La Feria del Libro de Santa Cruz de La Palma ya no cabe en la capital: el reto pendiente es convertirla en una cita insular

Cartel de la Feria del Libro de Santa Cruz de La Palma.

Tertulia Tey

Santa Cruz de La Palma —
23 de mayo de 2026 10:58 h

0

Santa Cruz de La Palma, mayo de 2026. La Feria del Libro de Santa Cruz de La Palma ha dejado de ser, hace tiempo, una actividad local más del calendario cultural. La edición celebrada el pasado abril confirmó algo que muchos intuían desde hace años: la cita ha alcanzado su madurez. Ahora el debate ya no es si funciona. La pregunta es otra: ¿hasta cuándo seguirá funcionando con una estructura pensada para una feria mucho más pequeña?

La última edición, señala, cerró con 34 profesionales participantes entre libreros, narradores, escritores y artistas escénicos, nuevos espacios para la autopublicación, actividades de extensión y una de las imágenes más poderosas del programa: la poesía saliendo de la plaza para entrar en las habitaciones del Hospital Universitario de La Palma.

La Feria, añade, no solo vendió libros. También llevó cultura allí donde rara vez llega.

El balance se puso sobre la mesa durante la última sesión de las Tertulias Tey, donde la directora de las Bibliotecas Municipales y responsable del evento, Pilar Fernández, repasó la evolución de una iniciativa que comenzó desde las bibliotecas de barrio y que hoy se ha convertido en uno de los encuentros culturales más reconocibles de la capital palmera.

De una feria de ciudad a una feria de isla

La historia del evento ha sido, en realidad, una búsqueda constante.

La Feria ha cambiado de formato, recorrido y escenarios; ha probado plazas, calles y espacios emblemáticos hasta encontrar su lugar en el centro de Santa Cruz de La Palma. Ha crecido sin estridencias, casi en silencio, edición tras edición. Y quizá precisamente por eso el éxito actual tiene algo de reivindicación.

Porque el modelo empieza a mostrar sus límites.

“Se puede hacer mucho con poco, pero para crecer hacen falta recursos y personas”, explicó Fernández durante el encuentro.

La idea que sobrevuela ya el proyecto es clara: dar el salto a una Feria del Libro de carácter insular, implicando a los 14 municipios de La Palma y convirtiendo la cita en una red cultural distribuida por toda la isla.

No sería solo una ampliación geográfica. Sería un cambio de escala.

Más autores, más público, más programación, más presencia en barrios y municipios y una mayor capacidad para proyectar La Palma dentro del circuito cultural canario.

La cuestión es si las instituciones están dispuestas a acompañar ese crecimiento.

Porque el contraste resulta evidente: la feria gana prestigio, aumenta programación y suma actividades, pero sigue dependiendo de estructuras reducidas y presupuestos ajustados.

La cultura en La Palma vuelve a enfrentarse a una paradoja conocida: proyectos cada vez más grandes sostenidos con recursos pensados para iniciativas pequeñas.

La próxima edición ya mira al futuro

Mientras se exploran apoyos para ese salto insular, el ecosistema cultural local ya trabaja en nuevas propuestas para próximas ediciones.

Entre las ideas planteadas aparecen iniciativas con fuerte componente identitario:

•⁠ ⁠Una ruta gastronómico-literaria junto al sector hostelero.

•⁠ ⁠Un maratón literario o lectura continuada de Don Quijote de la Manchadesde los balcones de la Calle Real.

•⁠ ⁠La incorporación de música y tematizaciones anuales.

•⁠ ⁠Un certamen de relato corto inspirado en rincones y espacios de Santa Cruz de La Palma para realizar durante la feria

Son propuestas que apuntan hacia una feria más abierta, más experiencial y menos limitada al formato tradicional de casetas y presentaciones.

La Feria del Libro de Santa Cruz de La Palma parece haber llegado a ese momento que toda iniciativa cultural desea y teme a la vez: el instante en que crecer deja de ser una opción y pasa a ser una necesidad.

La pregunta ya no es si la Feria puede convertirse en insular.

La pregunta es si La Palma está preparada para apostar por ello.

Etiquetas
stats