, el discurso simplista de la guerra entre generaciones esconde un debate político sobre cómo financiar el sistema. (Ara)
- Los oficios tradicionales son los empleos que mejor sobrevivirán a la irrupción de la IA. Los trabajos como lampistas o carpinteros son lo que mejor aguantarán la implementación de la inteligencia artificial Los perfiles más jóvenes tendrán poco que hacer ante la automatización de tareas. (El Periódico)
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