Terrorismo de Estado y Frente Polisario
El ministro marroquí de Exteriores, Naser Burita, manifestó el 20 de mayo 2021 que la embajadora marroquí en España, Karima Benyaich, que fue llamada a consultas a Rabat dos días antes, no regresará a Madrid mientras el secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali, permanezca en territorio español.
Lo dijo en una comparecencia restringida ante la prensa el 20 de mayo, pero no se expresó así en noviembre de 2017 cuando su rey, Mohamed VI, asistió a la V Cumbre de la Unión Africana-Unión Europea en Abiyán (Costa de Marfil), en la que también estuvo el presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Brahim Ghali, con quien compartió foto de jefes de Estado y de Gobierno.
En noviembre de 2017 hacía diez meses que Marruecos había ingresado en la Unión Africana (UA), tras haberse ido en 1984 de la Organización para la Unidad Africana (OUA), predecesora de la UA, porque la OUA aprobó la admisión de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), que figura como miembro fundador de la UA. La intención de Marruecos era forzar la suspensión o expulsión de la RASD de la UA, pero sus estatutos no prevén la expulsión de ningún miembro.
El sonriente vasallo marroquí acusó a España de “acciones imprudentes que le van a crear un dilema cuyo precio pagará el ciudadano español de a pie, como sucedió durante la crisis de Perejil (en 2002) (al parecer los políticos y periodistas adictos al absolutismo están preocupados por los ciudadanos españoles y no por la pobreza y desempleo de los amordazados ciudadanos, perdón, súbditos del reino de Marruecos).
Marruecos tiene una balanza de pagos deficitaria que trata de equilibrar con las entradas del turismo, ahora frágiles por la pandemia, y con el dinero en divisas que mandan a sus familias los casi 2 millones y medio de marroquíes que trabajan en Europa y que aportan unos 5 mil millones de euros. Los reyes de Marruecos han aumentado su personal y dinástica fortuna en todos su años de reinado absolutista, mientras la situación popular se ha ido agravando en ese mismo tiempo.
Si el reino absolutista de Marruecos rompe relaciones con Europa el panorama económico será catastrófico. Por eso su Ministro de Asuntos Exteriores tiene especial cuidado en sus venenosas palabras y trata ridículamente de aislar a España del resto de Europa cuando hace declaraciones ofensivas e insultantes tratando de justificar su régimen feudal absolutista. Habla Nasser Bourita haciendo responsable al Estado español del deterioro de las relaciones, cuando es bien conocido que se trata de una maniobra mafiosa acusando de „terrorista“ al Presidente del Frente Polisario y tratando de esconder las responsabilidades criminales de los órganos armados del rey de Marruecos.
La monarquía marroquí es una teocracia: esto quiere decir que el Rey es, al mismo tiempo, el Amir al-Mu’minin, el líder espiritual de su pueblo, su jefe religioso. Nadie lo ha elegido y se supone que la „religiosidad“ la lleva en los genes ya que se dicen descendientes del Profeta.
En conclusión, España no sólo tiene un deber moral con el Pueblo Saharaui, sino que además, tiene un deber legal y político, y como ya se declaró en la carta del representante español en Naciones Unidas, el 26 de febrero de 1976: “La descolonización del Sahara Occidental culminará cuando la opinión de la población saharaui se haya expresado válidamente”.
El Frente Polisario, cuya formación data de 1973, ha constituido la República Árabe Saharaui Democrática, el 27 de febrero de 1976, un día después de la vergonzosa retirada de los militares españoles. Esta república fue reconocida por 48 estados africanos, a partir de noviembre de 1984. Fue miembro de la Organización para la Unidad Africana, que funcionó desde 1963 hasta 2002, año en que fue reemplazada por la Unión Africana, de la cual la República saharaui fue miembro fundador.
En 1988, la ONU propuso un plan de Paz para evitar enfrentamientos entre el Frente Polisario y Marruecos, que culminó en el año 1991, con la creación del MINURSO, plan de la ONU para lograr el referéndum para la autodeterminación saharaui El problema por el cual aún no se ha hecho el referéndum es porque ambas fuerzas en conflicto, difieren en quienes están en condiciones de votar. Mientras para el Polisario deben hacerlo los saharauis censados en 1974 por España, y sus descendientes (estimadas en 74.000) para la monarquía absolutista marroquí deben participar con derecho a decidir las 170.000 personas recientemente instaladas en la zona.
La declaración Tripartita de 1975 estipula que España transferirá la administración del Sáhara Occidental (pero no la soberanía) a una administración temporal tripartita con España.
El Muro levantado por las tropas de Marruecos expresa a las claras la voluntad de su gobierno de cómo tratar cualquier acuerdo o intento de Autodeterminación saharaui. La República Democrática saharaui ejerce su soberanía en la zona este, respaldada por Argelia, mientras Marruecos domina en el oeste. La violación a los derechos humanos es ya una costumbre en los territorios ocupados por las huestes monárquicas. Los niños saharauis no comparten las aulas con los marroquíes, los presos políticos son cruelmente tratados, y se han denunciado la desaparición de niños y jóvenes.
Las diversas acciones militares contra el pueblo saharaui hablan a las claras de “terrorismo de Estado” y la masiva irrupción de marroquíes en aguas soberanas españolas muestran la acción consciente y provocadora de las autoridades absolutistas.
Estados Unidos confirmó este martes que sus maniobras militares “African Lion 21” -que tendrán lugar este mes en Marruecos, Túnez y Senegal- se desarrollarán en zonas del sur del territorio marroquí, fuera del Sáhara Occidental.
Una portavoz del Comando Central de las Fuerzas Armadas de EE.UU. para África (AFRICOM), Bardha Azari, dijo a Efe que en Marruecos los ejercicios se extenderán “desde la base aérea de Kenitra, en el norte, hasta las áreas de entrenamiento de Tan Tan y Guerir Labouhi (Greïer el Bouhi), en el sur”, y que España no participará.
La cuestión es saber “contra quién” van dirigidas tales maniobras, ¿contra Argelia?, ¿contra Rusia o China?, ¿contra el Frente Polisario y contra España? ¿Es la “defensa de Occidente” lo que se plantea gracias al rey absolutista marroquí y otros países árabes?
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