De Nevenka al DAO, pasando por el alcalde de Móstoles
Esta semana una noticia nos ha conmocionado: el DAO de la Policía Nacional, el segundo al mando, ha sido denunciado por un caso de abuso sexual, con agresión incluida. La gravedad de los hechos se ve acrecentada por el cargo que ocupaba este señor, que por suerte ya ha dimitido.
El caso es distinto al del alcalde de Móstoles, pero el sustrato siempre es el mismo: el patriarcado, una estructura social en la que los hombres siguen ostentando las posiciones de poder y autoridad, en todos los ámbitos, a pesar de los muchos avances que el feminismo ha logrado. Veinticinco años después del caso Nevenka la historias, las historias, siguen repitiéndose.
Llevamos además unas semanas trágicas en lo que a violencia machista se refiere, con el asesinato de nueve mujeres y una niña de 12 años, hija de una de ellas. Seis de ellas además se encontraban en el sistema Viogen, que ha fallado estrepitosamente.
Todo ello demuestra que como sociedad aún nos queda mucho camino que recorrer en la consecución de la igualdad entre hombres y mujeres. A pesar de que muchos lo nieguen y de que el feminismo sea utilizado como arma arrojadiza por la derecha y la ultraderecha, que no cree en la igualdad y que siempre se pone del lado del agresor.